spot_img
miércoles, 8 julio 2026

Trump arma berrinche por puente Detroit-Windsor y exige que EE.UU. sea dueño de “la mitad”

¡Sigue nuestras redes sociales!

Por Alonso Rosales

Aunque la construcción del nuevo puente internacional sobre el río Detroit aún no concluye, el presidente estadounidense Donald Trump ya inició su ofensiva política contra el proyecto, asegurando que Estados Unidos debería ser propietario de al menos la mitad de esta infraestructura que conectará Detroit (EE.UU.) con Windsor (Canadá).

Se trata del Puente Gordie Howe, una de las obras de transporte más importantes entre ambos países, cuya apertura está prevista para 2026, pero que desde ya se ha convertido en otro escenario para el discurso confrontativo del republicano.

A través de su red social Truth Social, Trump lanzó una amenaza directa: bloquear la apertura del puente si Canadá no accede a compensar a Estados Unidos.

“No permitiré que este puente se abra hasta que Estados Unidos reciba una compensación por todo lo que les hemos dado”, escribió.

El mandatario también insistió en que se deben iniciar negociaciones inmediatas, afirmando que Washington merece participación sobre el proyecto, a pesar de que la obra ha sido impulsada principalmente desde Canadá.

Un puente pagado por Canadá… pero Trump quiere parte

El Puente Gordie Howe comenzó a construirse en 2018 y su costo total asciende a 6.400 millones de dólares canadienses, equivalentes a unos 4.000 millones de euros. De acuerdo con documentos oficiales de la Windsor-Detroit Bridge Authority, Canadá financia íntegramente la construcción, aunque el puente será propiedad conjunta entre Canadá y el estado estadounidense de Michigan.

Sin embargo, Trump considera injusto que Canadá se beneficie de esta conexión comercial sin ofrecer “retribución”, y recordó que durante el gobierno de Barack Obama se otorgó una exención que permitió a Canadá evitar la ley Buy American, reduciendo el uso de acero y productos estadounidenses en la obra.

Quejas comerciales y ataques políticos

El reclamo del presidente no se limitó al puente. En el mismo mensaje, Trump arremetió contra políticas comerciales canadienses, incluyendo restricciones en Ontario para vender alcohol estadounidense y aranceles sobre productos lácteos provenientes de Estados Unidos.

Como es habitual en su estilo, Trump elevó el conflicto a un tono dramático y acusó a Canadá de acercarse peligrosamente a China, señalando que Beijing “se comerá a Canadá vivo”.

Incluso reiteró amenazas previas, como imponer aranceles del 100% si Canadá firma acuerdos comerciales con China, además de advertir sobre la posible retirada de certificaciones a aviones canadienses, como los jets de Bombardier.

Otro capítulo del show político

Las declaraciones vuelven a evidenciar la estrategia recurrente de Trump: transformar asuntos técnicos y diplomáticos en espectáculos políticos cargados de confrontación. En este caso, el Puente Gordie Howe —un proyecto diseñado para mejorar el comercio y el tránsito entre dos aliados históricos— ha terminado convertido en el nuevo escenario del “America First”, aunque el dinero y el esfuerzo principal para levantarlo venga del lado canadiense.

Mientras el puente avanza hacia su apertura en 2026, también crece la tensión política que Trump intenta explotar, como si la infraestructura fuera una propiedad privada negociable y no un acuerdo internacional con bases legales claras.

Por ahora, la obra sigue en construcción… pero el berrinche ya está inaugurado

También te puede interesar

Últimas noticias