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martes, 28 de septiembre del 2021

Traición (I)

Amigos que han leí­do la serie de artí­culos: “El derrumbe del viejo orden mundial” publicados en el periódico digital Contra Punto, Ernesto Panamá; recordaran que la mayorí­a de las investigaciones y revelaciones, se desarrollan dentro de los EE. UU., y en instituciones en su mayorí­a dependientes del poder ejecutivo y agencias de inteligencia de la administración de Hussein Obama.

Dentro de toda esta poco clara trama, se llega a saber que el presidente Hussein Obama, para no violar las leyes norte americanas que prohí­ben al gobierno espiar a sus ciudadanos, decide acudir a un paí­s aliado y grandemente influenciado del viejo orden mundial el Reino Unido y solicita la complicidad del MI6 agencia de inteligencia con espí­as en EE. UU., para que con la información proporcionada instrumentar el plan que como prioridad tiene evitar que Donald Trump gane la elección, de no lograrlo el proyecto se extiende y buscará interpelarlo o hacerlo renunciar, incluso se llegan a atentar en contra de su vida y la de familiares.

Todos los despedidos, los bajados de categorí­a, sumados a los que han renunciado de sus cargos en el departamento de Justicia, el FBI y quienes aún están siendo investigados como Bruce Ohr el número cuatro en el departamento de justicia, quién declaró ayer el lunes 28 ante el comité judicial del senado, están todos involucrados en este acto de traición.

Aún hay corruptos que serán despedidos de altos cargos y se percibe que la justicia pronto ira tras Hillary Clinton pues en la computadora de Anthony Weiner, esposo de Huma Abedin la asistente de Hillary, ahora aparecen más treinta mil correos electrónicos que el FBI ignoró cuando declaró que no existí­an pruebas suficientes para acusarla de exponer la seguridad nacional. Además, hora se sabe que China posee toda la información del servidor y los correos que se suponí­an borrados. Consecuencia de esta violación a la ley, varios espí­as que trabajaron durante ese gobierno fueron asesinados por el gobierno de China.

En estos dí­as el caso de Bruce Ohr, el de la señora Clinton sigue su marcha y las pruebas de lo mal actuado por Hussein Obama se van acumulando.

Hoy daremos a conocer el descubrimiento que realiza una renombrada periodista investigadora de nombre Sara A. Carter, quien da con el origen de todo lo que se va descubriendo y hemos conocido.

Resulta que un miembro de inteligencia del Departamento de Defensa en tiempos de Hussein Obama fue despedido tras reportar pagos extraordinarios por trabajos que alguien en secundaria podrí­a realizar y denuncia operaciones sospechosas de contratistas del D de D relacionados y socio de Chelsea Clinton, hija del expresidente y la derrotada candidata.

Este reporte fue conocido solo por los superiores del D de D, pero Lovinger, primero fue degradado sin explicación y finalmente fue despedido y evocados sus privilegios de seguridad.

Pasado el tiempo, se descubre lo acontecido en el 2016 en el D de D y es ahora noticia. Por esta razón a continuación cito el reporte de la periodista e investigadora, Sara A. Carter, quien nos revela el origen de la trama, y proporciona nombres y detalles del inicio de la traición. Espero encuentren interesante lo que a continuación he traducido.

Denunciante del Departamento de Defesa (D de D) expone involucrados claves en el caso de la colusión Rusia – Trump. Todos fue montaje.  

Exempleado del D de D destapó una larga historia de comportamiento cuestionable FBI.

Personaje clave en el caso de la colusión rusa parece tener estrechos lazos con el gobierno ruso.

Adam Lovinger un el exanalista de departamento de defensa quién nunca imaginó que lo que encontró es sus últimos meses en el Pentágono, expondrí­a al creador del manejo del caso que el FBI montó para descarrilar la campaña presidencial de Donald J. Trump, al fracasar, procedieron a desestabilizar su gobierno acusándolo de estar involucrado con Rusia para ganar las elecciones y más tarde ser acusado de interferir en dicha investigación al despedir al director del FBI James Comey.

Lovinger, el agente denunciante, ahora lucha por salvar su carrera.

En mayo del 2017, el Pentágono le suspende su autorización de seguridad secreta, luego de exponer a través de un análisis interno, que Stefan Halper, quien era entonces un profesor emérito de la universidad de Cambridge, y recibí­a como pago la suma de un millón de dólares, de dinero de contribuyentes a través del Departamento de Defensa, por escribir informes para el departamento de polí­tica exterior, que un estudiante de secundaria podí­a escribir, esto lo manifestó su abogado Sean Bigley.

Antes de ser removido Lovinger de su cargo indica Bigley, él era director de estrategia del Consejo de Seguridad Nacional en la Casa Blanca. Estuvo en ese cargo solo por cinco meses antes de ser llamado por el Pentágono y ser despojado de sus privilegios y entonces es asignado a realizar trabajo burocrático en un anexo del Pentágono denominado “La tierra de los juguetes inadaptados”. Finalmente, en marzo del 2018 su autorización de seguridad fue cancelada. Desde entonces el ¡Pentágono se ha negado a presentar pruebas del mal comportamiento que pruebe las causas que llevó al despido y a retirarle sus privilegios al agente Lovinger!

El grupo de vigilancia conservador Judicial Watch, ha presentado recientemente una demanda federal contra el D de D, para obtener los registros retenidos del agente Lovinger.

Lovinger también plantea en su reporte preocupación porque el profesor Halper, llevaba adelante reuniones diplomáticas con extranjero en nombre del gobierno de los EE. UU., algo que por ser contratista le está prohibido conforme a ley Federal de los EE. UU.

Sara Carter es la periodista investigadora, quien nos revela estos nuevos hechos y además descubre que la información con la que tropezó Lovinger y añade otros documentos obtenidos por su equipo con los que se descubre la relación del profesor Halper, con la CIA y se prueba que él formó parte del de equipo que se le conoce como: “Huracán – Fuego Cruzado“, nombre que se le da a los integrantes que preparan el espionaje que luego se instala dentro de la campaña presidencial Trump en el 2016. Halper asistió al FBI en la investigación de la colusión rusa y además aparece tener muy buenas conexiones y fuentes directas con personajes cercanos al presidente Putin.

Halper, hasta el momento no ha respondió a Sara Carter, quien le ha interrogado sobre el tema.

Mr. Lovinger simplemente hizo lo que se espera haga un servidor civil norteamericano.

Cuando Lovinger da a conocer su preocupación acerca del mal uso que el D de D hace pagando a Halper, lo hace sin ningún conocimiento polí­tico sobre lo que el profesor Halper desarrollaba y de sus actividades de espionaje. Él simplemente reportó a sus superiores de una violación a la ley y de un gasto excesivo de fondos públicos.

Por esta razón dice su abogado que Lovinger ha pagado el precio más alto tras doce años de carrera como estratega en la oficina de Net Assessment (Red de Asesoramiento) del Pentágono. De acuerdo con el abogado Bigley, poco después de que Lovinger empezara a reportar y a hacer preguntas sobre el sospechoso contrato otorgado al profesor Halper y otros reportes que incluyen a personas asociadas a contratos y socios de Chelsea Clinton, su nivel de seguridad primero fue suspendido.

Más tarde en abril del 2018 la directora del D de D, en cargada de servicios, con sede en Washington, Bárbara Westgate, enví­a una carta a Lovinger, suspendiéndolo indefinidamente de sus obligaciones y salario, en marzo se la habí­a revocado su acceso de seguridad.

Lovinger es un agente casado y con tres hijos, que desde entonces ha vivido de la generosidad de sus familiares.

Su defensa se vio sorprendida por el feroz ataque dirigido a desprestigiar a Lovinger, incluyendo filtraciones del D de D a la prensa que incluyen falsas y difamatorias informaciones. El abogado asume que uno de los contratistas mencionado, es muy cercano y socio de Chelsea Clinton. Y esto habrí­a justificado la actuación del D de D.

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