spot_img
spot_img
martes, 28 de septiembre del 2021

Suiza acelera la estabilización y sigue anulando restricciones frente al coronavirus

spot_img

Cesa la obligación del teletrabajo para las empresas y test periódicos para los empleados, pasando a ser una recomendación opcional. Los viajeros procedentes de la Unión Europea y de los vecinos del “espacio Schengen” ya pueden entrar al país con un simple test, a falta de certificado de vacunación, y sin aislarse en cuarentenas.

La Confederación Helvetica pretende acoger pronto viajeros de cualquier Estado sin imponer cuarentenas, ante las pruebas de un certificado de vacunación, de un test negativo o de haber sanado del Covid-19 , pero esa aspiración se emite bajo reservas por si aparecen en el futuro variantes graves del Sars-Co V-2 que circulen en sus países de procedencia, o dudas sobre la eficacia de las vacunas que eventualmente les hayan sido suministradas.

Por la conjugación del avance de la vacunación para conseguir la inmunidad pese a la multiplicación incesante de variantes en diferentes rincones del planeta, y la baja de contagios, hospitalizaciones y fallecimientos, comienzan a caer los barbijos de protección, y la libertad se instala en la programación de los grandes festivales y eventos deportivos al aire libre durante el verano que empieza la semana que viene, lo cual se extiende por añadidura desde ya a las escuelas secundarias.

Actualmente, el 50% del sector adulto de los 8,5 millones de ciudadanos y extranjeros residentes ya ha recibido las dos dosis de Pfizer/BioNTech o Moderna, las únicas vacunas que se están proponiendo a la población. El gobierno recomienda también vacunar con la primera de ellas a los menores de 12 a 15 años. La evolución de la pandemia no parece de momento capaz de influenciar negativamente las medidas de abandono de restricciones anunciadas, con 154 nuevas contaminaciones hace dos días, 16 hospitalizaciones y 2 fallecimientos, en el marco de un total de 10 mil muertos por la crisis sanitaria.

En las terrazas y patios de bares y restaurantes los comensales quedan liberados de portar mascaras, no así en el interior para desplazarse, toda vez que debe mantenerse la distancia entre las mesas, aunque sin limitaciones del número de personas en cada una de ellas. Sin embargo, uno de los convidados por grupo debe comunicar su identidad, teléfono y código postal de su domicilio por si se manifiestan posteriormente contagios, para poner en marcha los mecanismos de aislamiento y tratamiento médico de los contaminados. La medida es también practicada en cines y teatros.

Tal vez una prueba de la eficacia anticipada de estas iniciativas hacia la normalización sea el probable resultado dentro de unos días, del paso reciente y fugaz de 3000 periodistas procedentes del mundo entero, que vinieron a cubrir la cumbre-Biden-Putin, instalados en dos salas de prensa improvisadas con techos de zinc frente al palacete del siglo XVII donde se reunieron los presidentes de Rusia y Estados Unidos, no obstante la obligatoriedad para cada uno de llevar máscaras.

El dispositivo liberador de coerciones puesto en marcha cohabitara de hecho con excepciones. Quizá la más significativa sea que las mascaras no van a desaparecer en el interior de los comercios, supermercados, tiendas y librerías, extendiendo por cierto el cálculo máximo de ofrecer 10 m2 cuadrados para cada cliente, en lugar de 4 m2 como hasta hoy. Desde luego no habrá coto para acoger el total de clientes que se presenten, cuando se venían observando en semanas anteriores colas de espera en las veredas de ciertos establecimientos para no desbordar un número máximo en su interior, fenómeno que debería extinguirse a partir de mañana.

Este significativo detalle del levantamiento de limites individuales para acudir a los comercios en el dispositivo de no poner barreras a la cantidad de personas, es asimismo valido para gimnasios deportivos, centros de esparcimiento y discotecas, que habían venido sufriendo restricciones de entrada y obligaciones de llevar máscaras en su interior, lo cual ahora cae a pesar que las discotecas deberán mantener la exigencia de un test negativo o el certificado de vacunación para los danzantes.

Con todo, las mascaras se mantienen en el interior de los transportes públicos, instalaciones ferroviarias cerradas y galerías comerciales subterráneas, quedando descartadas en las paradas de autobuses, tranvías, trenes, taxis, puertos de ríos, arroyos y lagos, y en las cubiertas de las embarcaciones. Esto último resulta significativo para Suiza que cuenta con 61.000 kilómetros de vías lacustres, y 1500 lagos, con un trafico intenso, sobre todo el turístico, no olvidando que sus Alpes aportan agua a cuatro grandes ríos navegables europeos: Ródano, Rhin, Po y Reuss.

spot_img

También te puede interesar

Juan Gasparini
Corresponsal de ContraPunto en Suiza - ONU-DDHH, escritor y experto en Derechos Humanos. Ex preso político de la dictadura en Argentina
spot_img

Últimas noticias