spot_img
domingo, 5 julio 2026

Silencio de Rusia y China ante la posible caída de Maduro

¡Sigue nuestras redes sociales!

Este silencio estratégico de Moscú y Pekín abre un nuevo escenario geopolítico para Venezuela, donde Maduro podría quedarse sin la red de apoyo internacional.

Por Alonso Rosales.

En medio de la creciente presión internacional y las señales claras de una posible caída del régimen de Nicolás Maduro, el silencio de Rusia y China, dos de sus principales aliados geopolíticos, ha despertado un amplio debate entre analistas y observadores políticos.

La ausencia de una defensa pública firme por parte de Moscú y Pekín contrasta con los años anteriores, cuando ambos gobiernos respaldaban con declaraciones contundentes al mandatario venezolano frente a sanciones y denuncias internacionales. Hoy, en cambio, prevalece una cautela que muchos interpretan como una aceptación tácita de que el costo político y económico de defender a Maduro se ha vuelto demasiado alto.

De acuerdo con expertos en inteligencia internacional, la acumulación de pruebas sobre el carácter de “narcoestado” en Venezuela, donde figuras del alto mando político y militar son señaladas de participar en el denominado Cartel de los Soles, ha hecho prácticamente indefendible la posición de Maduro ante la comunidad internacional.

En paralelo, diversas fuentes apuntan a que las negociaciones entre Washington y Moscú han podido incluir conversaciones confidenciales respecto al futuro de Venezuela. Miembros retirados de los servicios de inteligencia rusa y estadounidense sugieren que el tema habría estado sobre la mesa en encuentros indirectos, donde la prioridad de ambos líderes sería reducir tensiones en otros escenarios a cambio de concesiones discretas en América Latina.

En el caso de China, especialistas asiáticos consideran que la necesidad de asegurar una rebaja en los aranceles y mantener la estabilidad en sus relaciones comerciales con Estados Unidos podría haber pesado más que la continuidad de Maduro. Pekín parece calcular que el costo de asociarse con un régimen debilitado y ampliamente cuestionado supera los beneficios de mantenerlo como socio.

Este silencio estratégico de Moscú y Pekín abre un nuevo escenario geopolítico para Venezuela, donde Maduro podría quedarse sin la red de apoyo internacional que lo sostuvo durante más de una década. Para muchos analistas, se trata de un indicio de que sus días en el poder están contados y que el tablero internacional ya se prepara para un nuevo capítulo en la crisis venezolana.

Fuentes:

  • The Moscow Times
  • South China Morning Post
  • Foreign Affairs
  • Reuters
  • El País Internacional

También te puede interesar

Últimas noticias