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miércoles, 17 junio 2026

Seis días sin agua en colonia de extrema pobreza en Santiago de María, Usulután Norte

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Por Redacción ContraPunto

En la colonia Roberto  Edmundo Gonzales Lara , ubicada en Santiago de María, Usulután Norte, la vida se ha convertido en una lucha diaria marcada por la desesperación, el abandono y la indignación. Sus habitantes aseguran que ya suman seis días sin agua, sin recibir respuesta efectiva por parte de las autoridades municipales, ni apoyo a través de pipas, ni soluciones emergentes ante una crisis que golpea con mayor fuerza a quienes menos tienen.

La colonia, conocida por sus calles completamente de polvo y por la precariedad de sus viviendas, es un reflejo claro de la desigualdad social que persiste en muchas comunidades del país. Aquí predominan las champas, las familias de escasos recursos, los adultos mayores y los niños que enfrentan condiciones difíciles incluso en tiempos normales. Hoy, sin agua, la situación se vuelve inhumana.

No han mandado pipas ANDA , no han mandado nada menos la alcaldía , y aquí hay mucha gente enferma, mucha gente anciana”, relatan residentes que han buscado ayuda por diferentes vías sin obtener resultados.

Según denuncian los pobladores, se ha intentado contactar al diputado Carballo por X , pero hasta el momento no ha respondido. La falta de comunicación y de acción incrementa la sensación de abandono, pues mientras las necesidades crecen, el silencio de quienes deberían representar al pueblo se vuelve cada vez más ofensivo.

Los habitantes aseguran que ni la alcaldía ha brindado una solución, ni se ha gestionado un plan de emergencia para abastecer con agua potable a una colonia donde muchas familias dependen del día a día para sobrevivir. En una zona donde el agua no es un lujo, sino una necesidad vital, seis días sin servicio significan hambre, enfermedad y riesgo sanitario.

La población denuncia que esta no es una situación aislada, sino parte de una historia repetida: los pobres siempre son los últimos, los olvidados de siempre. Los marginados que únicamente son recordados cuando llegan las campañas políticas.

“Ya viene el tiempo de las elecciones”, comentan con enojo y resignación. “Y ahí sí vienen los diputados a abrazar gente, a prometer, a tomarse fotos y a pedir votos. Pero cuando uno necesita agua, cuando uno necesita ayuda de verdad, no aparecen”.

La crisis en la colonia evidencia una realidad cruda: en El Salvador todavía existen comunidades donde lo básico no está garantizado, donde el agua no llega y donde la pobreza extrema se enfrenta en silencio, sin apoyo institucional, sin respuesta política y sin un mínimo de humanidad por parte de quienes tienen el poder de actuar.

Mientras las autoridades callan, la colonia resiste. Pero cada día sin agua es un día más de sufrimiento para una comunidad que ya vive al límite.

Los habitantes exigen respuestas inmediatas, abastecimiento urgente y, sobre todo, respeto. Porque la pobreza no debería condenar a nadie a vivir sin agua, sin dignidad y sin ser escuchado.

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Redacción ContraPunto
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Nota de la Redacción de Diario Digital ContraPunto

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