Por Alonso Rosales
El presidente de la República lleva casi siete años en el cargo y, según la más reciente encuesta de LPG Datos, el 85.5 % de los salvadoreños aprueba el trabajo que ha realizado Nayib Bukele hasta el momento. Esta cifra refleja una aprobación sólida, aunque menor al pico de 91.9 % registrado en enero de 2026. La medición se da a cuatro meses del inicio de la campaña formal para las próximas elecciones presidenciales, en un contexto donde las preocupaciones económicas, especialmente el costo de la vida, han ganado relevancia entre la población.
Ante la pregunta sobre la aprobación presidencial, el 49.5 % de los encuestados respondió que aprueba mucho la gestión del mandatario, mientras que el 36.0 % indicó que aprueba algo, sumando así el 85.5 % de aprobación total. Por otro lado, el 7.5 % dijo que desaprueba algo y el 3.4 % desaprueba mucho, lo que representa un 10.9 % de desaprobación total. Un 3.6 % de los consultados no supo o no respondió.
Las principales razones de aprobación están vinculadas a la percepción de mejoras en la seguridad del país, mencionada por el 28.6 % de los encuestados. Le sigue la opinión de que el presidente ha hecho un buen trabajo en general (17.3 %) y la percepción de que, aunque hay aspectos positivos y negativos, el balance es favorable (12.7 %). También destacan razones como los cambios y mejoras observados (7.1 %), el combate a la delincuencia (5.8 %) y a las pandillas (5.3 %). Otros motivos incluyen que ha ayudado a la población (2.7 %), que ha hecho cosas buenas (2.6 %), mejoras en educación (2.3 %) y la percepción de que es un buen presidente (1.8 %). Un 12.8 % dio otras respuestas y un 1.0 % no respondió.
En cuanto a la desaprobación, las razones más frecuentes incluyen la percepción de que hay aspectos buenos y malos en su gestión (13.7 %), que solo ha mejorado la seguridad del país (9.0 %), y deficiencias en el sistema de salud y acceso a medicamentos (8.4 %). También se mencionan preocupaciones por el régimen de excepción y las capturas arbitrarias (8.4 %), la percepción de que aún faltan cosas por hacer (6.9 %), falta de transparencia y combate a la corrupción (6.9 %), y que no ha favorecido al pueblo (6.9 %). Otros factores incluyen la falta de capacidad de sus funcionarios (3.1 %) y el alto costo de la vida (3.1 %). Un 28.3 % dio otras respuestas y un 5.3 % no respondió.
Al comparar con otros gobiernos, la aprobación de Bukele se mantiene en niveles históricamente altos. En el mes de mayo, al cierre del segundo año de cada gestión, los niveles de aprobación fueron de 61.0 % para Antonio Saca, 56.0 % para Mauricio Funes, 48.0 % para Salvador Sánchez Cerén, 85.5 % para Bukele en su primer mandato (Bukele I) y 86.5 % en su segundo mandato (Bukele II).
Las cifras también reflejan la aprobación presidencial promedio en cada año calendario, mostrando variaciones a lo largo del tiempo. En el caso de Bukele, se registran niveles como 91.9 %, 85.5 % y 72.0 %, manteniéndose por encima de sus predecesores, quienes registraron promedios como 74.9 %, 65.2 %, 56.5 %, 45.3 % y 35.2 %.
En síntesis, aunque la aprobación ha experimentado una leve disminución respecto a inicios de 2026, el respaldo al presidente Nayib Bukele continúa siendo alto, impulsado principalmente por la percepción de mejoras en seguridad. Sin embargo, las preocupaciones económicas y las críticas a áreas como salud, transparencia y derechos civiles comienzan a ganar mayor peso en la opinión pública.
Aprobación presidencial y percepciones ciudadanas en El Salvador: un análisis de la encuesta LPG Datos (mayo 2026)
El comportamiento de la opinión pública en El Salvador continúa reflejando una dualidad significativa entre los avances en seguridad y las preocupaciones económicas. Según la más reciente encuesta de LPG Datos, realizada entre el 15 y el 23 de mayo de 2026, el presidente Nayib Bukele mantiene niveles de aprobación considerablemente altos en comparación con sus predecesores, aunque con señales de desgaste en áreas clave de su gestión.
Al cierre de su segundo año de gobierno, Bukele alcanza un 86.5 % de aprobación ciudadana, cifra que supera ampliamente los niveles registrados por expresidentes en el mismo periodo: Antonio Saca (61 %), Mauricio Funes (56 %) y Salvador Sánchez Cerén (48 %). En perspectiva histórica, el actual mandatario ha sostenido durante su primer quinquenio niveles de aprobación que oscilan entre el 91 % y el 85.5 %, consolidando uno de los respaldos más altos en la historia reciente del país.
El principal factor que explica esta elevada aprobación es la percepción de mejoras en seguridad. Más del 82 % de las menciones espontáneas sobre logros del gobierno se concentran en este ámbito, destacando que el 55.6 % de los encuestados considera que el mayor avance ha sido la mejora general de la seguridad, seguido por el combate a las pandillas (20.7 %) y la delincuencia (5.9 %). Asimismo, el 86.5 % de la población opina que el Ejecutivo está contribuyendo a resolver los problemas de seguridad, aunque esta cifra muestra una leve disminución respecto a mediciones anteriores.
No obstante, el respaldo en materia de seguridad contrasta con una evaluación más crítica en el ámbito económico. El 63.8 % de los salvadoreños identifica los problemas económicos como el principal desafío nacional, siendo la inflación y el alto costo de la vida las preocupaciones predominantes (33.9 %). En coherencia con ello, el 15.8 % señala que el principal fracaso del gobierno ha sido la falta de mejora en la economía, seguido por deficiencias en salud (6.8 %) y percepciones sobre capturas arbitrarias (4.3 %).
La valoración sobre la capacidad del gobierno para resolver problemas económicos revela un panorama dividido: el 34.8 % considera que el presidente está ayudando, mientras que un 34.3 % opina que solo lo hace parcialmente y un 26.9 % afirma que no contribuye a solucionar estos problemas. Este indicador representa uno de los puntos más críticos de la gestión, evidenciando un deterioro en la percepción ciudadana respecto a evaluaciones previas.
En cuanto al cumplimiento de promesas, el 46.6 % de los encuestados cree que el presidente está cumpliendo lo prometido, aunque este porcentaje ha disminuido en comparación con enero de 2026. Paralelamente, ha aumentado la proporción de quienes consideran que cumple solo parcialmente (38.9 %) o que no cumple (11.8 %), lo que sugiere un cambio hacia posturas más matizadas o críticas.
A nivel general, el 65.2 % de la población considera que la situación del país es buena o muy buena, y el 59.3 % estima que El Salvador avanza por el rumbo correcto. Sin embargo, ambas cifras reflejan una disminución respecto a mediciones anteriores, lo que podría interpretarse como una normalización del optimismo tras picos excepcionalmente altos.
En síntesis, la encuesta evidencia un liderazgo con fuerte legitimidad en materia de seguridad, pero enfrentando crecientes desafíos en el ámbito económico. La estabilidad de la aprobación presidencial dependerá, en gran medida, de la capacidad del gobierno para equilibrar estos dos ejes fundamentales y responder a las demandas ciudadanas en torno al costo de la vida, el empleo y el desarrollo económico.
La investigación, basada en 1,200 entrevistas telefónicas a nivel nacional, presenta un margen de error de ±2.8 % y un nivel de confianza del 95 %, lo que garantiza la representatividad de los resultados y permite una lectura confiable del estado de la opinión pública en El Salvador.
Evaluación general del costo de la vida
- Muy mal / mal: 62.3%
- Regular: 20.8%
- Bien / muy bien: alrededor de 16–17%
👉 Interpretación:
La mayoría de la población percibe negativamente el costo de la vida, lo que refleja presión económica en los hogares salvadoreños.
🔐 Seguridad
- Es el área mejor evaluada del gobierno.
- Altos niveles de aprobación (superiores al 70% en mediciones recientes).
👉 Interpretación:
La política de seguridad, especialmente el régimen de excepción, sigue siendo el principal respaldo del gobierno ante la población.
🏥 Salud
- Evaluación intermedia (regular a positiva).
- Se reconoce mejora en infraestructura (hospitales, atención), pero aún con críticas en acceso y calidad.
👉 Interpretación:
Hay avances visibles, pero todavía no alcanza niveles de satisfacción similares a seguridad.
🎓 Educación
- Evaluación regular.
- Opinión dividida entre avances (tecnología, entrega de computadoras) y problemas estructurales.
👉 Interpretación:
No es un área crítica, pero tampoco destaca como logro principal.
💼 Economía y trabajo
- Evaluación predominantemente negativa.
- Relacionada con:
- Alto costo de la vida
- Percepción de bajos ingresos
- Limitadas oportunidades laborales
👉 Interpretación:
Es el punto más débil del gobierno según la encuesta, pese a la alta aprobación general del presidente.
🧾 Conclusión general
- Fortaleza principal: Seguridad
- Áreas intermedias: Salud y educación
- Principal debilidad: Economía, empleo y costo de la vida
👉 En resumen:
Aunque el presidente mantiene altos niveles de popularidad, existe una clara preocupación ciudadana por la situación económica, lo que marca una diferencia entre la percepción de seguridad y la realidad del bolsillo de la población.


