Por Alonso Rosales
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró recientemente que el futuro de Cuba podría cambiar en un plazo relativamente corto y que los cubanoamericanos podrían volver pronto a la isla. Sus declaraciones se produjeron durante un acto celebrado en la Casa Blanca con el equipo de fútbol Inter Miami CF, campeón de la MLS, donde el mandatario habló sobre la situación política y económica del país caribeño.
Durante el encuentro, Trump afirmó que su administración está centrada actualmente en el conflicto con Irán, pero dejó claro que Cuba sería el siguiente asunto en su agenda internacional. “Queremos terminar primero con esto”, dijo en referencia a la guerra en Medio Oriente, y añadió que luego “será solo cuestión de tiempo” para que se produzcan cambios relacionados con la isla.
El mandatario también aseguró que el gobierno cubano tiene interés en alcanzar algún tipo de acuerdo con Washington. Según Trump, La Habana estaría “desesperada” por negociar con Estados Unidos en medio de la profunda crisis económica y energética que atraviesa el país.
En ese contexto, el presidente estadounidense insinuó que los cubanoamericanos —muchos de ellos exiliados o descendientes de exiliados— podrían regresar a Cuba en el futuro cercano. Trump ha repetido en varias ocasiones que quiere ayudar a quienes abandonaron la isla o fueron forzados a salir durante el periodo del castrismo.
Las declaraciones del mandatario se producen mientras Washington intensifica la presión económica contra el gobierno cubano encabezado por Miguel Díaz-Canel. En las últimas semanas, la administración estadounidense ha aplicado nuevas medidas para limitar el acceso de Cuba a combustibles, incluyendo aranceles y sanciones dirigidas a países que comercien petróleo con la isla.
Estas acciones se suman a décadas de restricciones económicas entre ambos países. Desde hace más de sesenta años, Estados Unidos mantiene un embargo comercial sobre Cuba, una política que ha sido endurecida o flexibilizada según las distintas administraciones en Washington.
Mientras tanto, la situación en la isla sigue marcada por una grave crisis energética, apagones frecuentes y escasez de recursos, factores que han incrementado las tensiones políticas y sociales. En este contexto, Trump ha sugerido que el eventual colapso del sistema político cubano podría abrir el camino a una transición tras el fin del gobierno actual y del modelo heredado del castrismo.
Aunque el presidente estadounidense ha reiterado que Cuba será un asunto prioritario en el futuro cercano, por ahora la atención de su administración continúa centrada en el conflicto con Irán. Según sus propias palabras, cualquier movimiento significativo respecto a la isla llegará “cuando termine esa guerra”, momento en el que —según afirma— la situación de Cuba podría cambiar rápidamente.
FUENTES LA NACION , FRANCE 24 , YAHOO NOTICIAS


