spot_img
spot_img
martes, 11 de mayo del 2021

Roque Dalton: poesí­a necesaria

"La palabra del poeta tiene mucho que hacer en los tiempos que corren para el mundo, tan necesitado de referencias éticas"

spot_imgspot_img

La poética de Roque Dalton se inscribió en el ancho y rico caudal del conversacionalismo que marcó la poesí­a del continente en aquellas décadas ““y aún pervive, con diferentes matices y mutaciones, en la creación de muchos autores de nuestros dí­as.  Dentro de esa amplia corriente de expresión, la poesí­a de Roque ““como su propia vida”“ participó de las incertidumbres de la búsqueda y de las emociones del riesgo.  El candor que se desprende del tí­tulo de uno de sus poemas puede caracterizar esa vocación: “Buscándome lí­os”: texto que parte de la anécdota para devenir metáfora de una vida, “entre cuatro / o cinco personajes del dominio de Goya”.

Roque dinamitó las estructuras de su poesí­a, comenzó a incorporarle la magia del montaje, el amor por la palabra escuchada (como harí­a en Las historias prohibidas de Pulgarcito, en sus casi desconocidas piezas teatrales y en la larga conversación del Miguel Mármol, un libro fundamental del testimonio latinoamericano).  A través de ese instrumento creador y de su conciencia demistificadora, los poemas de Taberna… comentaron, analizaron, criticaron rasgos de la realidad ideológica y polí­tica su tiempo, como la burocracia y el dogmatismo.

La palabra del poeta tiene mucho que hacer en los tiempos que corren para el mundo, tan necesitado de referencias éticas que no partan de los dogmas felizmente derrumbados, e igualmente urgido de miradas y acciones que indaguen, con audacia y sin rubores, en los nuevos caminos por encontrar y contribuyan a construirlos.

En esos caminos, creo, estará  Roque Dalton, continuando aquella conversación iniciada con la poesí­a en uno de sus últimos textos:

Poesí­a

Pérdoname

por haberte ayudado a comprender

que no estás hecha sólo de palabras

*                 *                 *

Buscándome lí­os

La noche de mi primera reunión de célula lloví­a

mi manera de chorrear fue muy aplaudida por cuatro

o cinco personajes del dominio de Goya

todo el mundo ahí­ parecí­a levemente aburrido

tal vez de la persecución y hasta de la tortura diariamente soñada.

Fundadores de confederaciones y de huelgas mostraban

cierta ronquera y me dijeron que debí­a

escoger un seudónimo

que me iba a tocar pagar cinco pesos al mes

que quedábamos en que todos los miércoles

y que cómo iban mis estudios

y que por hoy í­bamos a leer un folleto de Lenin

y que no era necesario decir a cada momento camarada.

Cuando salimos no lloví­a más

mi madre me riñó por llegar tarde a casa.

*                 *                 *

Cartita

Queridos filósofos,

queridos sociólogos progresistas,

queridos sicólogos sociales:

no jodan tanto con la enajenación

aquí­ donde lo más jodido

es la nación ajena.

*                 *                 *

Como la siempreviva

Mi poesí­a

es como la siempreviva

paga su precio

a la existencia

en término de asperidad.

Entre las piedras y el fuego,

frente a la tempestad

o en medio de la sequí­a,

por sobre las banderas

del odio necesario

y el hermosí­simo empuje

de la cólera,

la flor de mi poesí­a busca siempre

el aire,

el humus,

la savia,

el sol,

de la ternura.

__


spot_imgspot_img

También te puede interesar

spot_img

Últimas noticias