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martes, 26 de octubre del 2021

Robos sistemáticos en correos de El Salvador

A mi hermano, por ejemplo, un amigo le mandó un par de botellas de vino.

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Como si no fuera suficiente la cantidad de ladrones en las calles y el robo institucional a nivel gobierno, las oficinas de correos están también llenas de ladrones.

Todo paquete que llega del exterior, incluso, sobres conteniendo cartas, toditos son abiertos y esculcados para ver qué es lo que llevan y qué es lo que se puede robar de ellos.

Ya desde inicios de los noventa cuando yo escribí­a más seguido por correo a mi familia le incluí­a -incluso a las postales- con grandes letras “NO LLEVA PISTO-NO ROBAR”. Esto aparentemente disgustaba a los carteros, pero incluso las postales se las roban. Es una barbaridad enorme.

A mi hermano, por ejemplo, un amigo le mandó un par de botellas de vino. Las botellas las sacaron del paquete, las abrieron, se tomaron el vino y en lugar del vino le pusieron etanol o guarón.

Y así­, en las pocas veces que se me ha ocurrido mandar algo, siempre se roban algo del paquete.

Estos babosos y babosas del correo actúan además con impunidad pues no hay forma de reclamar ni de encontrar a nadie que sea responsable. Así­ que asumo que el robo en correos es institucional y opera desde el jefe más alto: el director general.

Señores y señoras de correos, no sean sinvergí¼enzas, ladrones. Ya suficiente tenemos con los criminales de las calles y del gobierno.

Señor Director general de correos, ponga quieta a su gente. No deberí­a permitir tales abusos y atropellos.

El robar es un acto criminal y deberí­a de ser castigado con cárcel. Sea quién sea el maldito ladrón.

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José Luis Preza
Músico y colaborador de ContraPunto
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