spot_imgspot_img
spot_imgspot_img
jueves, 29 de julio del 2021

Presidente uruguayo reivindica derecho humano a la “sensatez”

En su discurso en la ONU advirtió que la convivencia se encuentra amenazada por injusticias, desintegración social y la falta de confiabilidad en las instituciones públicas

spot_img

“En un mundo que por momentos se parece a un hospital psiquiátrico, administrado por sus pacientes, no está demás reivindicar la sensatez y ¿por qué no?, hacer otras reivindicaciones imprescindibles si realmente aspiramos a construir una sociedad de iguales”, pregonó el Presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, médico de profesión, al inicio de la segunda sesión anual del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, este martes en Ginebra.

Para Vázquez “una sociedad de iguales” es “asumir que la misma implica un pacto recí­proco por el que se reconoce el valor de la singularidad del proyecto de vida de cada persona y el aporte que su diferencia hace al colectivo. De allí­ surge el respeto y el compromiso con la dignidad de todas y cada una de las personas, en la que se fundamentan los derechos humanos”, dijo.

El diagnóstico planetario del Presidente uruguayo es que la convivencia se encuentra amenazada por situaciones de injusticia, procesos de desintegración y la falta de confiabilidad en las instituciones.

El mandatario reivindicó entonces, “la libertad y la democracia, porque sin ellas, sin ese aire habitual que respiramos casi sin darnos cuenta pero sin el cual no se puede vivir, todo lo demás es imposible”.

Para Vázquez, “el crecimiento económico no es un fin en sí­ mismo un medio para la dignidad de todas las personas y para sustentar el costo de los derechos inherentes a ella, porque los derechos valen, pero también cuestan”.

Por otra parte, y mirando hacia atrás, recapituló que “estamos y continuaremos trabajando para esclarecer zonas oscuras del pasado reciente en materia de graves y sistemáticas violaciones de los derechos humanos cometidas en el marco del terrorismo de Estado que padeció nuestro paí­s y para que las mismas nunca más se repitan”.

“Estamos y seguiremos atendiendo situaciones de vulnerabilidad, convencidos que la consideración de grupos especí­ficos no debe ser en función de derechos diferentes para cada grupo, sino de atención a situaciones de no acceso a derechos universales. Tal vez no es lo más exitoso en lo inmediato, pero no se gobierna en función de la inmediatez y el éxito, ni para exhibirse, ni para los monumentos. Al menos nosotros no lo hacemos”, puntualizó.

El mandatario uruguayo dijo que “cada vida es un proyecto que merece ser realizado plenamente y cada identidad, desde su particularidad, es una riqueza que conforma la sociedad. El compromiso con la dignidad de todos y cada uno, es un posicionamiento ético polí­tico que da origen al programa en el que históricamente se han construido los derechos humanos”.

“Si cada persona tiene derecho a que se respete su integridad fí­sica, todos y cada uno tenemos la obligación de no dañarla. Si cada persona tiene derecho a recibir del Estado determinadas prestaciones de salud, todos y cada uno tenemos la obligación de aportar en la medida de nuestras capacidades a la financiación de los costos del sistema de salud. No hay más obligaciones que las correlativas a los derechos, el punto de partida para la construcción del sistema normativo son los derechos humanos”, concluyó.

spot_img

También te puede interesar

Juan Gasparini
Corresponsal de ContraPunto en Suiza - ONU-DDHH, escritor y experto en Derechos Humanos. Ex preso político de la dictadura en Argentina
spot_img

Últimas noticias