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jueves, 06 de mayo del 2021

Necesidad de nuevos acuerdos de Nación

Las negociaciones de los Acuerdos de Paz que permitieron finalizar la guerra civil en El Salvador, fueron una experiencia en que aprendieron las dos partes en la contienda, tuvieron una mejor visión de la realidad y una mejor imagen de sus adversarios y de sus aliados, de esta manera se fueron creando condiciones favorables para el logro de los acuerdos.

Para iniciar las negociaciones fue muy importante el papel de los paí­ses del Grupo de Contadora, el cual fue creado en Enero de 1983 por iniciativa de México, incorporando a Colombia, Panamá y Venezuela, con el fin de promover la paz en Centroamérica.

Las principales reuniones de las partes fueron: La Palma, Chalatenango, Octubre de 1984; Ayagualo, La Libertad, Noviembre de 1984; Sesori, San Miguel, Septiembre de 1986; Suiza, Abril 1990; San José, Costa Rica, Julio 1990.

Las negociaciones empezaron a dar resultados positivos en los dos últimos años del proceso de negociación (1990 y 1991) debido principalmente a tres circunstancias: el cansancio de la población después de ocho años de guerra civil; el partido ARENA habí­a ganado el poder ejecutivo y querí­a gobernar en condiciones de paz para implementar el modelo económico neoliberal; en los EEUU habí­a crecido el movimiento de apoyo a la finalización de la guerra en El Salvador; el gobierno de ese paí­s comprendió que era posible que los dirigentes del FMLN dejaran de participar en la guerra frí­a, junto a los paí­ses y movimientos que pretendí­an derrotar al capitalismo y construir el socialismo.

 Naciones Unidas, en su rol de mediador, hizo posible que se llegara a los Acuerdos de Paz. Los acuerdos fueron firmados en el Castillo de Chapultepec, México, en Enero de 1992. El cumplimiento de los Acuerdos de Paz fue visto de diferente manera por los distintos actores. El FMLN realizó la desmovilización y la entrega de armas en el perí­odo previsto, este proceso fue supervisado por altos oficiales de la fuerza armada de varios paí­ses, contratados por las Naciones Unidas. Los altos mandos de la fuerza armada no pusieron dificultades, no obstante que era la institución más afectada, ellos habí­an recibido formación en una nueva filosofí­a de la fuerza armada al servicio del proceso democrático y fueron aconsejados por colegas de la fuerza armada de los EEUU para que cooperaran en el cumplimiento de los Acuerdos. La Oligarquí­a Tradicional y otros funcionarios a su servicio, hicieron todo lo posible para que no se cumpliera totalmente lo relativo a los beneficios que recibirí­an los desmovilizados del FMLN o para retrasar lo más posible su ejecución. El gobierno de Alfredo Cristiani no hizo lo necesario para cumplir con los acuerdos económico-sociales, los cuales debí­an ser concertados por una comisión en que participaron los representantes de los trabajadores y la empresa privada, pero después de varias reuniones no llegaron a ningún acuerdo; el gobierno informó a la Naciones Unidas que habí­a cumplido con integrar y hacer funcionar la comisión; el aspecto socio económico principal que debió corregirse con los Acuerdos de Paz es la naturaleza del modelo económico capitalista que asegurara los intereses de todos los grupos sociales, el gobierno de ARENA impuso el modelo neoliberal, lo que ha incidido en la creación de condiciones sociales y económicas favorables para el desarrollo del crimen organizado y la delincuencia en general.

El sistema polí­tico democrático creado por los Acuerdos de Paz no ha dado los resultados esperados y se encuentra en crisis; los dos partidos mayoritarios en las elecciones de alcaldes y diputados, así­ como en las presidenciales han perdido apoyo popular, la mayorí­a de la población considera que han hecho uso de la corrupción pública y privada; el Tribunal Electoral ha continuado en manos de los partidos polí­ticos en lo relativo a la aplicación de las leyes electorales.

La elección de los miembros de la Corte Suprema de Justicia se hace en función de los intereses particulares de los partidos polí­ticos mayoritarios, haciendo que la aplicación de la ley responda principalmente a los intereses de esos partidos y en menor medida a la sociedad en su conjunto.

Es necesario llegar a nuevos acuerdos de nación para resolver los principales problemas económicos, polí­ticos, sociales y culturales que existen en el paí­s.

Santiago Ruiz
Santiago Ruiz
Columnista Contrapunto

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