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miércoles, 28 de julio del 2021

Mecanismos Financieros para la Inversión de Remesas

En El Salvador y los otros países centroamericanos, las remesas se destinan casi exclusivamente al consumo privado, el cual, dada la extrema apertura de las economías, es atendido por importaciones

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Las remesas recibidas por El Salvador han mantenido un rápido crecimiento desde principios de los años noventa, pasando de  363 millones en 1990 a 5,040   millones en 2017. Como porcentaje del PIB también han crecido significativamente, alcanzando en 2017  un porcentaje de 17.2 por ciento, superior a la tasa de inversión, de 14.5 por ciento (Gráfico 1).

Lo que se debe observar es que la trayectoria de las remesas como porcentaje del PIB, REMY, tiene una relación negativa con las tasas de crecimiento económico, GDPGrowth, como se muestra en el gráfico 2.

El gráfico anterior hace ver que las remesas no inciden en incrementar la tasa de crecimiento económico de la economía salvadoreña; al contrario, el aumento de las remesas como porcentaje del PIB esta asociado con la reducción de la tasa de crecimiento económico.

La explicación reside en la evidencia para El Salvador y los otros países centroamericanos, de que las remesas se destinan casi exclusivamente al consumo privado, el cual, dada la extrema apertura de las economías, es atendido por importaciones, con impactos negativos sobre la cuenta comercial de la balanza de pagos, el ahorro nacional, la inversión y el crecimiento económico.

Se observa en el gráfico 3 que la participación de las remesas en el PIB tiene una clara relación positiva con el déficit comercial, TB; es decir, el crecimiento de las  remesas da lugar al  deterioro de la cuenta comercial de la balanza de pagos.

El punto que hay que enfatizar es que a medida de que aumenta el déficit en la cuenta comercial como resultado de las remesas, la tasa de  ahorro nacional, (Grosssavings), tiende a caer, como se muestra en el gráfico 4:

Hay que recalcar que el alto déficit en la cuenta comercial obedece a la apertura extrema de la economía salvadoreña; se muestra en el gráfico 5 que este déficit ha aumentado en la medida de que la protección arancelaria, o sea la tarifa a las importaciones, se redujo:

Es decir, la apertura ha conducido al aumento de la brecha comercial, y dado que dicha brecha tiene una relación negativa con el ahorro nacional, (gráfico 4), se deduce que la apertura ha actuado para reducir el ahorro.

En vista de que el ahorro nacional ha caído como consecuencia de la apertura, como se observo en el gráfico 4, se desprende que la apertura también ha reducido la inversión privada, como se observa en el gráfico 6.

Por tanto, ante la alta propensión a consumir y la apertura extrema, las tasas de ahorro nacional y de inversión muestran trayectorias declinantes paralelas, como se observa en el gráfico 7, dando lugar así a bajas tasas de crecimiento económico.

Aquí Gráfico 7

Este es un comportamiento que tiene repercusiones adversas sobre el dinamismo de las exportaciones. Las exportaciones totales de El Salvador muestran una tendencia al estancamiento desde  2011, que coincide con el estancamiento de la inversión privada, lo que denota la ausencia de inversión adicional en planta y equipo, es decir en la capacidad de producción que sustentaría la expansión de las exportaciones (gráfico 8). Esto podría dar lugar a un deterioro persistente del déficit en la cuenta comercial, creando  un círculo vicioso de apertura extrema.

Otra manera de apreciar  la tendencia declinante de las exportaciones se muestra en el gráfico 9 donde se aprecia que la participación de los sectores de bienes transables, es decir manufacturero y agrícola, depende de la inversión nacional, y ante la caída de la tasa de inversión, la participación de los bienes transables en el PIB se ha contraído.

En resumen, la entrada de remesas da lugar a aumentos del consumo privado que se atiende con importaciones, dada la apertura extrema de la economía, a la vez que la tasa de ahorro nacional cae. La baja tasa de ahorro limita la tasa de inversión y en consecuencia la tasa de crecimiento económico es baja. Ademas, la caída de la inversión implica que la creación de nueva planta exportadora es baja, lo que incide en el debilitamiento del dinamismo de las exportaciones. Se debe apuntar que si la apertura de la economía salvadoreña no fuese extrema la demanda de bienes de consumo provocada por las remesas se atendería con la producción agrícola y manufacturera nacional, creándose así impulsos de crecimiento económico, pero en la actualidad ante la apertura desmedida los países que reciben los estímulos de crecimiento son aquellos desde los cuales se importa. El pobre desempeño de la apertura económica como medio para promover el desarrollo ha sido documentado por conocidos autores para diferentes países, y su resultado mas palpable han sido los altos déficit en la cuenta comercial y la desindustrializacion (3)

Este panorama adverso podría ser contrarrestado, en parte, con la inversión de las remesas, para así promover el ahorro nacional y la inversión.

Hay que señalar la ironía que la abundancia de recursos representada por las remesas no se aprovecha para el propósito del desarrollo nacional. El monto acumulado de remesas en el periodo 1990 a 2017 es 72,600 millones de dólares, más de tres veces el PIB de 2017, y no se puede encontrar un proyecto productivo que se puede atribuir a las remesas.

Todo lo anterior apunta la necesidad de promover un cambio en el destino de las remesas, en el sentido de que una parte de las mismas se use para la inversión, lo que redundaría en incrementar el ahorro, la inversión y el crecimiento económico, y en la reducción del déficit en la cuenta comercial, con beneficios sobre el empleo de calidad.

A continuación se presenta una propuesta de la creación del Fondo de Inversión de Remesas, que tendría como objetivo principal apoyar la canalización de las remesas a la inversión. Hay que destacar que si en el mediano plazo se lograra destinar a la inversión un 10 por ciento del monto de las remesas recibidas en 2017, esto representaría aumentos de la inversión de 500 millones por año.

El Fondo de Inversión de Remesas.

El Fondo de Inversión de Remesas se concibe como un ente con patrimonio propio a ser creado por el Gobierno de El Salvador y cuya administración financiera y operativa podría estar a cargo del Banco Nacional de Desarrollo u otro banco del sector publico.

El Fondo desarrollaría acciones continuas para para captar recursos financieros en calidad de donaciones y préstamos concesionales de organismos internacionales de desarrollo, así como de Fondos de Conciencia Social, para canalizarlos al financiamiento de proyectos de inversión de interes de emigrantes salvadoreños, o de sus familiares residentes en el país.

El Fondo también podrá recibir recursos en fideicomiso para su gestión de acuerdo a los convenios establecidos.

Así mismo, en adición al otorgamiento de préstamos y donaciones, el Fondo podría realizar operaciones de inversiones transitorias en la banca y bolsa nacionales,  y de compra de acciones en empresas, así como de cofinanciamiento, de prívate equity, y de administración financiera. El Fondo podrá, además, otorgar recursos de cooperación técnica y de pre-inversión, reembolsable y no reembolsable.    

Para propósitos de su dirección y estrategia, el Fondo contaría con un Directorio compuesto de representantes de los sectores público y privado, sociedad civil, y organizaciones de emigrantes en el exterior. Así mismo, podrán participar en el Directorio en carácter de observadores, representantes de organizaciones financieras internacionales, bilaterales y multilaterales.

El Fondo estará sujeto a las leyes vigentes en El Salvador, y a sus estatutos y reglamentos.

Cada año el Fondo hará del conocimiento público sus estados financieros y reportes de auditoria externa.

Para propósito de sus gestiones operativas el Fondo canalizara sus recursos a través de dos ventanillas: la Ventanilla de Promoción y Financiamiento de Proyectos; y Ventanilla de Titularización de Remesas.

Ventanilla de Promoción y Financiamiento de Inversiones

Por medio de la ventanilla de Promoción y  Financiamiento de Inversiones, el Fondo llevaría a cabo continuamente las siguientes acciones:

a) Preparación de inventarios de ideas de proyectos en el territorio nacional, con énfasis en áreas de origen de emigrantes y que reciben altos montos de remesas.

b) Preparación de perfiles de proyectos y planes de negocios de las ideas de proyectos que parezcan más factibles financiera y técnicamente, y que tengan el potencial de interesar a los emigrantes y a sus familiares para invertir en los mismos.

 c) Presentación de los perfiles y planes de negocios en un Portal de Inversión de Remesas preparado al efecto, con miras a motivar a los emigrantes a invertir.

d) Además de la promoción por medio del internet, el Fondo realizaría periódicamente  visitas a ciudades en los EE UU, Canadá, etc. donde residen altos números de emigrantes salvadoreños, para propósitos de dar a conocer los perfiles de proyectos y el apoyo en el financiamiento de los mismos.

e) El Fondo divulgaría también en el Portal y en las visitas a ciudades del exterior, las posibles estructuras de financiamiento que podría brindar como complemento de los aportes de los emigrantes: recursos en calidad de cofinanciamiento; aportes de capital obtenido de agencias internacionales de desarrollo; compra de acciones en la empresas a ser emprendida por los emigrantes.

f) Cuando el emigrante manifestara su compromiso en emprender la inversión en un proyecto específico, el Fondo llevaría a cabo los estudios de factibilidad del mismo (2).

Los costos de las actividades de identificación, preparación y promoción de proyectos serian cubiertos por el Fondo  en base a donaciones recibidas de la comunidad internacional

Ventanilla de  Titularización de Remesas.

A continuación se presenta un esquema en que el banco estatal encargado del manejo del Fondo, crea dentro de su estructura institucional las instancias contables, financieras y de promoción, para llevar a cabo funciones de titularización de remesas individuales (véase gráfico 10), iniciando con la creación de un fideicomiso maestro para recibir remesas

La persona que recibe remesas en El Salvador, así como la persona que las envía, se comprometen legalmente a enviarlas directamente al fideicomiso creado por el banco estatal. Este banco emite el titulo valor o bono correspondiente que es respaldado por el flujo futuro de remesas, hace las gestiones ante la compañía calificadora de riesgo, y vende el bono el mercado nacional de capital. El inversionista paga al fideicomiso por la compra del título valor, y el fideicomiso entrega ese monto al familiar del emigrante. El emigrante hace los envíos de remesas al fideicomiso, y con estos recursos el fideicomiso paga el servicio de la deuda al inversionista y el remanente destina al familiar.

El fideicomiso de tipo maestro establecido por el banco estatal podría manejar  operaciones de varios emigrantes, en una estructura de “pool” o de “wrap”, con miras a lograr economías de escala y reducir costos. Una vez que se haya vendido en título valor, el monto correspondiente seria repartido entre los familiares de los emigrantes de manera proporcional.

Por supuesto, cada operación deberá ser objeto de la “due diligence” del caso para constatar que el emigrante tiene fuentes de ingresos y tiene una trayectoria o historial de enviar remesas de manera persistente. Las personas que se beneficiaran de las operaciones de titularizacion se comprometerán a llevar a cabo inversiones de tipo productivo.

El banco estatal podría ofrecer apoyo a los inversionistas mediante la supervision de proyectos, así como en las áreas de manejo de contabilidad, mercadotecnia, etc.

Se debe mencionar que las operaciones de titularización están muy difundidas en El Salvador, sobre todo en el financiamiento de la construcción de bienes inmuebles, como apartamentos u oficinas, en un esquema en que el servicio de la deuda de los recursos obtenidos por la compañía constructora están garantizados por el futuro flujo de alquileres..

Hay que señalar que el familiar del emigrante siempre sigue recibiendo las remesas, en un monto igual al monto original pactado con el fideicomiso menos el servicio de la deuda pagado al tenedor del bono, pero además, habría recibido recursos generados por la venta del bono.

Garantías “paraguas”

El Fondo gestionaría la obtención de una garantía maestra o “paraguas” de un organismo financiero internacional, de la cual se desprenderían garantías particulares o específicas para garantizar cada título valor respaldado con las remesas. En este caso el instrumento financiero (bono) emitido por el fideicomiso tendría dos garantías, la del flujo futuro de remesas y la garantía proveniente del “paraguas” de garantías del organismo financiero internacional (en adición a la garantía de los bienes financiados). Hay que tomar en cuenta que con el respaldo de la garantía “paraguas”, el inversionista, una institución financiera por ejemplo, que haya comprado el título valor, pueden vender estos valores en el mercado internacional, con miras a restituir su liquidez y atraer recursos externos (3). 

También es del caso considerar atraer recursos de los “inversionistas de conciencia social: (“socially conscious investors”), tales como Soros, Catholic Relief Services, entre otros, en el sentido de que compren los bonos emitidos con el respaldo de remesas.

La utilización de garantía paraguas, así como la participación de inversionistas de conciencia social, pueden tener particular importancia en impulsar las inversiones de emigrantes que no tienen una situación regularizada en su país de residencia, o que aunque tienen residencia legal, no cuentan con trayectoria de envío de remesas.

Un elemento adicional que se puede incorporar a los esquemas anteriores es que el ente que estaría actuando como el originador (el banco estatal) estableciera convenios con Western Unión, Money Gram y otras compañías de envío de remesas, para que participen en el esquema recibiendo la remesas del emigrante y destinándolas al fideicomiso.

Varios autores han apuntado que los emigrantes estarían interesados en invertir sus remesas en su país de origen si se dieran los incentives apropiados. En el caso del Fondo existirían los siguientes incentivos: recursos concesionales; representación  en el Directorio; Directorio con representantes de diversas organizaciones de emigrantes; participación de organismos internacionales en el Directorio como observadores; recursos de cofinanciamiento por parte del Fondo; estudios de factibilidad; y acciones de supervisión por parte del Fondo.    

Hay que recalcar la urgencia de desarrollar acciones para promover la inversión de las remesas; este seria un medio para lograr que estos recursos contribuyan a enfrentar los trastornos económicos, y bancarios que ocurrirían cuando las remesas no vengan mas, lo cual va a ocurrir.  De lo contrario, que vamos a hacer entonces? 

ANEXO.

La educación como un mecanismo para combatir la emigración.

En El Salvador la tasa de pobreza depende en parte en el lugar de residencia de las personas. En base a cálculos llevados a cabo con datos de la encuesta de hogares de 2005, se estimo un modelo probit que muestra que en nuestro país la probabilidad de que una persona sea pobre depende del departamento en que reside, y de otras variables independientes, como se muestra en el grafico 11.

Se observa en el gráfico 11 que las remesas reducen en 18 por ciento la probabilidad de que la persona que las recibe sea pobre, mientras que estar empleado en los sectores de comercio y manufacturero la reducen en 12 y 11 por ciento respectivamente, y estar empleado en el sector agrícola la aumenta en 7 por ciento (4). La geografía tiene un efecto marcado, la probabilidad de ser pobre de una persona que reside en el departamento de Cabañas es de 18 por ciento superior a la de la persona que reside en el departamento de San Salvador, mientras que la probabilidad correspondiente a una persona que reside en Morazan es de 15 por ciento; al contrario, la persona que reside en La Libertad tiene una probabilidad de menos 8 por ciento.

El resultado que se debe recalcar es que el nivel de educación alcanzado por una persona reduce la probabilidad de que sea pobre. Se observa en el gráfico 11 que  si ha terminado la educación básica la reduce en 14 por ciento, mientras que si ha alcanzado la educación secundaria la probabilidad cae en 28 por ciento, a la vez que si ha terminado la educación terciaria la reduce en 40 puntos porcentuales.

Hay que observar que el impacto de la educación de nivel secundario sobre la reducción de la probabilidad de ser pobre es mas alto que el impacto ejercido por las remesas; por tanto, se deduce que a medida de que se aumente el porcentaje de personas que han alcanzado el nivel de educación secundaria la emigración tendería a caer.

Aquí gráfico 11.

Este resultado puede servir para hacer conciencia en la población joven de que hay importantes beneficios derivados de alcanzar altos niveles de educación, sin arriesgar la vida, a la vez que representa una motivación para el sector publico para combatir la deserción escolar e incrementar la calidad de la educación.

Por otra parte se debe observar que en los países de América Latina la tasa de ahorro interno cae a medida de que aumenta el indice de discriminación de genero, que es un indicador compuesto calculado por las Naciones Unidas para representar las discriminaciones que la mujer recibe en un país dado en relación a la discriminación laboral, en la participación política, y en acceso servicios de salud. Esto se muestra en el gráfico 12, preparado con datos del 2016, en donde el valor negativo del ahorro interno corresponde a El Salvado (5), lo que se puede interpretar como un resultado de la gran comilona atizada or las remesas.

De este gráfico se deduce de que si en nuestro país disminuyera la discriminación contra la mujer en sus distintas manifestaciones, la tasa de ahorro interno tendería a aumentar, impartiendo así dinamismo al ahorro y al crecimiento.

Referencias.

(1) La desindustrializacion e El Salvador y latinoamerica se analiza en:

Caceres, Luis Rene, Deindustrialization and Economic Stagnation in El Salvador”,

Revista de la Cepal, vol. 122, verano 2017.

 Caceres, Luis Rene, “Desindustrialización, Trabajo y Violencia en El Salvador”, Revista de la Cepal, August 2018.

(2) El Banco Interamericano de Desarrollo ha apoyado a varios países de América Latina en el diseño de esquemas como el descrito anteriormente.

(3) En 2004 el BID implemento un programa de garantías paraguas para garantizar operaciones de bancos privados a empresas de exportación de distintos países latinoamericanos, lo que permitió que estos bancos vendieran sus resultantes carteras en el mercado internacional, restituyendo así su liquidez.

(4) El gráfico 11 se ha tomado del estudio “Geografía y Pobreza en El Salvador”, de Luis Rene Caceres y Patricio Amaya, 2018.

(5) El grafico 12 ha sido tomado de Luis Rene Caceres, Genero y ahorro interno en America Latina.

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Luis René Cáceres Araniva
Economista salvadoreño
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