Por Alonso Rosales
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció que prohibió la entrada al país al asesor del presidente estadounidense Donald Trump, Darren Beattie, quien tenía previsto viajar a Brasil la próxima semana para reunirse con el exmandatario brasileño Jair Bolsonaro.
La decisión fue anunciada durante un acto oficial en Río de Janeiro, donde Lula explicó que la medida responde a una disputa diplomática con Washington relacionada con la cancelación de visas a funcionarios brasileños. Según el mandatario, Beattie no podrá ingresar a Brasil hasta que el Gobierno estadounidense restituya las visas del ministro de Salud brasileño, Alexandre Padilha, y de su familia.
“A ese estadounidense que dijo que venía a visitar a Jair Bolsonaro, se le prohibió la entrada a Brasil hasta que se liberen las visas del ministro de Salud, las cuales están bloqueadas”, afirmó Lula durante su intervención pública.
Una respuesta diplomática
El Gobierno brasileño justificó la decisión como una medida basada en el principio de reciprocidad en materia de visados. La Cancillería explicó que la suspensión de la visa del asesor estadounidense responde a la decisión adoptada previamente por la administración de Trump de restringir el acceso a visas de algunos funcionarios brasileños, una medida aplicada en agosto de 2025.
En este contexto, Brasil busca presionar a Washington para que revierta esas restricciones, especialmente las que afectan al ministro Padilha y a su entorno familiar.
La polémica visita
El viaje de Beattie también generó controversia porque planeaba reunirse con Bolsonaro, quien actualmente cumple una condena de más de 27 años de prisión por su participación en la intentona golpista de 2023 en Brasil.
Además, el asesor estadounidense pretendía visitar al exmandatario en el complejo penitenciario de la Papuda, en Brasilia. Sin embargo, la solicitud fue rechazada por el juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, encargado de autorizar este tipo de visitas.
Tensión política entre Brasil y EE.UU.
La decisión de Lula refleja el creciente roce político entre Brasil y Estados Unidos desde el regreso de Trump a la Casa Blanca. El Gobierno brasileño ha defendido la autonomía de su política interna y judicial, mientras que sectores vinculados al trumpismo han mostrado apoyo a Bolsonaro y han cuestionado el proceso judicial que lo llevó a prisión.
Por ahora, la posible visita del asesor estadounidense queda suspendida, a la espera de que Washington responda a la exigencia planteada por Brasilia para restablecer las visas retiradas.
FUENTE RT


