Por Alonso Rosales
En Perú, el miedo se ha convertido en un factor determinante del voto. Historias como la de “Toño”, un conductor de autobús que sobrevivió a un ataque armado tras negarse a pagar extorsiones, reflejan una realidad cada vez más común: trabajar bajo amenaza constante.
La inseguridad, junto con la inestabilidad política —ocho presidentes en una década—, ha desplazado otros temas y domina el debate electoral. Muchos ciudadanos sienten que el Estado ha perdido el control frente al crimen.

Violencia en aumento
En los últimos años, Perú ha experimentado un deterioro sostenido en seguridad:
Homicidios:
- 2023: ~1,500 casos
- 2024: ~1,800 casos
- 2025: más de 2,100 homicidios (máximo reciente)
La tasa pasó de alrededor de 4.5 a más de 6 por cada 100,000 habitantes.
Extorsión (mucho más común que el secuestro):
- 2025: cerca de 30,000 denuncias
- Afecta especialmente transporte, comercio y pequeños negocios
Secuestros:
- Menos frecuentes que en otros países de la región
- Se estiman 200–400 casos anuales, muchos vinculados a redes criminales urbanas
El crecimiento de la extorsión es particularmente alarmante: se ha convertido en una “economía criminal” sistemática.
Elecciones marcadas por el miedo
Los candidatos representan caminos opuestos:
- Keiko Fujimori (derecha): propone “mano dura”, uso del ejército, control de cárceles y persecución financiera del crimen.
- Roberto Sánchez (izquierda): apuesta por reformas estructurales, mayor rol del Estado y redistribución de la riqueza.
Para muchos votantes, la prioridad es clara: seguridad inmediata, incluso por encima de preocupaciones democráticas o económicas de largo plazo.
¿Quién controla el crimen en Perú?
A diferencia de México o Colombia, Perú no tiene grandes carteles únicos dominantes, sino una red fragmentada de organizaciones:
Principales grupos en Perú:
- Bandas de extorsión locales (como “Los Injertos”, “Los Pulpos”, entre otras)
- Remanentes de Sendero Luminoso en el VRAEM (zona cocalera)
- Redes de narcotráfico regionales que operan como intermediarios
Zonas clave:
- VRAEM: principal área de producción de cocaína
- Callao y Lima: distribución, extorsión y sicariato
- Fronteras (Brasil, Colombia, Bolivia): rutas de tráfico
Conexiones internacionales
El narcotráfico peruano está profundamente integrado a redes globales:
- México:
- Vínculos con el Cártel de Sinaloa y el CJNG
- Compran cocaína peruana para llevarla a EE.UU.
- Brasil:
- Contacto con el Primer Comando de la Capital (PCC)
- Controlan rutas hacia el Atlántico
- Europa:
- Redes criminales (especialmente en España, Italia y Países Bajos)
- Uso de puertos peruanos para exportación de droga
Perú es uno de los mayores productores de cocaína del mundo, lo que lo convierte en pieza clave del narcotráfico internacional.
Un país atrapado entre dos miedos
El electorado peruano enfrenta una disyuntiva compleja:
- Miedo a la delincuencia desbordada
- Miedo al autoritarismo o a políticas económicas inestables
Los jóvenes, en particular, muestran frustración: muchos sienten que deben elegir el “mal menor”.
Perú no solo enfrenta un problema de criminalidad, sino una crisis de confianza en el Estado. Sin estabilidad política, cualquier estrategia contra el crimen tiene pocas probabilidades de sostenerse.
El resultado electoral difícilmente resolverá el problema de inmediato: la fragmentación política y la presión del crimen organizado seguirán siendo obstáculos clave.


