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sábado, 08 de mayo del 2021

Lo ‘mainstream’ de la 74ª Asamblea de las Naciones Unidas

El término mainstream se utiliza comúnmente para referirse a lo más popular, está enfocado en la cultura popular o cultura de masas y se fundamenta en la principal tendencia del momento. Políticamente, la situación de los migrantes es lo mainstream de la política, pero el presidente no mencionó nada sobre los migrantes, pero ¿por qué importa más una selfie que hablar de los migrantes?

Nayib Bukele dice la mayor parte de las declaraciones a través de redes sociales, la cifra de seguidores ha ido en aumento desde que fue nombrado como presidente de la República de El Salvador. Su sistema ha sido el menos serio, pero el que más ha llamado la atención de los jóvenes, aunque no la mía.

Su frase sobre la foto y la popularidad del discurso fue un reflejo de la importancia que tiene la política para los jóvenes. Hay poco o nada de interés de parte de los jóvenes en temas políticos; las tendencias no están basadas en eso, pero los políticos deben hacer lo necesario para alcanzar a las masas, cosa que es fácil cuando se le pide al ‘troll’ de YouTube hacer mejores vídeos o se le ordena asearse a un youtuber que tiene fama de no bañarse.

La Asamblea de las Naciones Unidas, en su edición número 74, fue una fiesta exclusiva en la que se encontraron solo quienes el gobierno de los Estados Unidos quería, aunque no faltó el típico encuentro no deseado entre presidentes (Trump y Rohani). Desde mi perspectiva el hecho de modificar el modo de reunión para un evento tan importante sería un gran avance.

Aunque no faltó que lo dijera directamente, solo bastó con que en las reuniones estuviera presente Layla siendo cargada por Gabriela de Bukele. El mensaje al momento de su discurso solo fue un complemento para su acto de llevar a la niña como representación de que la unión de la familia es importante y se necesita que esta esté unida.

Mi opinión sobre el discurso es que salió de lo normal, el discurso fue para hablar de lo bueno que existe en el país, no de problemas. El problema que había que tratar fue la realización de dicho evento y la modificación que debería hacerse. El discurso era para exponer la molestia de muchos y la realidad a la que puede llegar el evento. Al evaluarlo en una escala entre uno y diez, el discurso tiene un siete, hubo puntos innecesarios, pero es buen comienzo para una presidencia digital.

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