Por Alonso Rosales
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó que los precios del petróleo podrían experimentar una caída significativa una vez concluya el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Según explicó, este posible descenso estaría impulsado tanto por factores geopolíticos como por cambios estructurales en el mercado energético, entre ellos la salida de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP.
Durante una entrevista con Fox News, Bessent expresó su optimismo al señalar que “los precios del petróleo al otro lado de este conflicto serán mucho más bajos que antes o a principios de año”. Esta previsión se basa en la expectativa de una estabilización en la oferta global y en una menor presión sobre las rutas estratégicas de suministro.
En paralelo, el funcionario advirtió que Irán enfrenta dificultades logísticas debido a la saturación de sus instalaciones de almacenamiento. Esta situación podría obligar al país a reducir su producción en el corto plazo, incluso cerrando temporalmente algunos pozos petroleros. “Se están llenando rápidamente los depósitos de almacenamiento, y cuando eso ocurra, tendrán que empezar a cerrar pozos”, indicó.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó controversia al declarar que los pozos iraníes “explotarían” en pocos días debido a la acumulación de crudo sin exportación. Sin embargo, estas afirmaciones fueron rechazadas por el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, quien desmintió cualquier daño en la infraestructura petrolera y calificó los comentarios como infundados.
Ghalibaf incluso ironizó sobre las declaraciones estadounidenses, proponiendo extender el plazo a 30 días y transmitir imágenes en vivo para demostrar que las instalaciones siguen operativas. Asimismo, responsabilizó a Bessent de promover políticas de presión económica contra su país.
En medio de este contexto, Trump anunció que permitiría nuevamente el paso de barcos por el estratégico estrecho de Ormuz, una decisión que podría aliviar tensiones en el mercado energético global. Este corredor marítimo es fundamental para el transporte de petróleo, por lo que cualquier interrupción o reapertura tiene un impacto inmediato en los precios internacionales.
En conjunto, estos factores dibujan un escenario incierto pero con potencial de estabilización, donde la evolución del conflicto y las decisiones políticas serán determinantes para el rumbo del mercado petrolero en los próximos meses.


