Por Redacción ContraPunto
La detención en Bolivia de Fernando Cerimedo, consultor político argentino que durante los últimos años estuvo vinculado a campañas y gobiernos de la derecha latinoamericana, ha puesto bajo la lupa una estructura de comunicación política basada en redes sociales, cuentas automatizadas y campañas digitales, mientras el propio consultor enfrenta varios procesos judiciales.
Cerimedo fue detenido en agosto en Bolivia después del ataque armado contra la abogada y analista política Nadia Beller, su expareja, quien sobrevivió tras recibir tres disparos. Un tribunal boliviano ordenó inicialmente su detención preventiva durante 180 días por una investigación por tentativa de feminicidio.
A esa causa se sumó otra investigación por presunto enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado. El pasado 29 de agosto, un juez ordenó una segunda detención preventiva por 180 días y posteriormente la Justicia ratificó la medida y dispuso su traslado al penal de máxima seguridad de Chonchocoro.
La Fiscalía boliviana también confirmó investigaciones por violencia familiar o doméstica y una causa relacionada con presunto tráfico de sustancias controladas y confabulación, esta última vinculada a una investigación sobre posibles vuelos utilizados para transportar drogas. Estos expedientes todavía se encuentran en investigación y Cerimedo niega las acusaciones.
¿Qué encontraron en la llamada granja de bots?
Uno de los elementos que mayor repercusión internacional ha tenido fue el hallazgo, durante allanamientos a propiedades vinculadas con Cerimedo, de lo que el fiscal departamental de La Paz, Carlos Torres, describió como una “mini granja de bots”, además de dinero y documentos que fueron incorporados a las investigaciones.
Una granja de bots es una estructura destinada a manejar numerosas cuentas automatizadas o coordinadas para amplificar determinados mensajes, tendencias o contenidos en redes sociales. Su utilización puede crear artificialmente la impresión de que una determinada opinión tiene un respaldo ciudadano mucho mayor del que realmente posee.
Sin embargo, existe una precisión importante: las imágenes que circularon en redes sociales supuestamente mostrando la granja de Cerimedo no corresponden al allanamiento. Verificadores como Chequeado determinaron que uno de los videos difundidos había sido grabado en Vietnam en 2025. Las autoridades bolivianas sí informaron sobre el hallazgo de una “mini granja”, pero no debe confundirse esa declaración con las imágenes falsas que circularon posteriormente.
Cerimedo, por medio de su defensa, ha negado haber operado una granja de bots y sostuvo que los equipos encontrados eran módems y otros dispositivos que estaban guardados en cajas.
De Milei y Bolsonaro a Rodrigo Paz
La trayectoria de Cerimedo explica por qué su detención ha adquirido una dimensión política regional.
El consultor tuvo un papel en la campaña presidencial de Javier Milei en Argentina y mantuvo vínculos con el entorno del mandatario. Aunque el Gobierno argentino ha intentado marcar distancia, registros de acceso muestran que Cerimedo ingresó al menos 13 veces a la Casa Rosada entre diciembre de 2023 y junio de 2024.
También estuvo relacionado con el entorno del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, además de haber trabajado en procesos electorales y campañas de comunicación política en otros países de la región.
En Bolivia, su relación con el actual presidente Rodrigo Paz fue todavía más cercana. Cerimedo llegó a desempeñarse como asesor personal del mandatario, aunque sin ocupar formalmente un cargo público. Investigaciones periodísticas señalan que mantenía contacto con distintas carteras del Estado.
Ahora todos buscan tomar distancia
El escándalo judicial ha provocado que algunos de los dirigentes vinculados con Cerimedo comiencen a marcar distancia.
El presidente boliviano Rodrigo Paz afirmó que Cerimedo “jamás” estuvo autorizado para representar a la Presidencia, al Gobierno o a su familia, y aseguró que nunca existió un contrato o una relación laboral directa con él en calidad de ministro, viceministro o delegado presidencial.
En Argentina, el Gobierno de Milei también ha insistido en que la relación con Cerimedo terminó en 2023, aunque los registros de sus posteriores visitas a la Casa Rosada han alimentado las preguntas sobre el verdadero alcance de sus vínculos con el poder.
En Chile, el presidente José Antonio Kast reconoció conocer a Cerimedo, pero negó que hubiera trabajado para sus campañas o para su Gobierno. El Congreso chileno, sin embargo, aprobó una comisión investigadora para determinar si existieron vínculos entre Cerimedo, su entorno y el uso de bots en campañas políticas.
Un caso que trasciende a una persona
El caso Cerimedo ya no se limita a las acusaciones judiciales que enfrenta en Bolivia. También abrió un debate sobre el poder de las operaciones digitales en las democracias latinoamericanas.
La utilización de ejércitos de cuentas, trolls y sistemas automatizados puede transformar las redes sociales en escenarios de confrontación política donde resulta cada vez más difícil distinguir entre una opinión espontánea de un ciudadano y una campaña organizada para fabricar tendencias.
Por eso, la llamada “granja de bots” es solamente una parte de un caso mucho más amplio: el de un operador político que logró moverse entre campañas electorales, gobiernos y redes de comunicación de la nueva derecha latinoamericana y que, tras su detención, observa cómo antiguos aliados y gobiernos empiezan a desmarcarse de sus vínculos con él.
La presunción de inocencia sigue vigente: las acusaciones de tentativa de feminicidio, enriquecimiento ilícito, violencia familiar y posibles vínculos con el narcotráfico son materias de investigaciones judiciales y no equivalen a condenas. Cerimedo ha rechazado las acusaciones y su defensa sostiene que varias de las imputaciones carecen de fundamento.


