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lunes, 5 octubre 2026

La exposición itinerante y digital: “Coloreando con palabras”

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Por Grego Pineda*

A través de la exposición “Coloreando con palabras”, los artistas salvadoreño-canadienses: Inés Melara y Luis Cortez-Santiago, refractan la esencia salvadoreña en versos que evocan la musicalidad del alma nacional y los lienzos engalanan nuestra mirada con los colores de la gran patria nuestra, porque ya lo dijo Rubén Darío: “Si pequeña es la Patria, uno grande la sueña”.

Es importante cómo se ha esquematizado la propuesta estética, porque aglutinan en seis bloques con nombres tan representativos y sugestivos como: Madre, Nostalgia, Ajwiak Tutalyu, Historia, Alimento y Patria, y le han asignado un color de fondo particular y desde allí ya hay una intención de matizar el dibujo-pintura con los poemas, ambas expresiones tienen Poesía a granel.

Se advierte un compromiso ineludible con la salvadoreñidad en la producción ética y estética de la poeta Melara y del pintor-dibujante Cortez-Santiago, ambos encarnan la naturaleza de la Diáspora salvadoreña que se ha diseminado por el orbe y que, cual semilla, florece en Canadá, Estados Unidos de América, Italia, Australia, España, Alemania, México, Perú, Argentina y más.

Sus textos e imágenes nos sumergen en la memoria colectiva, tanto en lo que hemos sido, en lo que somos y en lo que podríamos ser, porque el arte enaltece lo que ama y diluye lo que duele. Hablan del país que amanece día a día con nosotros, adonde sea que estemos, porque el salvadoreño radica en muchos lugares, pero siempre deposita sus recuerdos, sus anhelos y mejores aspiraciones, en el país que por pequeño que sea, alcanza hasta el último lugar del mundo.

No es casualidad que la exposición inicia con el bloque “Madre” y termina con “Patria”, porque para Inés y Luis el Alfa y Omega de sus vidas está entre esos parámetros. La poeta le habla a su madre Maru y con ella también terminamos extrañando y amando a la Maru del recuerdo, a la Maru poesía, a la Maru que todos hemos tenido ¡Benditas Marus! Y Luis dedica su obra a su madre Lichita, y a quien yo tuve el privilegio de conocer en mi ya lejana juventud.

Por su parte, la poeta Luz Stella Mejía Mantilla, llamó a su Colombia natal como su “Matria” y dijo: «Si fuéramos justos debería ser el país de la madre de uno. La tierra donde nacimos de nuestra madre, la que nos enseñó ella a querer con sus abrazos, la que aprendimos a añorar con sus recuerdos. El pedacito de paraíso perdido de nuestra infancia en su regazo». Pero Inés y Luis prefieren seguir hablando de Patria y está bien.

Es muy interesante que en la muestra hayan incluido un poema en náhuat, que ha sido traducido por Héctor Cárcamo, de la Escuela virtual de náhuat TARK, Alberta, Canadá. Y también que el arquitecto de profesión Cortez-Santiago haya decidido expresarse a través del Arte naíf, quizás porque entiende y recuerda a su nación con la ingenuidad del niño que aún no está contaminado con el Mefistófeles que deambula por doquier.

Invito a visitar el vínculo digital: https://artffinity.com/coloreando-con-palabras/ , el cual ha sido elaborado por Fernando García y con tal acción participar de tan bella y simbólica exposición y disfrutar del colorido y poesía para refrescar y renovar nuestro amor a El Salvador.


(*) Magister en Literatura Hispanoamérica, escritor de la Diáspora salvadoreña en Washington DC.

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Grego Pineda
Grego Pineda
Escritor de la diáspora salvadoreña en EE. UU, Magíster en Literatura Hispanoamericana, columnista y colaborador de ContraPunto

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