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sábado, 15 de mayo del 2021

La dictadura argentina contada por el arte y un último testigo

Entrevista a Ricardo Angoso, el último periodista que entrevistó al dictador argentino Jorge Videla

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Demasiada veces el ser humano olvida lo que la historia de su misma tierra le enseña, se olvidan las acciones, especialmente las malas, probablemente queremos olvidar y fingir que nada haya pasado cuando algo no nos gusta, un ejemplo concreto es lo que pasó en Argentina durante los años “˜70, cuando al poder llegó Jorge Videla, un dictador que no solamente destrozó por completo el paí­s con su polí­tica totalitaria sino también oprimió la población entera dando inicio a uno de los periodos más oscuros de la historia moderna.

Jorge Videla favoreció un régimen que todos debí­an temer ya que nadie estaba fuera de peligro: hombres, mujeres, jóvenes, ancianos y también niños que todaví­a debí­an nacer, todos sufrieron torturas y en el peor de los casos desaparecieron, acuñando una nueva palabra, para todo el mundo, incluso para los que no eran hispanohablantes, sinónimo de angustia, miedo y temor: “˜desaparecidos”™.

Por esto he decidido volver a esta época con una investigación, para aclarar mediante el arte, es decir el teatro, lo que pasó en el mundo cultural y social de la Argentina de hace sólo 40 años.

Griselda Gambaro, escritora teatral argentina que tuvo el valor de seguir provocando no obstante todo, fue mi inspiración. Con sus magní­ficos escritos teatrales, deja claro lo que la gente común padecí­a; analizando algunas puestas en escena pude leer entre las lí­neas algunos significados escondidos, como pasó en obras como “˜Antí­gona Furiosa”™ (publicado en Italia con el tí­tulo “˜Antigone Furiosa”™ que contiene un análisis crí­tico y una traducción inédita de la obra), “˜Nasferatu”™ o “˜Decir sí­”™.

Pero a pesar de mis ideas polí­ticas y las evidencias históricas, quise escuchar otra voz para contar las evoluciones de esta “historia” atribulada, una voz que consiguió encontrar el mismí­simo Videla antes de que se muriera el 17 de mayo de 2013. Esta voz pertenece a Ricardo Angoso, periodista español que desde hace años vive en Suramérica y que en su libro “˜Jorge Rafael Videla se Confiesa”™ (editado por la Asociación Lecturas para el Debate Pacificación Nacional Definitiva) hizo un reportaje cara a cara con uno de los más temibles dictadores que la historia pueda mencionar.

Angoso a su vez aceptó contestar a mis preguntas sobre el encuentro con el General y su opinión sobre el mundo latinoamericano de ayer y hoy.

¿Por qué ha nacido en usted el interés para dedicar un libro sobre este tema?

Lo que ocurrió en el Cono Sur, pero especialmente en Argentina y Chile, tuvo un gran impacto mediático en España, pero también en Europa. El asunto siempre me interesó y tratar con los protagonistas de estos sucesos, aparte del juicio polí­tico que para cada uno por sí­ mismo merezca, me pareció esencial como periodista trabajar fuentes históricas de primera mano.

¿Cómo ha conseguido encontrar a Videla?

Fue realmente difí­cil y conté con la ayuda de una persona que está fugada de la justicia, con lo cual, para no dar problemas a nadie, es mejor dejar este asunto en el tintero. Se realizó de una forma casi cercana a una operación secreta tipo James Bond, ¡que locura!

¿Qué es lo que ha pensado nada más encontrarse cara a cara con Videla?

No sabí­a ante quien estaba. Si ante el monstruo que me pintaban, si ante el ser humano que se morí­a o si ante una persona a la que yo debí­a juzgar por lo que me decí­a y sabí­a. Videla, como todos los personajes históricos, queda para el juicio de la historia, que es inapelable. Dios y la historia le juzgarán. Los argentinos están demasiado ideologizados ahora mismo para juzgar a nadie.

Su entrevista a Videla es muy polí­ticamente correcta ¿Le han dado indicaciones sobre "como" preguntarle o ha sido una elección suya para obtener lo máximo de esta experiencia sin molestarle demasiado? ¿Cómo ha podido resistir no preguntando preguntas incomodas especialmente sobre los miles de muertos provocados por uno de los peores dictadores de la historia moderna?

Le he preguntado sobre todo lo que dice. Sobre los desaparecidos, por ejemplo, y no lo niega: asegura que fueron 8000 y no más. No rehuí­ ningún tema, Videla simplemente se defendió como pudo y justificó su obra. Habló de violaciones a los Derechos Humanos, pero creí­a que en una guerra, como la argentina, las dos partes cometieron crí­menes o delitos de esa í­ndole. En España, en la lucha contra ETA, el Estado también cometió errores, pero los terroristas asesinaron vilmente a 900 personas.

Para decir la verdad he notado también una buena actitud de Videla en las respuestas que le ha dado, ¿cree que ha pasado por "falta" de poder? Es decir, ¿Le habrí­a dado las mismas respuestas en el periodo en el que estaba al poder o es solo un aspecto de la vida priv

ada? Muchas veces los asesinos de la historia (como Hitler) son famosos para tener esta doble actitud.

No sé lo que me habrí­a dicho cuando estaba en el poder, eso ya entra en el terreno de la especulación, ¿no cree? Tengo una opinión muy particular sobre Videla y otros personajes del continente. Creo que fueron herramientas de unas polí­ticas determinadas, avaladas en su momento por la comunidad internacional y especialmente los Estados Unidos, y después, una vez que sirvieron a la causa, ya no serví­an y fueron abandonados por todos. Luego hay mucho cinismo, ya que Videla fue adulado por los Reyes de España y los escritores Borges y Sábato en su momento. ¿Quién se acuerda de ese pequeño detalle histórico ahora? Nadie. Videla fue un instrumento de una polí­tica, en unas condiciones determinadas muy adversas que ahora no se entienden 

y que solo en su justo contexto se comprenden adecuadamente. En la historia ha habido muchas causas y guerras justas que por errores o métodos inadecuados quedan desautorizadas.

¿También he notado que ha preguntado poco sobre el tema de desaparecidos y censura, ¿por qué? ¿Cuál es su opinión sobre este tema? Hay muchos negacionistas sobre estos temas, no obstante ya sea muy claro lo que ha pasado, ¿Cómo los juzga?

Creo que hubo violaciones de los Derechos Humanos en Argentina en ese periodo. Pero que conste que matar a un policí­a en un acto terrorista es también una violación de los Derechos Humanos. Videla coincide en el asunto de los Derechos Humanos con el primer informe de los años ochenta (Nunca Más): 8000 desaparecidos.

¿Cree que la censura de los artistas en periodos crí­ticos sea algo negativo?

¿Y las violaciones constantes e injerencias por parte de los gobiernos bolivarianos a la libertad de prensa es admisible en el año 2015? Soy totalmente contrario a la censura, pues suele consigue el efecto contrario: dar publicidad a gente mediocre y de escaso valor artí­stico, por lo general.

¿Considera el teatro una forma de protesta polí­tica bien fuerte?

Claro que sí­, ha tenido una gran importancia en casi todas la dictaduras. Cuando el poder es brutal, la crí­tica irónica y soterrada es el único camino para luchar contra el totalitarismo.

Vean: Testimonios de ex presos y torturados 

¿Qué opina sobre Griselda Gambaro?

El papel de los artistas en determinados regí­menes da para un gran estudio. Gambaro fue parte de una corriente de protesta contra un régimen que no olvidemos en un principio fue apoyado hasta por una parte de la izquierda (el Partido Comunista Argentino). Luego aquella alianza se rompió y algunos, cuando el barco se hundí­a, rompieron tardí­amente.

¿Por qué los dictadores siempre censuran no sólo a los periodistas sino también a los artistas? ¿Son tan peligrosos?

O los utilizan. Por ejemplo, Hitler tuvo su coro de artistas que le jaleaban. Y Franco tuvo a Dalí­. Y Videla también los dio de comer y hablaban bien de la dictadura. Son objetos de uso, si es posible, y si no acatan el juego, les toca irse. Es una relación compleja, realmente complicada. Pero muchos intelectuales se venden al poder, otros no y otros reaccionan tardí­amente.

Griselda Gambaro tuvo que irse a España para seguir viviendo, ¿cree que el exilio sea una victoria de la dictadura o una derrota de la democracia del paí­s?

Un exiliado, solo uno, es una derrota del régimen y la demostración de que no hay libertad. En las dictaduras, los exiliados votan con los pies. Cuba es el mejor ejemplo de ese horror: su mejor literatura del siglo XX y parte del que vivimos se hizo en el exilio.

¿Hay hoy en dí­a alguna situación similar en Argentina? Quiero decir, ¿hay artistas que expresan sus pensamientos de manera muy fuerte en contra de la polí­tica actual? ¿Sufren amenazas?

Evidentemente, hoy en Argentina no se vive el mejor momento. Hay acoso, no persecución, al grupo Clarí­n y otros periodistas que denuncian a esta suerte de régimen. Pero amenazas, sinceramente, lo desconozco, no sé si las hay. Tengo amigos muy crí­ticos con el poder actual que viven plácidamente en Buenos Aires.

Usted vive en América latina, ¿se siente totalmente libre de expresar sus opiniones como periodista?

Absolutamente, pero también es cierto que el control de los medios cada vez lo ejercen menos propietarios, generalmente cercanos al poder, como ocurre en Colombia y en otros paí­ses. Existe libertad de prensa, pero cada vez hay menos medios y canales de expresión independientes. La concentración de medios a nivel mundial está creando una suerte de pensamiento único en donde no se admite la crí­tica y un discurso alternativo con respecto al oficial. Por ejemplo, en Colombia los medios reciben gran financiación a través de la pauta publicitaria; si disienten del discurso oficial, se la quitan. Es otra forma de censura más sutil pero que va socavando la auténtica libertad de expresión. Luego está Venezuela, que es el enfermo crónico del continente y donde la libertad de expresión es una quimera ya irrealizable.  Qué lástima que hayamos vuelto a los peores tiempos del continente.

Busque a autor en: www.ettoremazzocca.com

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