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jueves, 27 agosto 2026

IUSA cerrará definitivamente sus operaciones en El Salvador el 30 de noviembre tras más de 70 años

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Por Alonso Rosales

SAN SALVADOR — Industrias Unidas, S.A. (IUSA), una de las empresas textiles de capital japonés con mayor trayectoria en El Salvador, anunció el cierre definitivo de sus operaciones en el país, poniendo fin a más de siete décadas de actividad industrial.

La compañía informó que el cierre será efectivo el 30 de noviembre de 2026, fecha en la que cesarán de manera permanente sus operaciones textiles en El Salvador. El anuncio fue divulgado el 26 de agosto y representa el final de una historia empresarial que comenzó en 1955.

Una empresa instalada en El Salvador desde 1955

IUSA fue fundada en El Salvador el 27 de septiembre de 1955, impulsada por la empresa japonesa Kureha Spinning Co., actualmente Toyobo Co. De acuerdo con la Embajada de Japón en El Salvador, fue la primera compañía japonesa instalada fuera de Japón después de la Segunda Guerra Mundial.

Desde entonces, la empresa se convirtió en uno de los referentes de la industria textil salvadoreña. Su planta se encuentra en el kilómetro 11.5 de la carretera Panamericana, frente a la Aduana San Bartolo, en Ilopango.

Durante décadas, IUSA desarrolló procesos de hilatura, tejeduría, teñido, estampado y acabados, fabricando telas de algodón, mezclas de algodón y poliéster, hilos teñidos y otros productos destinados a diferentes segmentos de la industria de la confección.

¿Por qué cierra IUSA?

La empresa explicó que la decisión no obedece a una pérdida de confianza en El Salvador ni a una evaluación negativa del mercado nacional o de la industria textil.

Según IUSA, el cierre responde a una política de reestructuración definida por su empresa matriz, Toyobo, como parte de su estrategia global. La compañía señaló que esta decisión forma parte de una reorganización corporativa y no de un rechazo a las perspectivas de desarrollo de la industria salvadoreña.

Sin embargo, información publicada sobre la situación financiera de la compañía señala que Toyobo posee el 92.6 % de IUSA, mientras que el resto corresponde a operadores locales. Además, se ha informado que el beneficio operativo de IUSA registró resultados negativos durante los dos últimos años fiscales, aunque Toyobo indicó que todavía analiza el impacto financiero consolidado del cierre para el ejercicio que terminará en marzo de 2027.

¿Qué ocurrirá antes del cierre?

IUSA indicó que continuará atendiendo las transacciones, contratos y operaciones existentes durante el proceso de salida, con el objetivo de reducir al mínimo las afectaciones derivadas de la decisión.

La compañía también expresó su agradecimiento a sus trabajadores, clientes, comunidades y demás sectores que la acompañaron durante más de 70 años de operaciones en el país.

La fecha clave será, por tanto, el 30 de noviembre de 2026, cuando el cierre pasará a ser permanente.

Una empresa vinculada a la historia industrial salvadoreña

La salida de IUSA tiene una dimensión que va más allá de una empresa que deja de producir. Se trata de una compañía que estuvo presente durante diferentes etapas de la historia económica y política de El Salvador.

En su propia reseña histórica, IUSA recuerda que enfrentó terremotos, huelgas, racionamientos de energía y la guerra civil salvadoreña, además de distintos procesos de transformación tecnológica y comercial.

La empresa también logró integrarse a las cadenas regionales de comercio y exportación. Desde El Salvador atendió mercados de Centroamérica y otros destinos, incluidos México, Estados Unidos y el Caribe.

Su producción incluyó telas para camisas, ropa infantil y uniformes destinados a sectores como el hospitalario, industrial, militar y alimentario.

Un nuevo golpe para el sector textil

El cierre de IUSA vuelve a colocar bajo la lupa el futuro de la industria textil y manufacturera salvadoreña.

El caso ocurre después de que HanesBrands cerrara en 2023 una de sus plantas en El Salvador, decisión que afectó a alrededor de 700 trabajadores. La operación posteriormente pasó a formar parte de Gildan.

Aunque IUSA insiste en que su salida responde a una estrategia corporativa de Toyobo y no a una pérdida de confianza en El Salvador, el cierre representa la desaparición de una empresa con más de 70 años de presencia industrial, exportadora y generadora de actividad económica.

La pregunta que queda para el país es si El Salvador podrá sustituir este tipo de inversiones industriales de larga duración por nuevas empresas capaces de generar empleos, exportaciones y transferencia tecnológica.

Por ahora, la fecha está definida: el 30 de noviembre de 2026 IUSA cerrará definitivamente sus operaciones en El Salvador, después de haber iniciado su historia en el país el 27 de septiembre de 1955.

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