Por Alonso Rosales.
Alan Dershowitz, ex abogado de Jeffrey Epstein y figura polémica en los círculos jurídicos de EE.UU., ha propuesto otorgar “inmunidad de uso” a Ghislaine Maxwell, la antigua socia y cómplice del magnate, actualmente condenada por tráfico sexual de menores. Según Dershowitz, solo así se podrá conocer la verdad completa sobre la red de explotación y los poderosos involucrados. “Maxwell es la clave. Si habla sin temor a ser enjuiciada nuevamente, podría desenmascarar a personas de gran influencia, nombres que aún no han salido a la luz”, declaró.
Esta propuesta cobra aún más relevancia en un contexto donde el Departamento de Justicia ha negado la existencia de una “lista de clientes” de Epstein, y donde el Congreso busca reabrir la investigación con nuevas comparecencias.
María Farmer: la primera denunciante y testigo clave
Poco se dice de ella en los grandes medios, pero María Farmer fue la primera persona en denunciar a Jeffrey Epstein ante el FBI, en 1996, años antes de que otros casos comenzaran a salir a la luz. Trabajó para Epstein en una residencia que también funcionaba como galería de arte en Nueva York. Según su testimonio, ella vivió situaciones de acoso sexual, amenazas y confinamiento forzado.
Lo más impactante de sus declaraciones recientes es que recuerda con claridad una reunión en 1995 donde vio a Donald Trump llegar a la oficina de Epstein. Farmer asegura que Trump se le quedó mirando de manera lasciva, creyendo que era menor de edad pregunto que si tenía 16 años a Eptestein . Fue Epstein quien supuestamente intervino y le dijo: “Ella no está aquí para ti”. Este relato, aunque ha sido minimizado por aliados de Trump, fue entregado al FBI no una, sino dos veces: en 1996 y luego en 2006.
Farmer lleva décadas insistiendo en que Trump formaba parte del círculo íntimo de Epstein, y que la narrativa mediática ha ignorado su papel por conveniencia política.
Cortinas de humo: Trump acusa a Obama y lanza amenazas
Frente a este resurgimiento de testimonios que lo vinculan con el entorno de Epstein, Donald Trump ha intensificado su campaña de desinformación. En recientes declaraciones, acusó al expresidente Barack Obama y al exdirector del FBI, James Comey, de “fabricar el caso Epstein” como parte de una “caza de brujas demócrata”. Trump llegó incluso a afirmar que impulsará acciones judiciales en contra de Obama
Estas acusaciones, sin pruebas, parecen una cortina de humo estratégica, destinada a desviar la atención mediática del resurgimiento del escándalo Epstein, donde su nombre aparece con frecuencia incómoda.
¿Por qué es vital que se escuche a Maxwell y Farmer?
El caso Epstein no es solo sobre delitos sexuales: es una red internacional de encubrimientos, poder político, manipulación judicial y medios que miraron hacia otro lado. La inmunidad para Maxwell podría abrir una caja de Pandora que sacuda estructuras enteras. Y María Farmer, la primera en alzar la voz, merece ser escuchada con la seriedad que su coraje exige.
El rompecabezas Epstein nunca estuvo incompleto: simplemente ha sido ocultado. Con Maxwell en prisión, pero aún silente, y Farmer con una verdad persistente desde hace casi 30 años, la justicia tiene una oportunidad única. No se trata solo de saber quién estuvo con Epstein, sino de entender quién permitió que ocurriera y quién sigue encubriéndolo. Trump, en vez de aclarar su relación, lanza dardos a Obama para distraer. Pero la verdad, como el arte que rodeaba a María Farmer, no puede permanecer colgada en una pared oscura: debe ser expuesta a la luz.
Fuentes:
-Reuters
-Fox New
-The Guardian


