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martes, 27 de julio del 2021

Ilopango, el enemigo durmiente

El volcán de Ilopango, ubicado en San Salvador, tiene magma acumulado a seis kilómetros debajo de la caldera, esto lo convierte en una amenaza para la capital, según la Universidad de Bristol, Reino Unido.

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Según expertos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) los niveles encontrados están en los parámetros normales de un volcán.

A continuación la publicación realizada en el portal web de la Universidad de Bristol:

La acumulación del magma a tan solo seis kilómetros debajo de la caldera de Ilopango significa que la ciudad capital de San Salvador puede estar en riesgo de enfrentar erupciones en un futuro, según investigadores de la Universidad de Bristol en Reino Unido.

Una caldera es una gran depresión volcánica también conocida como cráter, que se forma por el colapso de una cámara vaciada de magma. La depresión a menudo se origina a partir de erupciones muy grandes y explosivas. En Guatemala y El Salvador, los volcanes caldera se sitúan en zonas de fallas tectónicas a lo largo del arco volcánico centroamericano (CAVA, por sus siglas en inglés). El CAVA es de 1,500 kilómetros de longitud, extendiéndose desde Guatemala hasta Panamá.

El equipo, del grupo de investigación de Vulcanologí­a de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Bristol y el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales de El Salvador, ha estudiado la distribución de la densidad por debajo de la caldera en Ilopango y el papel que las presiones tectónicas (causadas por el movimiento de las placas tectónicas a lo largo de las fallas) juegan en la acumulación del magma en la profundidad. Su estudio se publica hoy en la revista Nature Communications.

La caldera de Ilopango es un colapso volcánico de ocho kilómetros por 11 kilómetros en la zona de fallas de El Salvador. La caldera se derrumbó como resultado de al menos cinco grandes erupciones de los últimos 80,000 años.

El último de ellos ocurrió hace unos 1,500 años y produjo suficiente ceniza volcánica para formar una capa de espesor de 15 centí­metros en todo el Reino Unido. [En perspectiva, unos 8 centí­metros en toda Centroamérica]. Esta catastrófica erupción destruyó prácticamente todo dentro de un radio de 100 kilómetros, que incluye una población maya bien desarrollada, y alteró de manera significativa las poblaciones mayas de hasta 200 kilómetros de distancia.

Las erupciones más recientes ocurrieron en 1879-1880 y fueron a una escala mucho más pequeña que la anterior.

El lí­der del proyecto y coautor Dr. Joachim Gottsmann expresó que: “La mayorí­a de los terremotos ocurren a lo largo de los bordes de las placas tectónicas, donde también se encuentran muchos volcanes. Por lo tanto, existe una relación entre la ruptura de rocas, lo que provoca fallas y terremotos, y el movimiento del magma de la profundidad a la superficie, para alimentar una erupción volcánica. Sin embargo, el ví­nculo entre grandes zonas de fallas tectónicas y el vulcanismo no se entiende muy bien”.

Los estudios existentes muestran que la acumulación del magma antes de una gran erupción formadora de calderas, así­ como el propio colapso de la caldera, puede ser controlado por las estructuras de la falla.

“Sin embargo, no está claro hasta qué punto las presiones tectónicas regionales influyen en la acumulación de magma entre las grandes erupciones formadoras de calderas”, dijo la profesora y coautora Katharine Cashman.

La autora principal, Jennifer Saxby, cuya investigación para una Maestrí­a en Vulcanologí­a contribuyó al estudio, dijo: “responder a esta cuestión es importante no sólo para la comprensión de los controles sobre el desarrollo de los sistemas magmáticos, sino también para la previsión de las probables ubicaciones de futuras actividades eruptivas de los volcanes formadores de calderas”.

El equipo descubrió que el campo actual de las presiones tectónicas promueve la acumulación de magma y fluidos hidrotermales a nivel de la superficie, (<6km) de profundidad por debajo de Ilopango. El magma contiene una cantidad considerable de gas lo que indica que el sistema está cargado para posiblemente alimentar la próxima erupción.

El Dr. Gottsmann dijo: “nuestros resultados indican que la extensión localizada a lo largo de la zona de la falla controla la acumulación, el ascenso y la erupción del magma en Ilopango. Esta acumulación del magma controlado por la falla y por el movimiento limita las potenciales ubicaciones de ventilación para futuras erupciones en la caldera en su parte central, oeste y norte. Un área que ahora forma parte del área metropolitana de San Salvador, que es el hogar de [más de] 2 millones de personas. Como consecuencia, hay un nivel significativo de riesgo para San Salvador de futuras erupciones de Ilopango”.

MARN: El objetivo es informar a la población

ContraPunto contactó al vulcanólogo Eduardo Gutiérrez, experto del MARN, quien calificó la investigación como una acción inédita cuya finalidad es conocer el comportamiento de la caldera de Ilopango, y señaló que los hallazgos no son “para alarmar a la población”.

Expuso que la profundidad encontrada en la caldera está dentro de los parámetros normales ya que “en todos los volcanes  exista un reservorio magmático (“¦) es normal la profundidad encontrada  puesto que la cámara magmática andará entre cinco o diez kilómetros”.

Señaló que el magma no llega directamente al volcán, sino que se llenan diversos reservorios magmáticos y cuando esto ocurre es que suceden los episodios eruptivos.

El experto externó que los volcanes activos por sí­ solos son un riesgo, pero lo que hace que un episodio eruptivo sea de preocupación en El Salvador, aunque este sea de baja magnitud, es la densa población que habita en los alrededores, incluso sobre los volcanes.

Gutiérrez explicó a ContraPunto que pretenden hacer la divulgación  de la investigación hará que la población conozca sobre el funcionamiento y no para  “que la población se aflija, sino que sepan a qué nos podemos enfrentar en algún momento. Hay que recordar que población más educada y con el conocimiento del sistema de alerta temprana que existe  vamos a permitir salvaguardar la vida humana”.

Traducido por Nelson López del ensayo :

Magma storage in a strike-slip collapse caldera‘ by J Saxby, J Gottsmann, KV Cashman and E Gutierrez in Nature Communications 7:12295

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CP / Agencias Internacionales
Redacción ContraPunto / Agencias y diarios internacionales
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