Por Alonso Rosales
Los gobiernos de Hungría y Eslovaquia bloquearon este jueves la aprobación de un préstamo de 90.000 millones de euros destinado a Ucrania, así como la adopción del vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, en el marco de las discusiones del Consejo Europeo.
Según fuentes oficiales, el documento que recogía el respaldo al financiamiento contó con el apoyo de 25 líderes europeos, pero no logró unanimidad debido a la oposición de Budapest y Bratislava, lo que impide su aprobación definitiva por el momento. La Unión Europea anunció que retomará el debate en su próxima reunión.
El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, condicionó abiertamente el desbloqueo del crédito al restablecimiento del tránsito de petróleo ruso hacia su país. “Si no hay petróleo, no hay dinero”, declaró, en referencia al oleoducto Druzhba, cuya operación se ha visto interrumpida en territorio ucraniano.
Orbán acusó al gobierno de Volodímir Zelenski de utilizar el bloqueo energético como herramienta de presión política, incluso con impacto en la política interna húngara. Desde Budapest también se ha denunciado una supuesta injerencia ucraniana en el proceso electoral nacional.
Por su parte, Kiev ha atribuido la interrupción del suministro a daños provocados por ataques en el contexto del conflicto con Rusia. Sin embargo, tanto Hungría como Eslovaquia sostienen que se trata de una medida deliberada en represalia por sus posturas independientes dentro de la UE.
En medio de esta escalada, ambos países respondieron suspendiendo el suministro de diésel hacia Ucrania, elevando aún más la tensión en torno a la cooperación energética y financiera en la región.
El bloqueo representa un nuevo desafío para la unidad europea frente al conflicto, en un momento en que el respaldo económico a Ucrania sigue siendo un eje central de la estrategia comunitaria. La próxima reunión del Consejo Europeo será clave para determinar si se logra destrabar el paquete financiero y avanzar en nuevas sanciones.
FUENTE RT NOTICIAS


