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jueves, 29 de julio del 2021

Gigantes amenazados por pequeñas especies

El gorgojo descortezador es una amenaza capaz de arrasar con miles de hectáreas de pinos en Chalatenango

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El camino hacia el Pital, Las Pilas, Rí­o Chiquito, todos ubicados en la parte alta de Chalatenango, es engalanado por miles de pinos, estos árboles  que llegan a medir hasta más de 40 metros de altura  se han convertido no solo en una fuente de oxí­geno y frescura en la zona, sino también en un atractivo turí­stico que ahora se ve amenazado por la plaga del gorgojo descortezador.

El gorgojo es del tamaño de un grano de arroz, pero es capaz de destruir un pino al punto de hacerlo marchitar, su rápida capacidad de reproducción es lo que lo convierte en una mayor amenaza para los pinares de Chalatenango.  Fue en 2015 cuando las autoridades ambientales reconocieron la existencia de esa plaga en los bosques de pino del norte del paí­s.  

Según Stefan Gatter, ingeniero forestal, parte de la delegación de cientí­ficos alemanes que arribaron a El Salvador para investigar sobre el problema que afecta los bosques de pino en El Salvador, señaló que la plaga en la zona de Chalatenango aún es leve, por lo que es posible controlarla y recuperar las manzanas afectadas.

El experto señaló  que los efectos del cambio climático y los incendios forestales son los que hacen más vulnerables a los bosques de pino a ser afectados por la plaga del gorgojo descortezador.

Gatter junto a cinco cientí­ficos más que llegaron a Chalatenango, se desplazó a la finca Jardí­n del Edén, ubicada a más de 2 mil metros sobre el nivel del mar, en Las Pilas, y tomaron muestras de los árboles dañados, mismas que posteriormente analizarán en Alemania con el objetivo de conocer la genética de los insectos y si existe vinculación con los encontrados en las otras zonas afectadas en El Salvador.

La brea que sale del pino es la substancia con la que el árbol se defiende del ataque del gorgojo descortezador y de otras plagas que le afectan, según los expertos, un árbol joven tienen más posibilidades de contrarrestar la plaga que aquellos que están viejos o afectados por rayos o incendios. Foto: Gloria Marisela Morán
Durante la visita de campo no solo encontraron al gorgojo descortezador, sino que también otra plaga que pertenece a la familia de los Ips, dijo Gatter, quien aclaró que solo de estos existen 54 clases y que aún deben determinar a cuál pertenecen los descubiertos en los pinos de Las Pilas.

Señaló que “esta especie no es tan rápida como la del gorgojo descortezador porque no ponen tantos huevos y no tienen tantas generaciones”.  Según Gatter una hembra puede llegar a poner  350 huevos del gorgojo descortezador.   

Importancia de los pinos en Chalatenango

Lety Méndez, asesora de la Vicepresidencia de El Salvador, aseguró que la importancia de cuidar el bosque de pinos en la zona alta de Chalatenango radica en que en esa zona el rí­o Lempa. Según los datos oficiales, el rí­o Lempa abastece alrededor de tres millones de habitantes en San Salvador.

“En esta zona trinacional nace el Lempa, por lo que  para nosotros es vital que aquí­ se pueda controlar la plaga, evitar el derribo masivo de árboles enfermos como pasó en otras zonas ya de El Salvador. Nuestro paí­s es pequeño y botar unas cuantas  manzanas de bosque es un impacto ambiental negativo y nos afecta”, señaló Méndez.

Además de la importancia en la situación hí­drica del paí­s, Méndez agregó que en esa zona se producen hortalizas “que en ninguna otra parte se da y por las temperaturas frí­as y esto ayuda a comercio”.

Bosque de Pinos en Las Pilas, Chalatenango. Foto: Gloria Marisela Morán

Por otra parte, quienes se ven afectados por la plaga del gorgojo descortezador son los dueños de hoteles y hostales ubicados en la zona alta de Chalatenango.  Salvador Zepeda, propietario del Hotel La Pala, aseguró que en ese lugar existen alrededor de tres manzanas y medias de bosque de pino y “cerca del 70 por ciento se ha visto afectado”.

Aseguró que espera que la visita de los cientí­ficos alemanes les den las directrices para evitar la propagación de la plaga y que derribar los árboles no sea la solución, puesto que “para ver un pino desarrollado es un proceso de cerca de 50 años”.

Zepeda agregó que “al no existir los bosques de pinos se va a volver caliente la zona,  así­ que la afectación es ambiental, económica y social, es una gran catástrofe lo que ha venido a hacer este gorgojo, es necesario erradicar la plaga”.

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Redacción ContraPunto
Nota de la Redacción de Diario Digital ContraPunto
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