Redacción ContraPunto |
Las imágenes, tomadas en 2011 en el Castillo de Windsor, no están vinculadas al caso Epstein, pero vuelven a colocar al duque de York en el centro del debate público.
La circulación de varias fotografías de Andrés ha generado una nueva controversia en el Reino Unido. Las imágenes, tomadas en 2011 en el entorno del Castillo de Windsor, muestran al hijo de la fallecida reina Isabel II jugando con un niño pequeño utilizando una pelota con un diseño anatómico que recuerda la forma de un pecho humano. En las fotografías, el rostro del menor aparece cubierto.

El material fue difundido inicialmente por el portal estadounidense TMZ y posteriormente replicado por diversos medios británicos y europeos. Hasta el momento, no existe evidencia pública que indique que las imágenes hayan sido manipuladas digitalmente.
Las fotografías no forman parte de ninguna causa judicial abierta ni están vinculadas a los archivos del fallecido financiero estadounidense Jeffrey Epstein, cuya relación con el duque de York provocó uno de los mayores escándalos recientes de la monarquía británica. Sin embargo, su difusión ocurre en un contexto en el que la figura de Andrés continúa bajo escrutinio público.
Si bien las imágenes corresponden a un momento ocurrido hace más de una década y no implican acusación legal alguna, el carácter inusual del objeto utilizado en la escena ha generado debate en redes sociales y medios de comunicación, complicando aún más la imagen pública del exprincipe y generando incomodidad para la institución monárquica.
Hasta ahora, no se ha emitido una declaración oficial por parte del Palacio de Buckingham respecto a la difusión reciente de las fotografías.


