Por Alonso Rosales, analista internacional
Las próximas elecciones presidenciales de Chile, previstas para el 16 de noviembre de 2025, se presentan como una encrucijada política intensa y decisiva para el rumbo del país. El escenario combina el desgaste del oficialismo, el auge de la derecha —dividida entre tradicional y radical— y una izquierda que trata de remontar tras años de tensiones. En este reportaje repasamos los principales candidatos del bloque de la derecha y, después, revisamos detalladamente la propuesta electoral de la candidata de izquierda, Jeannette Jara.
Los candidatos de la derecha
La derecha chilena está dividida entre dos grandes bloques: la derecha tradicional (centroderecha) y la derecha más radical o de ultraderecha. A continuación, los principales contendientes.
1. José Antonio Kast

El exdiputado y líder del Partido Republicano de Chile es uno de los nombres más conocidos del bloque de la derecha radical. Su hoja de ruta incluye políticas de fuerte mano dura, control migratorio, economía de mercado con ciertos recortes del gasto público y énfasis en “orden” y seguridad.
Por ejemplo, su campaña plantea recortes importantes al gasto público —una propuesta contestada por analistas que advierten sobre el impacto en derechos sociales.
En materia migratoria, ha propuesto que los extranjeros en situación irregular “colaboren” con su retorno voluntario a su país de origen, lo cual ha sido objeto de críticas.
Este candidato representa el ala más dura de la oposición al oficialismo, con un discurso claro de ruptura con ciertos consensos del período reciente.
2. Evelyn Matthei

Representante de la derecha tradicional, vinculada a la coalición Chile Vamos (y aliados) y con experiencia como alcaldesa, ministra y senadora.
Su programa nacional defiende un rol regulador pero no excesivo del Estado en la economía, apuesta por colaboración público-privada en servicios, y prioriza sectores como minería, energía, acuicultura, turismo y forestal.
En lo social, aunque reconoce la vulnerabilidad de ciertos grupos, se distancia del estatismo y propone que el Estado no sea el único actor del bienestar.
Matthei representa el ala moderada-conservadora de la derecha, que busca atraer votantes que no desean saltos bruscos, aunque su apoyo aparece algo rezagado frente a la derecha radical.
3. Otros actores del bloque de derecha
Además de Kast y Matthei, el bloque de la derecha cuenta con figuras como Johannes Kaiser, diputado del Partido Nacional Libertario, que representa un ala aún más radical o libertaria de la derecha, lo que fragmenta aún más el espectro opositor.
Las alianzas parlamentarias se han dividido: por un lado, la coalición “moderada” de la centroderecha; por otro lado, la “nueva derecha” o derecha radical que ha conformado pactos aparte.
Esta fragmentación es clave para entender las dinámicas electorales: aunque la derecha aparece favorecida en intención de voto, el voto dividido puede jugar en su contra, o al contrario, habilitar un margen de poder fuerte si se consolida.
Panorama general
- La derecha se percibe como favorita, pero también enfrenta retos: gobernabilidad, articulación de coaliciones, oferta creíble que atraiga más allá de su base tradicional.
- La derecha radical ha ganado visibilidad, lo que tensiona al bloque tradicional. Por ejemplo, algunos sondeos muestran que la ultraderecha supera a la derecha histórica en intención de voto.
- El bloque de izquierda radica en defender logros sociales, continuidad del Gobierno de Gabriel Boric (2022-2026) y tratar de remontar una pérdida de apoyo popular.
Propuesta electoral de Jeannette Jara

La candidata de izquierda, Jeannette Jara, militante del Partido Comunista de Chile y respaldada por la coalición oficialista, presenta un programa que busca combinar reconocimiento de derechos sociales, fortalecimiento del Estado y reformas estructurales moderadas. A continuación se desgranan los principales ejes de su propuesta.
Perfil y contexto
Jara fue ministra del Trabajo y previsión social, lo que le permite presentarse como una candidata con experiencia en políticas sociales.
Al ser proclamada candidata única del bloque oficialista tras primarias, su objetivo es lograr la continuidad de la izquierda en el poder, lo que no se consigue desde 2005.
Ella misma ha planteado que lo que está en juego es “una mirada al futuro” para Chile.
Ejes de su programa
Según su programa y análisis de este, destacan los siguientes ejes:
- Economía y rol del Estado: Jara plantea un Estado con peso importante, que intervenga en la economía para corregir desigualdades, proteger derechos laborales y asegurar bienestar.
- Libre competencia y regulación: Su programa reconoce la necesidad de regulación sectorial, aunque con matices que buscan compatibilizar mercado y bienestar social.
- Derechos sociales y trabajo: Hizo parte del impulso para jornada laboral de 40 horas como ministra y plantea seguir fortaleciendo derechos laborales, pensiones y protección social.
- Fiscalidad y redistribución: Su propuesta considera aumentar la progresividad del sistema tributario para financiar políticas sociales, aunque sin detallar todos los mecanismos.
- Equidad de género, diversidad e inclusión: Dentro de su discurso, Jara ha enfatizado que ciertos candidatos de derecha pueden implicar retrocesos en derechos de mujeres y población vulnerable.
- Seguridad y Estado de Derecho: Si bien su prioridad es social, también reconoce la necesidad de abordar seguridad ciudadana, corrupción, crimen organizado y transparencia. Pero su énfasis es distinto al de los candidatos de derecha, que apuestan más fuerte por la mano dura.
Retos y críticas
- Uno de los grandes desafíos para Jara es que su coalición oficialista llega con desgaste: el gobierno de Boric enfrenta una caída de apoyo y múltiples fracturas internas.
- En las encuestas aparece en empate técnico, pero con ventaja de la derecha en escenarios de segunda vuelta.
- Su programa, aunque ambicioso, debe convencer a electores que priorizan seguridad, orden y control migratorio, ámbitos en los que los candidatos de derecha se exhiben más firmes.
- La coherencia entre discurso y factibilidad financiera será otro gran filtro: redistribuir más sin comprometer sostenibilidad fiscal es un reto complicado.
Chile se encuentra en un momento político crítico. Por un lado, la derecha —dividida, pero con un bloque fuerte— aspira a suceder al oficialismo tras una década de gobiernos progresistas o de centroizquierda. Por otro lado, la izquierda propone seguir profundizando políticas sociales e igualdad, con Jeannette Jara como su cara visible.
La clave estará en tres factores:
- Coaliciones y unidad de bloques: Una derecha fragmentada puede perder su oportunidad, y la izquierda necesita consolidar su base y seducir a independientes.
- Confianza del electorado en torno a seguridad y orden: Es un tema dominante en la agenda ciudadana y los candidatos de derecha se posicionan más fuerte.
- Credibilidad financiera del programa social: Los votantes más moderados demandan ver que los anuncios puedan cumplirse sin contradicciones.
Fuentes EL CLARIN , EL PAIS , LA NACION


