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viernes, 22 de octubre del 2021

El presidente Bukele y sus opositores

A Bukele, hasta se le hacen críticas por desvaríos de temprana juventud. No sé si son ciertas o no. Pero en todo caso, dado que en este caso, no se trata de política sino de cuestiones personales del pasado “tire la primera piedra el que nunca haya pecado”, porque es siempre más fácil, “ver la astilla en el ojo ajeno, que la viga en el propio”.

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¡Ho patria mía, tan bella y perdida!
Coro de los esclavos, opera “Il Nabucco”, Giuseppe Verdi.

El Ejecutivo de mi país es objeto de críticas intensivas, no sólo de parte del bipartidismo, ARENA-FMLN y sus extensiones institucionales, también de algunos representantes del Congreso de los Estados Unidos a los cuales se unen las opiniones de la ex embajadora de Obama, en El Salvador, Mari del Carmen Aponte.

Principal blanco de las críticas es Bukele, el presidente. Desafortunadamente, en algunas cuestiones, él mismo le ha proporcionado argumentos a la crítica de sus opositores. Cierto, Nayib Bukele comete errores y algunos hasta muy graves como introducirse en la sala de la Asamblea Legislativa, sin invitación y acompañado de personal del ejército. Quizás más grave todavía, por sus implicaciones y repercusiones en los EUA, que sucedió cuando en los días pasados, emprende una visita relámpago a Washington y el gobierno le cierra las puertas. A la cual le sigue la negación del presidente, sin considerar que los funcionarios norteamericanos lo manifiestan públicamente; porque lo han considerado un intento de manipulación del ejecutivo estadounidense. Bukele, negando el hecho, pone en desprestigio su credibilidad política ante Biden. Lo correcto hubiese sido, que ante la cometida falta al protocolo diplomático, se hubiese simplemente disculpado, y evitado así los argumentos que se han creado en su contra.

Pero examinemos un poco a fondo la cuestión, viéndola en el contexto general de la actual coyuntura política que precede a las elecciones para diputados.

Pienso que, a la base de algunas de sus decisiones y acciones equivocadas se encuentra su juventud e incompleta experiencia política. A lo que hay que añadirle el haberse rodeado de un equipo de consejeros, también sin mucha experiencia nacional e internacional. Lo cual refuerza su convicción de hacerlo todo por él mismo. En una situación en que vivimos, de una enorme complejidad de problemas, es un método de mucho riesgo. Un buen equipo de trabajo político se multiplica positivamente si se pone en práctica la delega de las responsabilidades y tareas. Sin embargo, para que esto sea posible, se necesita gente competente. En mi país, por mala política atávica, es costumbre sustituir la competencia por la confianza. Se rodea el empresario, cualquier dirigente, y no falta el presidente, con gente de su confianza, independientemente de que sean competentes o no. Ideal sería que se tuviesen los dos aspectos. Pero si hay que elegir entre lo uno o lo otro, el dirigente se debe inclinar por la competencia, no sólo técnica, también moral. De otra manera, se encontraría, metafóricamente hablando, como si Messi, teniendo que jugar en las grandes ligas de fútbol, se encontrase rodeado de un equipo compuesto por jugadores de cuarta categoría.

Bukele cuenta con un vicepresidente de gran experiencia política nacional e internacional, el Dr. Félix Ulloa; pero creo que a él no le pide su opinión, de lo contrario no cometería estos errores, que no toman en cuenta el abc de las reglas de comunicación política nacional e internacional.

En los días en que Bukele tomó posesión del cargo, despechó a Honduras, Nicaragua y Venezuela, no invitándolos a la ceremonia. Cierto, si se hiciesen olimpíadas de la corrupción, el gobierno de Honduras ganaría medalla de oro. Cierto, él no está de acuerdo con la política de Nicaragua y Venezuela. Pero el presidente de mi país, no puede llegar al poder y decidir quienes son los buenos y los malos en el contexto internacional. Estas son cuestiones que atañen, en primer lugar, a los pueblos de dichos países, a las organizaciones internacionales, tratados y relaciones diplomáticas, de las cuales mi país también hace parte. Pero no se debe caer en el error de actuar unilateralmente. En su tiempo, reflexioné sobre ese tipo de medidas, y concluí que, Bukele, en política internacional andaba en ayunas. Esperaba, sin embargo, que con el tiempo adquiriese la pericia necesaria. Parece que no.

De hecho, pre visita relámpago, una de dos, consultó a la ministra de relaciones exteriores y ésta lo mal aconsejó, o no la consultó, que es lo más probable, y la cuestión se redujo al aplauso de los “yes men” de su equipo de consejeros.

Otro aspecto, que mina su política es el de responder constantemente, por las rimas, a las provocaciones del bipartidismo. A este último, parafraseando a Sor J. Inés de la Cruz, habría que decirles; “Y quién es más de culpar, el que provoca por la paga, o el que se defiende sin parar”. En este caso, sería mejor que el presidente tuviese un encargado-da de prensa, que se ocupase de responder a las provocaciones y no distraerse por las incongruencias verbales y de práctica del bipartidismo. Usar el twiterio más en función de orientar la opinión pública, menos en el sentido de “reunir” las “tropas”.

A Bukele, hasta se le hacen críticas por desvaríos de temprana juventud. No sé si son ciertas o no. Pero en todo caso, dado que en este caso, no se trata de política sino de cuestiones personales del pasado “tire la primera piedra el que nunca haya pecado”, porque es siempre más fácil, “ver la astilla en el ojo ajeno, que la viga en el propio”.

Hagámonos en concreto una pregunta sobre la política actual de mi país. Veamos el otro aspecto del contexto general ¿Durante el año que Bukele ha tomado posesión del cargo presidencial, durante todo ese tiempo, qué ha hecho el bipartidismo de la Asamblea y sus tentáculos en la Sala de lo Constitucional, en el TSE, en la FGR, en la UCA y con el lobby de conectes en los EUA? ¿Ha llevado a cabo algo que haya tenido o tenga sentido, no digo para mejorar, porque me pasaría de ingenuo, sino tan sólo para aliviar la condición del pueblo salvadoreño. Nada. ¡No han hecho nada! Se han ocupado solamente de oponerse a las políticas del Ejecutivo. Boicot político es la palabra correcta.

Bukele, por el contrario, a tropezones, pero se ha concentrado prioritariamente en combatir la pandemia del Covid-9, en combatir la epidemia de violencia, buscar los fondos necesarios para hacerle frente a estos problemas y aliviar las condiciones del pueblo, teniendo que enfrentarse, además de la Asamblea, a la fiscalía y a la Sala de los Constitucional, ésta última que se mete en todo, y muy poco, o nada, en las cuestiones que son de su estricta competencia.

Se le acusa de autoritario y dictador. Es como si los integrantes del bipartidismo y sus extensiones institucionales y la UCA hubiesen venido al mundo, no más haya de veinte años atrás. Porque mi experiencia, cuando se vivía bajo las dictaduras militares, inclusive la de Cristiani, fue, que la Guardia Nacional, la de Hacienda, la Policía, el Ejército, se presentaba en la madrugada en la habitación de los opositores “peligrosos” para el gobierno, o creídos tales, los amarraban, los torturaban y luego, a muchos, los ejecutaban. Pero se sabe. La amnesia histórica es un instrumento ideológico poderoso que se usa para manipular la opinión pública. El poder, no es simplemente el Estado. El verdadero poder reside en los que controlan la economía, las finanzas, la cultura en sentido amplio. Pero el pueblo, dado que la ha vivido en carne propia, sabe distinguir mejor que nadie, qué es y qué no es una dictadura. De manera que no se haga ilusiones, bipartidismo, este tipo de propaganda no funciona.

Sé, que durante el período presidencial de Sánchez, se tomaron algunas medidas de políticas que estaban bien. Nada de reformas estructurales. Pero en fin, algo es algo, por ejemplo, tratar de poner orden en el caos del tráfico urbano, apoyar las cooperativas, tratar de regular, sin éxito, los monopolios de las importaciones, sobre todo de granos básicos, y tocaron también, los llamados fondos secretos de la presidencia, y lo más grave para la derecha, la evasión fiscal etc. Ante lo cual, encontraron la feroz oposición de la oligarquía con delante la cabeza de medusa de ARENA, que tiene la “virtud” de convertir todo en piedra de desecho.  Las cuestiones urgentes como el empleo, la autosuficiencia alimentaria, la reforma constitucional, la reforma educativa, la reforma fiscal, etc. no fueron tocadas, se redujeron a ”tetuntes” botados a la vera de caminos perdidos para que tropiecen los descalzos. Si el FMLN, quiere tomar como excusa de que no tenían suficiente mayoría legislativa para sostener y aprobar las reformas, debieron presentarlas lo mismo, y si bloqueadas, le quedase a la derecha el estigma de bloquear la modernización del país, que en todo caso, es su eterna bandera. Pero así se llegaba a una concreta demostración de su maligno objetivo.

Sin embargo, ahora, ARENA Y FMLN, son políticamente hermanitos siameses. Para mí, no tiene nada de extraño. El FMLN, obedece a una tradición histórica del zarismo leninismo, del cual su dirigencia es fiel conservadora. Esta consiste en ponerse de acuerdo o condescendiente con la derecha, mas no con la crítica de izquierda, o progresista democrática. “Nil novi sub soli”. Fidel Castro, más a gusto con el polaco Wojtyla, el santo protector de los pedófilos, que no con la oposición democrática. Stalin, más a gusto con Hitler, que no con la izquierda democrática. Estos son algunos ejemplos históricos, los modelos que sigue la apodada izquierda de mi país. No se lamenten, pues, si la base popular los ha abandonado. No es el resultado del efecto Bukele, sino de vuestra deficiencia política.

Sánchez Cerén, como presidente, estaba más preocupado en demostrar que un “comunista” o algo parecido, es una persona calmada, paciente, de buenas maneras. Vivía paralizado por un exceso de innecesaria prudencia porque, según él, había que evitar motivos que pudiesen despertar la paranoia de la oligarquía y ARENA, para que a estos no se les ocurriera sonar la alarma de que se está organizando “la dictadura del proletariado”. El protocolo de la cortesía está bien; pero el pueblo necesita mucho, mucho más que eso. Necesita con urgencia reformas estructurales.

La dura realidad se parece a la pieza de teatro de Samuel Beckett, “Esperando a Godot”: mi pueblo está esperando las reformas que tampoco nunca llegan. Bukele se las ha prometido y el pueblo le ha creído y está esperanzado, esperando. El FMLN ni siquiera llegó a prometérselas.

Sancho Panza, metáfora del pobre del pueblo, sigue a Don Quijote, porque este le promete una vida mejor. No le interesa mucho, a Sancho, matar gigantes o idolatrar dulcineas. Quiere una vida mejor. Quiere salir de la indigencia. Sorpresa, al final, Don Quijote, cumple su promesa. Pero no sólo en la literatura, también en la vida real, puede pasarse lo mismo, como cantaba Ramón Blades, “sorpresas nos trae la vida”. ¡Presidente, sorprenda al pueblo con reformas estructurales!

En mi opinión, el presidente, en lugar de empantanarse en una “guerra cultural” de “dime que te diré”, la mejor respuesta al bipartidismo sería cumplir con todas las promesas que le ha ofrecido al pueblo.

En los Estados Unidos, cuando una persona, digamos A, con capacidad de decisión, o simplemente de prestigio político, escucha y le pone atención a las sugerencias de otra persona, digamos B; se dice, tiene a su disposición la oreja de A. Ahora bien, si como la señora Aponte tiene dos orejas, supongo que con la diestra escuchara el lobby de ARENA y con la siniestra, el lobby del FMLN. Por supuesto, por medio de Zoom, o algo parecido, porque los contactos personales por el momento están vedados.

Ella hace un llamado a la unidad, repitiendo lo que dice Biden. Pero ya se le olvidó la vida imposible que a Obama le hizo el Senado, no aprobándole los presupuestos y a ella misma retardándole por meses su nombramiento, que también tiene que ser aprobado por el Senado.

Funcionarios estadounidenses del ejecutivo amenazan no colaborar con el gobierno de Bukele, si éste no presenta la llamada Lista Engels. En la cual, aparezcan los nombres de todas las personas corruptas de El Salvador, con el objeto de negarles la visa de entrada en los Estados Unidos. Me parece una excelente idea, la de la lista, no la amenaza. Basta con que a mi país lo quieran tratar como a un deficiente.

Desconozco cuales son los criterios de elaboración de la lista. No obstante yo podría escribirles una en 15 minutos. Comprendería a muchos ex directivos de FUSADES que en el curso de los años pasados, robaron tres mil millones de dólares. Fusades, no es más que una escuela de corrupción de alto nivel. La lista incluiría miembros de la tribu Simán. Estos se han enriquecido mediante el contrabando y corrompiendo a los gobiernos. Conozco gente que trabajaba en las Aduanas y me cuenta, que cuando querían controlar los Trailer de los Simán, puntual llegaba la llamada del gobierno de que los dejaran pasar sin controlar. Un Simán es titular del Ministerio del Trabajo, y éste monopoliza las licitaciones de obras públicas sin que importase la ilegalidad del conflicto de interés, del contrabando o del enriquecimiento ilícito etc. etc. Una historia cotidiana. Business as usual.

Sin embargo, para el actual gobierno, elaborar la lista, no es tan fácil como hacerla en 15 minutos. Necesita que por cada nombre, hombre o mujer, exista una base legal, una imputación precisa. Para muchos de ellos existe solamente un señalamiento de la opinión pública. ¿sería esto último suficiente?

La oposición acusa a Bukele de haberse alineado con Trump, el tramposo. Parece que Biden, es de la misma opinión. Sin embargo, veamos más de cerca la cuestión. Por ejemplo, López Obrador, presidente de México, sabiendo que el 80% de las exportaciones mexicanas van al mercado estadounidense, ante la amenaza de Trump el tramposo, de subirle a estas el arancel en un 40% (impuestos de importación) acepta todas las propuestas de Trump, excepto la de pagar por el famoso muro. Hace así, porque de otra manera, mandaría en quiebra a la economía mexicana.

Nosotros no tenemos el problema de las exportaciones de bienes, sino la emigración o inmigración de compatriotas en los EUA, que Trump el Tramposo amenazó con expulsarlos. Bukele, al ponerle buena cara a dicho presidente mafioso, frena su expulsión, aun cuando éste la sigue manteniendo sobre el filo de la navaja. Ahora Biden, puede ayudarles porque se encuentran todavía en territorio estadounidense y no fueron expulsados. El Dr. David Hernández, recientemente escribió un artículo en donde aclara cómo, en el fondo de la crisis, un país que no produce casi nada de bienes, el único alivio proviene de las remesas de nuestros compatriotas. No de FUSADES, ni de la ANEP, ni de ARENA, tanto menos del FMLN. 

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Redacción ContraPunto
Nota de la Redacción de Diario Digital ContraPunto
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