martes, 3 septiembre 2024

El Peñón de Comasagua, es un domo volcánico y atractivo Geo turístico para la Ingeniería Geológica

¡Sigue nuestras redes sociales!

Comasagua es un municipio del departamento de La Libertad, ubicado a 27 kilómetros aproximadamente de San Salvador. Su población es de origen precolombino Náhuatl. En 1924, obtuvo el título de villa y el 13 de enero del 2001, fue sorprendido por un terremoto.

Por Wilfredo Díaz.

Desde ese pequeño pueblo, ubicado en la parte alta de la Cordillera el Bálsamo, se observa el municipio de Santa Tecla y el gigante dormido del volcán de San Salvador. Está rodeado de árboles de pino, bálsamo, café, mango, matasano, entre otros. Un clima fresco, diversidad de flora y fauna. Se conecta con Talnique, el puerto de La Libertad y Tamanique. Para llegar ahí, hay que conducir por estrechas calles, vegetación, espesa neblina y precaución por si se atraviesa un venado.

Estudiantes de cuarto año de la carrera de Ingeniería Geológica de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de El Salvador, llegan  a El Peñón de Comasagua, del municipio de La Libertad. Foto: Wilfredo Díaz.

Su atractivo turístico es visitar e investigar desde la Geología el majestuoso Peñón de Comasagua. Los estudiantes del curso de Petrología de tercer año de Ingeniería Geológica de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de El Salvador, tienen una misión llegar al lugar, recoger muestras de esa roca, estudiarlas en el laboratorio de petrología de la UES, saber el tiempo de su existencia y qué tipo es. Este peñasco, se encuentra a 900 metros sobre el nivel del mar, frente al puerto de la Libertad.

La Geóloga, Luz Barrios, especialista en Petrología y docente de la UES, explica sobre la existencia de El Peñón de Comasagua, a los estudiantes. Foto: Wilfredo Díaz.

Los futuros Geólogos, preparan sus equipos, para ir al encuentro del Peñón de Comasagua o domo volcánico. Hay que caminar un kilómetro y medio, entre calles polvosas y cerros. Llegamos al lugar, no se miraba nada, poco a poco la espesa neblina fue descubriendo la gigantesca roca o El Faro, como la conocían los primeros habitantes de esa zona. Estar frente a ella es un espectáculo natural interesante y tener que llegar a la cúspide, es un reto de resistencia por su altura.

El doctor Miguel Hernández, docente y coordinador de la carrera de Ingeniería Geológica, de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de El Salvador, enseña a los estudiantes a recolectar muestras de roca. Foto: Wilfredo Díaz.

Tomamos aire, agua y fuerzas, para subir lentamente las difíciles 70 gradas. Mis piernas temblaban del esfuerzo que hice para llegar al lugar, un resbalón puede costar la vida. Llegamos a la cúspide de la piedra, mi corazón latía rápido de nervios. En la punta del peñón nos recibe una gigante cruz, los indígenas de la zona la pusieron ahí hace años, para realizar celebraciones religiosas.

“Hemos llegado al lugar, hay que tener cuidado cuando se desplacen de un lugar a otro. Pueden haber rocas sueltas o lizas por la humedad de la neblina. Cuando saquen las muestras de roca, tengan cuidado, pueden tirar cristales, son muy pequeños y pueden caer en los ojos”.

Rebeca Alfaro, recolecta muestras de El Peñón de Comasagua. Foto: Wilfredo Díaz.

“Cada roca, se analizará con el microscopio petrográfico, para determinar sus minerales y ordenarlas. Este domo volcánico no es basáltico, es una roca volcánica denominada dacita, tiene un bajo contenido de hierro. Este peñón, es exógeno, se formó cerca de la superficie de la tierra y logró salir por la presión del magma cuando hizo erupción, hace miles de años. Llama la atención, que no esté reportado e identificado en los mapas geológicos y asociado al antiguo volcán Jayaque, hoy conocido como la cordillera del Bálsamo del departamento de La Libertad”.

 Henry Montano, recolecta muestras de El Peñón de Comasagua. Foto: Wilfredo Díaz.

“Estudiaremos, la mineralogía de la roca, su emplazamiento y estado actual. En el país, hay muchos domos asociados a calderas volcánicas como el lago de Ilopango, Jayaque, Apastepeque de San Vicente. El Peñón de Comasagua en particular es un lugar natural, se debe considerar patrimonio geológico y de interés geoturístico, no tiene riesgo de actividad volcánica” asegura el doctor Miguel Hernández, docente y coordinador de la carrera de Ingeniería Geológica, de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de El Salvador.

 Fátima Hernández y Wendy Hernández, realizan pruebas con ácido clorhídrico para verificar la existencia de carbonato de calcio, en El Peñón de Comasagua. Foto: Wilfredo Díaz.

El Peñón de Comasagua, ahora clasificado por los geólogos del Alma Mater como Domo Volcánico, está ubicado en el municipio de La Libertad, es una roca gigante, da miedo estar frente a ella. Lo curioso del lugar, es que cuando llegas, te da la bienvenida Terry y Pirata, dos perros de la zona, que acompañan a los turistas hasta la gigante roca. Son juguetones y suben 70 gradas sin ningún problema, tienen una resistencia increíble.

 Guadalupe Campos, analiza una muestra de roca de El Peñón de Comasagua con su lupa. Foto: Wilfredo Díaz.

“Con mi carrera tengo expectativas de triunfar, El Salvador tiene volcanes y permite estudiar el riesgo volcánico y sísmico, alteraciones hidrotermales y sistemas geotérmicos para energía. La ingeniería Geológica es un campo importante para nuestro país, se pueden realizar investigaciones de las amenazas de tipo geológicas que permite reducir la vulnerabilidad de la población y con ello se puede reducir el riesgo”.

 Douglas Cabrera y Doris Hernández, analizan la roca con la lupa. Foto: Wilfredo Díaz.

“Tenemos docentes especialistas en las áreas de la Geología, eso nos da la oportunidad de ampliar conocimiento con los desastres, que ha tenido el país y tener una visión diferente. En El Salvador, el número de geólogos es reducido, debido a que no hubo carrera de Geología por casi 50 años, hay que buscar el relevo generacional a través de esta nueva carrera de Ingeniería Geológica. Nos estamos quedando sin profesionales de esta área y a falta de eso, algunas veces contratan extranjeros, para nuestras clases. Me gustaría especializarme en geología marina y vulcanología, son temas importantes para el país y están pendientes”.

La geóloga Luz Antonina Barrios, especialista en Petrología, explica a los estudiantes las propiedades, que tiene la roca dacita del Domo Volcánico del Peñón de Comasagua. Foto: Wilfredo Díaz.

“Esta carrera tiene futuro en el país, todo depende del interés que le pongamos nosotros. Tener clases con especialistas y hacer visitas de campo, nos ayuda a conocer las distintas áreas. Mi familia quería que yo estudiara medicina, ahora que ven mis esfuerzos, me motivan a seguir adelante”, asegura, Fátima Suyapa Hernández, estudiante de tercer año de la carrera de Ingeniería Geológica, de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de El Salvador.

El estudiante Fernando Acevedo realiza mediciones con la brújula sobre las rocas de El Peñón. Foto: Wilfredo Díaz.

La geología, permite estudiar la composición, estructura interna, externa de la tierra y sus procesos de evolución. Incluye asignaturas importantes, que son complementarias para realizar investigaciones y que los estudiantes deben conocer, comprender e investigar sobre la Geofísica, Geoquímica, Paleontología, Hidrogeología, Geomorfología, Petrología, Geotermia, Geotecnia, entre otras áreas.

Herramientas utilizadas por los geólogos, brújula y martillo geológico. Foto: Wilfredo Díaz.

“Estudiar esta carrera, es la decisión más linda que he tomado en mi vida. Es interesante e importante, me transporta al mundo Jurásico. Tengo la oportunidad de conocer, estudiar e investigar los fenómenos naturales, cambios climáticos, esos gigantes edificios volcánicos, fallas geológicas, afloramientos de rocas, que se ven en las carreteras del país, los recursos pétreos, fósiles, como aparecieron los volcanes y porque desaparecieron especies de animales como los dinosaurios. Vemos los paisajes de forma técnica”.

Doctor Miguel Hernández con estudiantes realizando un análisis de la roca dacita en el laboratorio de Petrografía, del Alma Mater. Foto: Wilfredo Díaz.

“Hace unos días la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de El Salvador, me entregó un diploma de reconocimiento por tener el mejor rendimiento académico del CUM 9.5. Mi familia está feliz, por ese detalle que me entregó el Alma Mater. Seguiré estudiando sobre la Geología y compartiré mis conocimientos con el mundo. Me especializare en paleomagnetismo, estudia el Campo Magnético Terrestre del pasado, sobre el análisis de la magnetización remanente natural registrada en las rocas y la geología estructural, son dos ramas que me llaman la atención, porque nos da un buen aproximado de la edad de las rocas y una explicación de los fenómenos que han sucedido en el país”.

 Wendy Hernández verifica la muestra en lámina delgada a través del microscopio. Foto: Wilfredo Díaz.

“He conocido lugares interesantes y espectaculares, nunca me imaginé que existían. Quiero estudiar los cráteres escondidos en el volcán de San Salvador, el Peñón de Comasagua y La Cantera de San Diego ubicado en el puerto de La Libertad, que nos hace ver como esas rocas están estructuradas de forma exagonales”, asegura Marco Antonio Castro Mendoza, estudiante de cuarto año de la carrera de Ingeniería Geológica.

¡Hola! Nos gustaría seguirle informando

Regístrese para recibir lo último en noticias, a través de su correo electrónico.

Puedes cancelar tu suscripción en cualquier momento.

spot_img

También te puede interesar

Wilfredo Díaz
Wilfredo Díaz
Fotoperiodistas profesional salvadoreño, periodista, docente, colaborador y columnista de ContraPunto
spot_img

Últimas noticias