spot_img
spot_img
jueves, 13 de mayo del 2021

El componente de Innovación y Tecnologí­a del Plan Cuscatlán a revisión (Parte I)

Haciendo una revisión de éste componente del Plan, lo primero que llama la atención es el énfasis decidido en la innovación y la tecnologí­a, desaparece la ciencia y su función como eje tractor de la trí­ada Ciencia, Tecnologí­a e Innovación (CTI); en este sentido, se nos da a entender un abordaje tecnocrático, más no cientí­fico de la estrategia nacional. Por lo anterior, se destaca el uso de la ciencia a través de la “tékne” (técnica o arte) y los artefactos tecnológicos para inducir la innovación, pero, se descuida el espacio necesario que tiene la investigación fundamental que da origen a la técnica, esto es, los ambientes de investigación cientí­fica básica. Ello podrí­a explicar el porqué desaparece en el Plan la promesa de crear un Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnologí­a [1] y se potencia en su lugar la creación de una Secretarí­a de Innovación y Modernización del Estado como sub-eje de acción y como ente rector de los temas de tecnologí­a e innovación.     

Lo segundo que destacamos es la fascinación con una tecnologí­a en particular del universo creativo: las Tecnologí­as de la Información y la Comunicación (TIC), lo cual está í­ntimamente relacionado con la intencionalidad tecnológica que desemboca en la transformación digital. Se destaca como uno de los primeros pasos el cierre de la brecha digital, si entendemos ésta como la falta de conexión a internet por habitante. Se destaca los limitados esfuerzos en esta área en el Plan y se llama sobre la acción a cambiar esa realidad de la brecha digital. Si bien es cierto que El Salvador no ha avanzado al ritmo y la intensidad a como lo han hecho otros paí­ses latinoamericanos, si lo es que en Centroamérica, según datos del Banco Mundial, [2]  El Salvador es el segundo paí­s con más conexiones por cada 100 habitantes, sólo por debajo de Costa Rica. Este fenómeno se explica en razón de que en El Salvador hay más lí­neas móviles que habitantes, donde cada persona tiene entre dos y tres celulares con conexión a un plan de datos en promedio.

Ahora bien, si se reflexiona a la brecha en términos de “brecha de uso” (acceso sin conexión), según datos de la GSME en El Salvador solamente el 41% de la población se encuentra conectado a una red, mientras que el 54% tiene acceso pero no está conectado, el restante 5% no se encuentra conectado ni tiene acceso [3]. Además, es de reconocer que nuestro mercado, aunque tiene niveles aceptables de competencia, también es de los que ofrecen las tarifas más altas de paquetes de internet y los niveles más caros por acceso a banda ancha, de ahí­ que haya tan pocos servidores seguros y tráfico en este tipo de redes; ni hablar de la adopción de la tecnologí­a 3G y las perspectivas para la implementación generalizada de una red 4G y 5G a futuro. 

Por otra parte, si observamos la brecha en nivel de educación básica y media, según datos del MINEDUCYT [4], hay que reconocer que el 85.30% de los centros escolares tienen computadoras de algún tipo, pero, sólo el 34.53% de éstos tienen acceso a internet; es más, no se conoce a ciencia cierta la brecha de uso en estos casos particulares puesto que es factible indagar situaciones en las que la calidad del internet no sea la misma, la velocidad no sea la contratada o que falle el servicio por situaciones estructurales o fortuitas. La situación es que, dado que los centros escolares son usuarios de las compañí­as telefónicas (como cualquier otro) están sujetos al mismo tipo de polí­tica de mercado que restringe una inversión a gran escala en sectores donde no es rentable hacerla, por lo que tenemos el nivel tan bajo de conexión.

Ante esto, encontramos distribuidos en el Plan ecos y lí­neas que siguen el ejemplo de la transformación digital de Estonia, paradigma de la digitalización a nivel internacional; desde los primeros pasos del “Tiigrihüpe” (Salto de Tigre) estonio que logró la conexión a internet del cien por ciento de las escuelas a nivel nacional entre 1996 y 1997. El objetivo de esta estrategia es de largo plazo y se concatena con la visión de transformar la forma de configurar la educación y el aprendizaje de las competencias y el conocimiento. Este “salto” estarí­a incompleto, por tanto, sin un reemplazo del sistema fordista centrado en objetivos y jerarquí­as: ya no se trata de enseñar conocimientos al estudiante para memorizar, sino, enseñar las técnicas adecuadas para memorizar un conocimiento que ahora se encuentra ampliamente disponible en la red. Las técnicas de investigación, de razonamiento crí­tico y transdisciplinario, formas y métodos de expresión oral y escrita. Estos aspectos, entre otros muchos, aspectos complementan esta transformación digital.    

Por lo pronto, el Plan destaca en su componente tecnológico en términos de seguir el ejemplo de Estonia, pero no entabla un diálogo interno con su otro componente educativo. Parecieran que van por énfasis o apuestas distanciadas unas de otras, puede ser que se vea más claro en el Plan Quinquenal, pero hoy por hoy no existe un puente que conecte ambas polí­ticas en la transformación digital y la formación de derechos digitales, ambos componentes clave de la ciudadaní­a digital a la que se aspira. 

Bibliografí­a

<!–[if supportFields]> BIBLIOGRAPHY <![endif]–>

[1]

A. Juárez, «La Página / Siendo presidente, Bukele se compromete en marchar por un mejor presupuesto de la UES,» La Página, 16 11 2018. [En lí­nea]. Available: https://www.lapagina.com.sv/nacionales/siendo-presidente-bukele-se-compromete-en-marchar-por-un-mejor-presupuesto-de-la-ues/. [Último acceso: 21 03 2019].

[2]

B. Mundial, «World Bank Open Data,» World Bank Group, 20 03 2019. [En lí­nea]. Available: https://data.worldbank.org/. [Último acceso: 03 02 2019].

[3]

G. Intelligence, «La Economí­a Móvil en América Latina y el Caribe 2018,» GSME, Londres, 2018.

[4]

MINEDUCYT, «Observatorio MINED,» Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnologí­a, 06 03 2019. [En lí­nea]. Available: https://www.mined.gob.sv/index.php/estadisticas-educativas/item/8015-observatorio-mined. [Último acceso: 06 03 2019].

 

José E. Montoya Martínez
José E. Montoya Martínez
Profesor de Universidad de El Salvador e investigador de temas económicos y educativos. Columnista y analista de ContraPunto

Últimas entradas