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domingo, 25 de julio del 2021

“El Cambio Climático nos tendrá de rodillas”

Febrero de 2016 fue catalogado el "mes más cálido" y la temperatura llegó a 1.95 grados centí­grados

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En los últimos años es común escuchar que los pequeños agricultores han perdido parte, si no todas sus cosechas de maí­z y frijol por las sequí­as prolongadas que han afectado a El Salvador y Centroamérica. Ambientalistas aseguran que esto se debe al Cambio Climático, fenómeno que se ha convertido en una amenaza latente para la soberaní­a alimentaria en el paí­s. 

Según Danilo Pérez, del Centro para la Defensa del Consumidor (CDC),  el Cambio Climático ya es una realidad y es notorio cuando ya se han registrado cuatro años (2012-2015) consecutivos de sequí­a meteorológica y “por los alarmantes pronósticos de que este año (2016) el fenómeno del niño predomine en el paí­s”.

Pérez señaló que la sequí­a es un grave riesgo para las poblaciones más pobres que viven de  producir la tierra; y señaló que a ese fenómeno se suma la sobreexplotación del recurso hí­drico y se agudiza por la contaminación del más del 90 por ciento de aguas superficiales en El Salvador.

Indicó que son las mujeres, los niños y ancianos los que más sufren las consecuencias de la sequí­a en El Salvador, puesto que son las poblaciones más vulnerables ante la inseguridad alimentaria.

El representante de la CDC, basado en un informe de la FAO de 2013,  señaló que en el paí­s tres de cada cinco hogares están en inseguridad alimentaria, y que el 14 por ciento de niños menores de cinco años son afectados por desnutrición crónica; mientras que los de edad escolar representan el 15.9 por ciento.

Expuso que la falta de alimentos producidos en El Salvador no solo aumenta el riesgo de inseguridad alimentaria en las familias; sino también, las crisis económicas que podrí­a enfrentar el paí­s por la falta de producción agrí­cola.

El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (El MARN) ha señalado que solo en 2014 las pérdidas en la agricultura por la falta de lluvias ascendieron a más de 70 millones de dólares; mientras que en 2015 las pérdidas fueron más de 75 millones de dólares.  Oxfam por su parte ha expuesto que en El Salvador la sequí­a de 2014  afectó a un promedio de 103.000 productores en 105 municipios de 12 departamentos.

Oxfam explicó que hay unas 2.5 millones de personas en el corredor seco de la región que se vieron afectadas por el Cambio Climático y están siendo ví­ctimas de inseguridad alimentaria. La sequí­a ha afectado a 236.000 personas en Guatemala; 120.000 en Honduras; 100.000 en Nicaragua y 96,000 en El Salvador.

Se requieren más de 70.000 toneladas métricas de alimentos para atender a un millón de personas durante 90 dí­as y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) sólo dispone de 12.200 toneladas. Los efectos de la sequí­a son particularmente dramáticos en el denominado corredor seco de Centroamérica. La región puede enfrentar, en los próximos años, una crisis humanitaria semejante a la provocada por el huracán Mitch que en octubre y noviembre de 1998, que dejó cerca de 11.000 muertos.

El fenómeno del Niño y la Niña, otra amenaza

El MARN a finales de febrero de este año destacó que el fenómeno de El Niño se mantendrá fuerte en los meses de marzo, abril y mayo. Indicó que junio será el mes más crí­tico con alta probabilidad de sequí­a a partir de la segunda quincena del mes y anomalí­as de lluvia de 50 a 100 milí­metros.

De igual forma el MARN ha dicho que existe una alta probabilidad “del desarrollo del fenómeno de La Niña durante los meses de septiembre, octubre, noviembre, lo que significarí­a mayor cantidad de lluvia al final de la estación lluviosa”.

Ante esa predicción, Ricardo Navarro, del Centro de Tecnologí­a Apropiada (CENTA), mostró su preocupación y aseguró que ninguno de los dos fenómenos en extremo son buenos para la soberaní­a alimentaria en El Salvador.

“El fenómeno del Niño nos deja sin agua y la Niña también deja una situación que puede afectar las cosechas que necesitan cierta cantidad de agua y no inundaciones; aquí­ en El Salvador se debe preparar a la gente para enfrentar la grave situación ambiental”.

Navarro señaló que febrero de este año fue declarado como el  “mes más cálido”, y  la temperatura llegó a 1.95 grados centí­grados, un porcentaje que ha alcanzado niveles intensos que no se registraban desde la Revolución Industrial.

“La reunión en Parí­s (COP 21) los gobiernos discutí­an que no se pasara  la temperatura del 1.5 grados centí­grados y otros que no se pasara de 2 grados o sea, esta Convención  sobre Cambio Climático ha quedado desfasada en solo tres meses, es un sin sentido y esto va para peor”, dijo el ambientalista.

Las aseveraciones de Navarro parten de los  informes de la Administración Nacional  Oceánica y Atmosférica (NOAA) y la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA), las que afirman que hubo incrementos de temperaturas que afectan los casquetes polares y el derretimiento glacial se ha convertido en una amenaza para la humanidad.

“El ártico nunca habí­a tenido un nivel tan bajo de hielo, y en mi impresión podrí­a ser que este año, nos quedemos sin Ártico por el deshielo y será terriblemente serio lo que va a generar,  será terrible en el cambio  de clima en todo el planeta”, dijo.

Navarro señaló que el Cambio Climático no solo genera una amenaza para la soberaní­a alimentaria, sino para todo ámbito de la vida en el planeta y que si los paí­ses más contaminantes no detienen la emisión de gases “el Cambio Climático nos tendrá de rodillas a todos porque las catástrofes aumentarán”.

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Gloria Marisela Morán
Periodista, graduada de Comunicación Social de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA). Coordinadora de redacción y encargada de la sección Sociedad en el Diario Digital ContraPunto.
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