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jueves, 28 de octubre del 2021

Economía en tiempos del COVID-19

Después de más de un mes de cuarentena domiciliar obligatoria, sin duda la prioridad sigue siendo la salud.  COVID-19 ya ha contagiado a más de 261 personas y la curva apenas está comenzando su ascenso, según especialistas para que se llegue al pico de la curva, el número de infectados tendría que estar entre 966 casos en un escenario más optimista y hasta unos 14,816 contagiados,  en una perspectiva moderada, después de 90 días.

La economía también es prioritaria, más en un escenario de cierre de empresas;  pérdida de ingresos de la población y una perspectiva de un sobre endeudamiento público. La posibilidad para que progresivamente se reanuden las actividades  económicas va para lejos, a lo mejor  a finales de mayo,

En un país donde hay dos millones de personas que viven en pobreza y más del 50%  de los trabajadores están en el sector informal y viven al día, su situación en medio de la cuarentena en términos económicos es delicada. line-break">

Recientemente funcionarios del gobierno revelaron, que se reunieron durante tres semanas, con la empresa privada para elaborar un “plan de reactivación nacional”   que buscan financiar  con  préstamos por 1000 millones de dólares.

Realmente lo que el gobierno tiene, no es un plan, con estrategias, proyectos, medidas, montos, metas e indicadores. Lo que se conoce es  la propuesta de una serie de medidas para “fortalecer la economía nacional y para ayudar a las familias salvadoreñas”, entre las que se enumeran: $50 millones mensuales para otorgar canastas básicas a 1.7 millones de personas, $600 millones en préstamos para las MIPYMES, y $90 millones en préstamos al sector informal. De igual manera, se propone el pago del 50% de salario a empleados de las MIPYMES, y prorrogar el pago del impuesto de la renta hasta el 30 de junio.

Una cuestión debe quedar clara esta iniciativa del gobierno-empresa privada llevará al país a un sobreendeudamiento y a mayores desequilibrios macroeconómicos de los que ya tenemos, en un escenario, donde la velocidad de la recuperación económica estará determinada por la duración de la pandemia,  pues a más tiempo de duración de la emergencia, mayor será el impacto negativo sobre el PIB.

Los miembros de la cúpula empresarial, así como salieron a pedir que se aumente el endeudamiento para financiar su plan, también deberían ser los primeros en apoyar una reforma fiscal progresiva para, que el gobierno tenga los ingresos fiscales para , pagar la deuda.

Tuvieron un olvido la ANEP y al Ejecutivo, en las 3 semanas que estuvieron discutiendo su plan: no tomaron en cuenta a las organizaciones sindicales cuestión complicada, por que es indispensable, instaurar un clima de confianza para diseñar y ejecutar de manera efectiva las medidas económicas  destinadas a enfrentar la pandemia. Esto es

especialmente importante en momentos en que la tensión social va en aumento.

La consulta y el fomento de la participación activa de las organizaciones de trabajadores en la planificación, la puesta en práctica y el seguimiento de las medidas de recuperación económica es lo que hay que hacer. Es imprescindible.

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