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sábado, 15 de mayo del 2021

Demócratas tempestuosos

El cáncer y la corrupción en el sistema judicial de Washington D. C.

El presidente Donald Trump ante las pruebas contundentes presentadas por investigadores privados y el comité judicial del congreso, las que demuestran el intento de descarrilar su campaña presidencial, desprestigiarlo como presidente y boicotear su gobierno; ha decidido ejercer lo que le manda la constitución.

Por esta razón ha ordenado que se desclasifique una serie de documentos para que los norteamericanos conozcan la verdad, contar con su apoyo y proceder de manera urgente a instrumentar los cambios necesarios para devolver a la nación el poder, que una élite inmoral les ha usurpado.

Esta situación ha provocado que los demócratas monten una serie de acciones que pretenden negar la autoridad del ejecutivo, detener el proceso de nombramiento a la corte de justicia, e ignoran incluir en el presupuesto a aprobarse el financiamiento para construir el muro en la frontera.

Los demócratas siguiendo órdenes del viejo orden mundial, toma acciones que en contra de Brett Kavanaug nominado a la corte suprema las que incluyen acusaciones en su contra, protestas en las residencias de los senadores republicanos y se atreven a enviar una carta firmada por cuatro senadores demócratas solicitando a personal dependiente del poder ejecutivo a no cumplir con lo ordenado por el presidente.

Además de contravenir la independencia de poderes en un gobierno, estos congresistas y senadores ¿pueden estar cometiendo sedición?

Los demócratas alegan en su desesperación que, al desclasificar la información, el presidente abusa de su poder y que se pone en riesgo la seguridad nacional. Estas objeciones son las mismas argüidas en dos oportunidades anteriores resultaron no ser verdad. El resultado ha sido dañino y negativo para los demócratas y empleados de la vieja administración, que buscan dañar al presidente.

Finalizado este doloroso parto en el que perderá el poder el viejo orden mundial, paí­ses aliados se verán involucrados, cabezas de peones y asalariados rodaran, quedando la cúpula despojada de poder. Esto es lo que alborota a los demócratas.

No hay duda de la crisis polí­tica que vive en los EE.UU., pero nadie puede negar el progreso económico en el paí­s. Es cierto que existen tensiones con Rusia y China, pero hay buenas noticias de Corea del Norte sanciones en contra de Irán.

En noviembre próximo se llevarán a cabo elecciones de gobernadores, senadores y congresistas en 34 estados y de este resultado dependerá si la limpieza de Washington continua o se vuelve al sistema corrupto que se está desmantelando.

Mi valoración al considerar el rechazo del pueblo a los periódicos tradicionales cuya audiencia disminuye cada dí­a y son contrarios al presidente, me indica que el voto ¡no!, será a favor de los demócratas.

El que la economí­a sea la mejor de la historia de los EE.UU., que el desempleo de todas las razas en el paí­s sea el más bajo de la historia, me indica que el voto ¡no!, será a favor de los demócratas.

El que EE.UU. haya logrado ser energéticamente suficiente y demande a la OPEP deje de especular con los precios del petróleo, me indica que el voto ¡no!, será a favor de los demócratas.

La creación de 500, 000 empleos en manufactura, la reactivación de la industria del carbón, el acero, el aluminio y la construcción de nuevas plantas, me indica que el voto ¡no!, será a favor de los demócratas.

El que se haya alcanzado el mayor número empleados sin tí­tulo universitario en la historia y que el empleo de mujeres sea el mayor en 65 años, me indica que el voto ¡no!, será a favor de los demócratas.

La repatriación de capitales, la revitalización de la industria automotriz, el alto grado de confianza de los inversionistas, los récords alcanzados por la bolsa de valores, la eliminación de las regulaciones para la inversión, me indica que el voto ¡no!, será a favor de los demócratas.

A estos factores que no favorecen a los demócratas podemos agregar: que la verdad judicial que pretende deslegitimizar a Trump y su gobierno, resulta ir en contra de los demócratas.

Las acciones desesperadas que buscan dilatar la elección del nominado a la corte suprema y dilatar que se desclasifiquen los documentos hasta pasadas las elecciones, no favorecen a los demócratas. Por supuesto ellos creí­an las ganarí­an y entonces podrí­an evitar que estos acontecimientos se concreten.

La elección del nominado a la corte suprema se dará el viernes.

Inglaterra y Australia, han solicitado se revisen los documentos a desclasificar. Ya no queda duda de su involucramiento en desprestigiar a Trump y su gobierno

El ataque y los intentos por hacer fracasar las gestiones del gobierno en el campo internacionalmente, también es tarea de los demócratas. El exsecretario de estado John Kerry visita Irán estando este paí­s sancionado el actual gobierno y se propone renegociar el acuerdo nuclear, que firmará la anterior administración a la que Kerry sirvió.

Hussein Obama del mismo modo aparece pidiendo el voto y atribuyéndose parte del éxito económico hasta hoy logrado, ante 750 personas en un hotel. Mientras Trump cada semana congrega a más de 15000 personas dando apoyo a los candidatos republicanos que participan en la elección de noviembre.

Hillary Clinton reanuda sus apariciones demandando justicia para la acusadora del nominado a la corte suprema de justicia. Se le olvida que ella no permitió recibieran trato justo las mujeres que fueron objeto de abuso por su esposo.

La situación es delicada, las medidas de seguridad deben ser extremadas pues los peones están cayendo y esto es el anuncio de que piezas mayores van a caer y esto puede dar paso a medidas desesperadas, poniendo en riesgo la vida del presidente.

Esta semana los documentos desclasificados, serán entregados al presidente y si él los aprueba, los entregará al comité judicial de congreso y ellos a la prensa.

También se espera que el nominado a la Corte Suprema sea ratificado esta semana.

Estamos a la espera.

Ernesto Panamá
Ernesto Panamá
Columnista de ContraPunto, Escritor salvadoreño; Máster en Edición, con 13 obras publicadas

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