Por Alonso Rosales
Al menos seis personas resultaron heridas durante los ataques registrados en Cisjordania mientras agricultores palestinos recogían aceitunas. La fotoperiodista Heidi Levine, de The Washington Post, fue derribada y golpeada repetidamente pese a llevar equipo de protección e identificaciones de prensa.
Decenas de colonos israelíes enmascarados atacaron este viernes a agricultores palestinos en la aldea de Abu Falah, en la Cisjordania ocupada, donde la violencia coincidió con la temporada de recolección de aceitunas. Durante la agresión, también fue golpeada la fotoperiodista estadounidense Heidi Levine, colaboradora del diario The Washington Post, quien tuvo que ser trasladada a un hospital con diversas lesiones.
De acuerdo con testimonios recogidos por Reuters y otros medios internacionales, alrededor de 80 colonos descendieron hacia los olivares donde se encontraban los agricultores palestinos. Algunos portaban máscaras, palos y otros objetos, mientras otros utilizaron hondas para lanzar piedras contra los residentes.
Los ataques dejaron varios heridos. La Sociedad de la Media Luna Roja Palestina informó sobre personas lesionadas en la zona, mientras que las imágenes difundidas desde el lugar mostraron a la fotógrafa tendida en el suelo y rodeada por varios agresores.
Golpeada pese a identificarse como periodista

Heidi Levine, una fotoperiodista estadounidense con amplia experiencia en la cobertura de conflictos internacionales, fue derribada y golpeada repetidamente mientras documentaba los ataques contra los agricultores palestinos.
La periodista relató desde el hospital que fue empujada al suelo y pateada en varias ocasiones. Explicó que el chaleco de protección y el casco que llevaba pudieron haberle salvado la vida.
La agresión le provocó heridas en distintas partes del cuerpo, una costilla fracturada y una lesión grave en una mano que requería intervención quirúrgica, según los reportes publicados por Reuters y The Washington Post.
Los atacantes también le sustrajeron pertenencias y equipo de trabajo, de acuerdo con información difundida por medios internacionales.
La dirección editorial de The Washington Post condenó la agresión y pidió una investigación exhaustiva. El periódico señaló que Levine llevaba identificaciones visibles que la acreditaban como integrante de la prensa y reclamó que las autoridades determinen las responsabilidades correspondientes.
Presencia militar durante la agresión
Los testimonios recogidos por Reuters indican que vehículos militares israelíes llegaron a la zona mientras se desarrollaba el ataque. Sin embargo, la violencia continuó después de su llegada.
Según los reportes, soldados israelíes utilizaron gases lacrimógenos en dirección a los palestinos. También se escucharon disparos durante los incidentes, y las versiones difundidas por medios internacionales señalaron que al menos un hombre palestino recibió un disparo en una pierna.
El Ejército israelí afirmó que sus efectivos efectuaron disparos de advertencia después de desplegarse en el lugar y que actuaron ante lo que consideraron una amenaza. También calificó los ataques contra civiles inocentes como graves e inaceptables.
Las autoridades israelíes señalaron que el incidente sería investigado. Por su parte, el Departamento de Estado de Estados Unidos manifestó su preocupación por las informaciones sobre la agresión a una ciudadana estadounidense y ofreció asistencia consular.
La cosecha de aceitunas, otro escenario de violencia
El ataque contra los habitantes de Abu Falah se produjo durante la cosecha anual de aceitunas, una actividad fundamental para numerosas familias palestinas que dependen de la producción agrícola para obtener ingresos.
Además de las agresiones físicas, los colonos incendiaron árboles de olivo y lanzaron piedras contra los agricultores, según los testimonios citados por Reuters. Los daños a los cultivos representan una amenaza para el sustento de las comunidades rurales, especialmente durante una temporada decisiva para la economía familiar.
Ese mismo viernes se reportaron otros ataques en localidades de Cisjordania, incluida la zona de Turmus Ayya, donde fueron incendiados vehículos y árboles durante incidentes relacionados con la recolección de aceitunas.
La organización israelí de derechos humanos Yesh Din registró al menos 170 ataques de colonos desde el 27 de septiembre, alrededor del inicio de la temporada de cosecha, según datos citados por Reuters. Las cifras reflejan el aumento de la violencia contra las comunidades palestinas durante este período.
Exigen protección para periodistas y civiles
La agresión contra Levine vuelve a poner en evidencia los riesgos que afrontan los periodistas que documentan la violencia en Cisjordania. La Asociación de la Prensa Extranjera ha denunciado reiteradamente los ataques contra profesionales de los medios y ha reclamado medidas para proteger a quienes realizan labores informativas en el territorio.
La presencia de una periodista estadounidense identificada como prensa entre las personas agredidas también ha generado preocupación sobre las condiciones en las que los reporteros pueden cubrir los acontecimientos en la región.
Mientras se esperan los resultados de las investigaciones anunciadas por las autoridades israelíes, los hechos ocurridos en Abu Falah dejan nuevamente en primer plano la situación de los agricultores palestinos, la destrucción de sus cultivos y las dificultades para ejercer el periodismo en medio de la violencia.
La investigación deberá establecer quiénes participaron en las agresiones, las circunstancias en las que se produjeron y si hubo responsabilidades adicionales por la actuación de las fuerzas desplegadas en el lugar


