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domingo, 26 de septiembre del 2021

Capturan a tres exmilitares integrantes de los Escuadrones de la Muerte

El grupo conformado por civiles, policías y militares sin uniformes, ejecutaron acciones en contra de opositores y políticos o sospechosos de ser opositores durante el conflicto armado en El Salvador.

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La Unidad de Investigación de delitos cometidos durante el conflicto armadode la Fiscalía General de la República ordenó, hoy, en la ciudad de San Miguel las capturas de los exmilitares José Inés Benavides Martínez, Luis Alonso Benavides Polio y José de la Cruz Orellana; por los delitos de Homicidio Agravado, Robo y Asociaciones Ilícitas, previstos y sancionados en el Código Penal de 1974.

Los sujetos formaban parte de la organización de extrema derecha, conocida como “Escuadrones de la Muerte” y comandado por el fallecido Roberto D’Aubuisson, fundador de ARENA en los años 80´s.

Los tres imputados son acusados de los homicidios de Ángel María Chávez Benavides, María Verónica Ernestina Aguilar de Chávez, José Luciano Benavides, Guillermo Antonio Magaña Castellón y Rogelio de la Cruz Magaña Castellón; quienes fueron privados de libertad el 7 de abril de 1981, en el cantón San Andrés del municipio y departamento de San Miguel.

Posteriormente sus cuerpos con señales de tortura fueron localizados en el cantón Caulotillo, del municipio de El Carmen en el departamento de La Unión.

Según la investigación los hechos inician en el caserío La Mascota, del cantón San Andrés, del municipio y departamento de San Miguel, el 7 de abril de 1981, en horas de la tarde, donde los socios y directivos de la Asociación Cooperativa de Producción Agropecuaria El Milagro de R.L., se reunieron en la casa del presidente de esa Cooperativa, Ángel María Chávez Benavides, y realizaron cada uno sus respectivas aportaciones económicas para el pago de la cuota mensual al Banco de Fomento Agropecuario, por un crédito hipotecario a favor de la citada Cooperativa; el dinero recaudado que eran alrededor de 20 mil colones (conforme denuncia), dinero que fue recogido y resguardado por su presidente en su vivienda.

Esa tarde estuvo presente Luis Alonso Benavides, quien era ajeno a la reunión, pero estuvo observando todo lo que ocurría y quienes habían asistido; a él todos lo conocían como miembro de “orden” y lo tildaban de “oreja”, porque se encargaba de trasladar información a los militares, especialmente a un grupo conocido como la Sección Dos o la S- de la Tercera Brigada de Infantería y dirigido por un sujeto conocido con el alias de “Chele Anibal”.

Ese mismo día, pero entre las 9:00 y 10:00 de la noche, los moradores del lugar escucharon el ruido de vehículos que llegaban y de personas que corrían haca las casas; estos vivieron por las rendijas de las puertas y ventanas de sus casas, y pudieron observar que se trataba de miembros del ejército, quienes al llegar a la casa de la familia Chávez Benavides, tocaron a la puerta y gritaron “levántate Ángel, abrí la puerta, somos la autoridad, no vayas a intentar disparar porque te matamos a toda la familia”.

Al abrir la puerto el señor Ángel María fue golpeado en la cara con la culata de un fusil y luego lanzado al suelo, los sujetos armados portaban uniformes militares y con un parche en el brazo que, con letras amarillas se leía “SECCIÓN 2”, estos sujetos ingresaron y también obligaron a la señora María Verónica Ernestina, esposa del primero, a que se tirara al suelo boca abajo, comenzaron a registrar toda la casa preguntando donde tenían las armas; se llevaron un revólver, el dinero en efectivo que había sido recogido para pagar la deuda al banco y una máquina de escribir, entre estos sujetos habían algunos que portaban gorros navarone, otros pañoletas y otros con sus rostros descubiertos y alumbraban con lámparas de mano, en la puerta de la casa se quedó uno quien fue reconocido de inmediato como “El Chele Anibal”, a quien los moradores de la casa de los Chávez Aguilar conocían como el jefe de la Sección “ que estaba en una base militar asentada en la Hacienda Altamira, ubicada en Cantón El Niño, San Miguel.

Había otro sujeto vestido con ropa militar que entró a la casa e interrogaba al señor Ángel María Chávez, preguntándole donde guardaban las armas y este les respondió que solo tenía una 38 para defensa personal, misma que encontraron debajo de la almohada de la cama y se la llevaron; este sujeto fue identificado como José Inés Benavides, seguidamente, otro sujeto de uniforme, después de registrar las habitaciones comenzó a alumbrarles el rostro a los hijos de Ángel María, quienes lograron reconocerlo como José de la Cruz Orellana, él decía “registren bien que ahí están las armas” y alertaba a los demás, pero no encontraron nada.

Estos mismos sujetos, después de que se apoderaron del dinero, el arma y de la máquina de escribir, sacaron de la casa al señor Ángel María y su esposa María Verónica Ernestina; el Chele Anibal les ordenó a los hijos de la pareja de esposos que se quedaran dentro de la casa y boca abajo porque de lo contrario los asesinarán, que sus padres ya iban a regresar.

Luego se dirigieron a las casas vecinas de donde también sacaron a los hermanos Guillermo Antonio Magaña Castellón y Rogelio de la Cruz Magaña Castellón, quienes se encontraban con el padre de estos Juan Castellón, a quien golpearon y dejaron tirado e inconsciente en el suelo; y después fueron a una tercera vivienda, de donde sacaron violentamente a Luciano de Jesús Benavides; los subieron a los vehículos en que habían llegado y se los llevaron con rumbo desconocido.

Fue el día siguiente que los cadáveres de las cinco víctimas fueron encontrados semi enterrados, con señales de tortura y con heridas por disparos de arma de fuego, a un costado de la carretera que conduce a San Alejo, a la altura del cantón Caulotillo, del municipio de El Carmen, departamento de La Unión.

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Redacción ContraPunto
Nota de la Redacción de Diario Digital ContraPunto
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