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miércoles, 12 de mayo del 2021

Canastas Solidarias ¿y luego qué?

Los jacobinos, tuvimos un descontento muy significativo respecto a los dos últimos gobiernos de carácter progresista en El Salvador. El “no hicieron nada”, es una afirmación superficial y que despierta discusiones ambiguas con la que no se va a terminar nunca con tantas corrientes que nos envuelven.

Actualmente quien preside en CAPRES, fue en su momento un fuerte critico de cómo se llevaron a cabo ciertas medidas económicas durante la gestión de Mauricio Funes. Y bien fueron acertados ciertos puntos de su opinión, al ser un primer gobierno de izquierda, se esperaba que se llegara a tentar a mover algo de la estructura económica. Una decepción en ese sentido.

El segundo gobierno de izquierda, presidida por Salvador Sánchez Cerén, respecto a estructura Estatal hubo avances significativos y en otras áreas dejó mucho que desear, en esto último entra la crítica al modelo económico. Se tuvo un plan social quinquenal bien estructurado, pero no logramos ver cómo y cuándo tocaría la estructura económica.

Los dos gobiernos de izquierdas, se empeñaron en maquillar problemas estructurales, era tanto así que, las medidas sociales se volvieron una carta de presentación de campaña electoral. Pero la profundización de la problemática histórica gangrenaba más la estructura social, y en lugar de satisfacción se revierte el efecto y nace un descontento colectivo en dos partes en las pasadas elecciones presidenciales: 1- El que se abstiene de votar. 2- El que vuelca su voto a una opción más popular o más cool.

Dado la pandemia el país entró en cuarentena y el gobierno actual se vio en la necesidad de entregar víveres, las llamadas “canastas solidarias”, lo que era necesario dada la paralización el país. Después de la reapertura económica, se vendrá un proceso de recuperación muy lento, ¿cómo un país con su base remesera podrá recuperarse? ¿Qué se sabe de la línea de trabajo en términos económicos que llevará acabo el gobierno? Sabiendo que no tienen ni plan quinquenal.

¿Qué pasará luego de la entrega de los víveres? Si el modelo económico ajustado a principios de 1990 es ignorar la lógica de impuestos a los grandes empresarios, pero actualmente se “persigue” a los grandes evasores que en consecuencia (bajo la lógica del gobierno), son los grandes empresarios. ¿Es una acción político-electoral? ¿Está el gobierno en camino a presentar un cambio de impuestos regresivos a impuestos progresivos? ¿Existe congruencia en perseguir a los grandes evasores de impuestos sin tocar la estructura económica?  

Ojalá que logremos ver una coherencia entre el discurso y la acción, que con los altos niveles de popularidad no se aproveche de profundizar y retocar los problemas estructurales. No se debe confundir niveles de popularidad con buena gestión, que entre esos dos hay una diferencia abismal y no se convierta en otra gestión mediocre.

David Pérez Ascencio
David Pérez Ascencio
Columnista de ContraPunto

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