Por Alonso Rosales
Una jornada de caos y violencia sacudió este miércoles la ciudad de Río de Janeiro, Brasil, luego de un operativo policial que culminó con la muerte de un presunto líder criminal, generando una reacción inmediata por parte de grupos delictivos.
Los hechos se registraron en el sector de Río Comprido, en la zona central de la ciudad, donde delincuentes bloquearon importantes vías y sembraron el pánico entre la población. Entre los actos más alarmantes se reportó la quema de un autobús y la utilización de vehículos como barricadas para impedir el paso en distintas arterias viales.
El detonante de estos disturbios fue la muerte de Claudio Augusto dos Santos, conocido como alias “Jiló dos Prazeres”, de 55 años, quien falleció durante un operativo de la Policía Militar realizado en la favela Morro dos Prazeres. En el mismo procedimiento también murieron otros seis sospechosos.
Durante la intervención, un residente identificado como Leandro Silva Souza perdió la vida tras haber sido tomado como rehén por los criminales, lo que ha generado indignación y preocupación entre los habitantes de la zona.
Tras el operativo, grupos armados reaccionaron con violencia, incendiando un autobús en la avenida Paulo de Frontin, una vía clave que conecta con el túnel Rebouças, uno de los principales accesos hacia la zona sur de la ciudad. Además, se reportaron cortes intermitentes en diversas calles, así como la quema de contenedores de basura.
La organización Rio Ônibus informó que varias rutas de transporte público tuvieron que ser modificadas debido a que algunas unidades fueron interceptadas y utilizadas como obstáculos por los delincuentes.

Alias “Jiló dos Prazeres” era considerado uno de los criminales más antiguos y buscados de Río de Janeiro. Según reportes, acumulaba al menos 135 antecedentes penales y tenía ocho órdenes de captura vigentes por delitos como homicidio, secuestro, detención ilegal y tráfico de drogas.
Asimismo, se le vinculaba con la muerte del turista italiano Roberto Bardella en 2016, un caso que generó repercusión internacional tras el asesinato ocurrido cuando la víctima ingresó por error a la comunidad.
Durante el operativo más reciente, la esposa del presunto capo resultó herida de bala y permanece bajo custodia en un hospital. En tanto, dos agentes policiales también resultaron lesionados: uno con heridas por metralla en el rostro y otro con un impacto de bala en el brazo.
Las autoridades mantienen operativos en la zona para restablecer el orden, mientras la población enfrenta las consecuencias de una escalada de violencia que vuelve a poner en evidencia la compleja situación de seguridad en la ciudad brasileña.
FUENTE RT NOTICIAS


