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martes, 11 de mayo del 2021

¿América Latina puede evitar otra década perdida?

BOGOTÁ – En los años 1980, América Latina soportó una crisis de deuda tan severa que toda la década se “perdió” como consecuencia de un mal desempeño económico. Desde entonces, otras economías –especialmente, Japón- han soportado sus propias “décadas perdidas”. Pero, hoy, es América Latina la que vuelve a enfrentar dificultades. De hecho, ya ha perdido cinco años.

América Latina ha sufrido media década de crecimiento anémico por segunda vez desde los años 1980, y su quinquenio de peor desempeño desde la Segunda Guerra Mundial. En los cinco años perdidos anteriores de la región, después de la crisis del este de Asia de 1997, el crecimiento anual del PIB promedió el 1,2%. En 1980-1985 –los peores cinco años de la crisis de deuda-, el crecimiento promedio representó el 0,7%. En los últimos cinco años, alcanzó apenas el 0,4%.

Esto en parte es el resultado de un entorno global desfavorable, reflejado en el deterioro de los términos comerciales de América Latina desde 2014, el virtual estancamiento del comercio internacional en general y dos años de renovada turbulencia financiera en las economías emergentes. Pero otras regiones en desarrollo han enfrentado los mismos vientos externos en contra, y todas ellas han tenido un mejor desempeño que América Latina, no sólo en los últimos cinco años, sino desde 1990 –un período durante el cual el crecimiento anual del PIB en la región promedió apenas el 2,7%.

Claramente, factores nacionales y regionales de largo plazo también contribuyen al mal desempeño de América Latina. Tienen orígenes económicos, pero también reflejan crisis políticas y transiciones políticas complejas en varios países.

En ninguna parte estos desafíos políticos son más evidentes que en Venezuela que, a pesar de tener las reservas petroleras comprobadas más grandes del mundo, está en una caída libre económica. Desde 2014, el PIB de Venezuela se ha contraído más del 60% -una de las contracciones económicas más marcadas en la historia para un país que no está en guerra.

Las recientes sanciones internacionales han exacerbado las penurias económicas de Venezuela. Pero los problemas comenzaron hace mucho tiempo, y se han visto alimentados por la marcada polarización política y las políticas económicas catastróficas del presidente Nicolás Maduro, el sucesor elegido por el difunto Hugo Chávez.

Dejando de lado a Venezuela, el crecimiento promedio del PIB de América Latina aumenta, pero sólo el 1% por año –todavía peor que la última media década perdida de la región-. Esto en parte refleja el hecho de que la principal economía de la región, Brasil, experimentó su recesión más profunda desde la Segunda Guerra Mundial en 2015-2016, y se ha venido recuperando muy lentamente.

José Antonio Ocampo, autor de Resetting the International Monetary (Non)System, es miembro del directorio del Banco de la República, el banco central de Colombia, profesor en la Universidad de Columbia y presidente de la Comisión de Políticas de Desarrollo de las Naciones Unidas.

Copyright: Project Syndicate, 2020. www.project-syndicate.org

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José Antonio Ocampo
Analista latinoamericano

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