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sábado, 17 octubre 2026

“No Kings” vuelve a las calles de Estados Unidos: miles de actos buscan defender el voto y frenar el poder de Trump

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Por Alonso Rosales

Las movilizaciones se extienden por los 50 estados y ponen el foco en las elecciones legislativas del 3 de noviembre. Los organizadores convocaron más de 2,500 actividades para promover el voto anticipado y alertar sobre posibles restricciones a los derechos electorales.

— El movimiento de protesta No Kings volvió este sábado 17 de octubre a las calles de Estados Unidos con una nueva jornada de movilización nacional, esta vez centrada en la defensa del derecho al voto y en la participación ciudadana en las elecciones legislativas del próximo 3 de noviembre.

Las actividades fueron convocadas en los 50 estados, con más de 2,500 eventos programados entre concentraciones, reuniones comunitarias, jornadas informativas y caminatas hacia centros de votación. La iniciativa forma parte de una campaña impulsada por organizaciones civiles y colectivos que buscan movilizar a los electores antes de los comicios de medio mandato.

La jornada representa una nueva etapa de un movimiento que surgió como expresión de rechazo a las políticas del presidente Donald Trump y a lo que sus participantes consideran una concentración excesiva del poder presidencial.

A diferencia de las grandes marchas anteriores, las actividades de este sábado tienen un objetivo electoral más directo: animar a los ciudadanos habilitados para votar a participar anticipadamente, conocer las opciones disponibles en sus estados y defender el conteo de los sufragios.

¿Por qué marchan los estadounidenses?

Foto: Cortesía.

El lema No Kings, que significa «No a los reyes», resume la idea central de los manifestantes: Estados Unidos debe continuar siendo una república en la que el poder político esté limitado por la Constitución, las instituciones y el voto popular.

Los participantes cuestionan distintas decisiones de la Administración Trump, especialmente las relacionadas con la política migratoria, el uso de las facultades ejecutivas y las medidas que, a juicio de los organizadores, podrían poner en riesgo los derechos democráticos.

Entre las principales preocupaciones del movimiento figuran las restricciones al voto, las controversias sobre el sufragio por correo, los cambios en las reglas electorales y los temores a posibles interferencias en la administración de las elecciones.

Las organizaciones convocantes sostienen que la respuesta debe darse mediante la movilización pacífica, la participación electoral y la defensa de los mecanismos constitucionales.

Sin embargo, No Kings reúne a grupos y participantes con motivaciones diversas. No todos comparten exactamente las mismas demandas ni respaldan una misma agenda política.

Una jornada con más de 2,500 actividades

De acuerdo con información publicada antes de la jornada por Fast Company y con el anuncio de la coalición organizadora, la convocatoria de este 17 de octubre contempla más de 2,500 actividades distribuidas por todo el país.

Las iniciativas incluyen manifestaciones, encuentros vecinales, actividades informativas y acciones para ayudar a los ciudadanos a elaborar un plan de votación anticipada.

Entre las ciudades con actividades anunciadas figuran Washington D. C., Nueva York, San Francisco, Los Ángeles, Atlanta, Boston, Filadelfia y Austin. También se organizaron encuentros en localidades pequeñas y comunidades alejadas de las grandes áreas metropolitanas.

En Washington, cientos de personas se reunieron cerca del Monumento a Lincoln para participar en actividades que combinaban expresiones culturales con llamados a votar anticipadamente. En Atlanta también se desarrollaron actos centrados en la responsabilidad ciudadana y la participación electoral.

En Texas, las convocatorias incluyeron Houston y localidades cercanas, con actividades destinadas a informar a los votantes sobre los comicios y las opciones para emitir su sufragio antes del día oficial de las elecciones.

La diversidad geográfica de la convocatoria refleja el esfuerzo de los organizadores por llegar tanto a las grandes ciudades como a las comunidades suburbanas y rurales.

¿Cuántas personas participan?

Hasta el momento, no existe una cifra nacional consolidada y verificada de asistentes a las actividades de este sábado 17 de octubre. Los más de 2,500 eventos anunciados corresponden al número de actividades programadas, no al número de manifestantes.

La convocatoria actual también tiene un formato distinto al de las grandes jornadas anteriores, porque incluye encuentros comunitarios, información electoral y caminatas hacia centros de votación, además de protestas tradicionales. Por ello, no sería correcto calcular la asistencia nacional únicamente a partir del número de actos convocados.

El movimiento, sin embargo, ya ha demostrado capacidad para reunir a millones de personas en jornadas anteriores.

El 28 de marzo de 2026, los organizadores estimaron que alrededor de ocho millones de personas participaron en más de 3,300 actividades realizadas en Estados Unidos y otros países. Esa cifra fue una estimación de los convocantes, no un conteo oficial único de las autoridades federales.

En octubre de 2025, los organizadores también afirmaron que unos siete millones de personas habían participado en las protestas nacionales. Los cálculos independientes sobre aquella jornada ofrecieron cifras menores, lo que evidencia las diferencias metodológicas que suelen existir al medir manifestaciones multitudinarias.

Por tanto, las cifras históricas sirven para dimensionar la capacidad de movilización del movimiento, pero no deben confundirse con la asistencia de la jornada del 17 de octubre.

Las elecciones del 3 de noviembre, en el centro de la protesta

El nuevo llamado a las calles coincide con la proximidad de las elecciones legislativas de medio mandato, en las que los estadounidenses decidirán la composición del Congreso y diversos cargos estatales y locales.

La coalición organizadora plantea que la participación electoral es una de las principales herramientas para defender las instituciones democráticas. Sus integrantes buscan que los ciudadanos conozcan los procedimientos de votación, verifiquen sus opciones y acudan a las urnas con anticipación cuando la legislación de su estado lo permita.

La campaña también expresa preocupación por las controversias relacionadas con el voto por correo y por medidas que, según sus promotores, podrían dificultar el ejercicio del sufragio.

El movimiento se presenta como una iniciativa no partidista en su convocatoria electoral, aunque mantiene una trayectoria de oposición a distintas políticas de Trump y cuenta con el respaldo de organizaciones de orientación progresista.

Esa combinación de movilización ciudadana y crítica política convierte las actividades de este sábado en parte de una disputa más amplia sobre la dirección del país y las garantías de participación electoral.

Un movimiento que busca trasladar la protesta a las urnas

Desde sus primeras convocatorias, No Kings ha utilizado manifestaciones callejeras para expresar rechazo a lo que sus integrantes describen como tendencias autoritarias en el ejercicio del poder presidencial. El Gobierno de Trump y sus aliados han rechazado las críticas de sus adversarios y cuestionado la representatividad de algunas de estas movilizaciones.

La jornada de octubre introduce una prioridad concreta: convertir la participación en las protestas en participación electoral.

En lugar de limitarse a expresar descontento, los organizadores buscan que los asistentes ayuden a informar a sus comunidades, conozcan los procedimientos de votación y promuevan una mayor concurrencia a las urnas.

El alcance de esta estrategia se medirá en parte por la asistencia a las actividades, pero también por la participación electoral que se registre en noviembre. Por ahora, no existen datos que permitan establecer qué efecto tendrá la campaña sobre el resultado de los comicios.

Mientras continúan las actividades en distintas ciudades y comunidades, el lema No Kings mantiene su mensaje central: el poder político debe responder a los ciudadanos y estar sujeto a límites institucionales.

La movilización de este sábado representa, así, un nuevo capítulo de la protesta en Estados Unidos, en un momento en que la defensa del voto, la política migratoria y el alcance de la autoridad presidencial ocupan un lugar central en el debate nacional.

Fuentes consultadas

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