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miércoles, 14 octubre 2026

James Hetfield de Metallica arremete contra los artistas que convierten sus conciertos en tribunas políticas

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Zarko Pinkas |

El líder de Metallica defendió los espectáculos musicales como espacios para desconectarse de los problemas externos y cuestionó a los artistas que utilizan el escenario para influir en sus audiencias con mensajes políticos.


James Hetfield, vocalista y guitarrista de Metallica, lanzó una crítica directa a los músicos que aprovechan sus conciertos para promover posiciones políticas, durante una presentación de la banda en el Sphere de Las Vegas, Estados Unidos, el pasado sábado 10 de octubre.

El músico se dirigió al público durante una pausa del espectáculo y, después de agradecer a los asistentes por el tiempo, el dinero y el esfuerzo que invirtieron para llegar al concierto, dejó clara la postura de la agrupación frente a los mensajes políticos desde el escenario.

«Metallica no está aquí, como algunos otros artistas, para influir en ustedes con sus tonterías, ¿de acuerdo? Estamos aquí para olvidarnos de toda esa mierda de allá afuera. ¡La agenda de Metallica es amor, energía y música heavy!», expresó Hetfield, según reportes de medios internacionales.

Las palabras del cantante fueron recibidas con aplausos y vítores por parte de los asistentes. Aunque sus declaraciones apuntaron contra los intérpretes que utilizan sus espectáculos para transmitir mensajes ideológicos, Hetfield no mencionó a ningún artista en particular.

La música como espacio de encuentro

Las declaraciones del líder de Metallica se producen en medio de nuevas controversias sobre la presencia de mensajes políticos en los conciertos. Uno de los casos recientes involucra al rapero Macklemore, quien fue apartado de las presentaciones restantes de la gira de Ed Sheeran después de expresar públicamente su apoyo a Palestina durante sus actuaciones.

Sin embargo, Hetfield no relacionó expresamente sus comentarios con ese episodio ni identificó un caso concreto como motivo de su intervención.

La postura del músico coincide con una visión que ha expresado anteriormente sobre la relación entre el arte y la política. En entrevistas previas, ha defendido la capacidad de la música para reunir a personas con opiniones diferentes y ha manifestado su preferencia por mantener los debates políticos al margen de los conciertos de Metallica.

La posición también abre una discusión sobre el papel de los artistas en la sociedad: mientras algunos consideran el escenario una plataforma legítima para denunciar injusticias y expresar convicciones, otros defienden el concierto como un espacio de entretenimiento y convivencia ajeno a las disputas partidarias.

Metallica continúa con su residencia Life Burns Faster en el Sphere de Las Vegas, una serie de presentaciones que comenzó en octubre de 2026 y se extenderá hasta marzo de 2027.

Para Hetfield, el mensaje que la banda quiere llevar al público es claro: amor, energía y música heavy, sin convertir el espectáculo en una tribuna política.

Roger Waters, Macklemore y Kid Rock: la política también sube al escenario

Las declaraciones de James Hetfield abren un debate que atraviesa distintas corrientes ideológicas de la industria musical. Aunque el vocalista de Metallica no mencionó nombres, sus palabras evocan a artistas que han convertido sus escenarios en plataformas de propaganda.

Uno de los ejemplos más conocidos es Roger Waters, cofundador de Pink Floyd, quien ha incorporado a sus conciertos mensajes contra las políticas de Israel y en defensa de los derechos del pueblo palestino, Irán y posiciones de extrema izquierda. Waters también ha expresado abiertamente su oposición a Donald Trump y al movimiento político que representa.

Otro caso reciente es el del rapero Macklemore, quien expresó su apoyo a Palestina durante una actuación y pronunció la consigna propagandística «Free Palestine». Sus declaraciones estuvieron en el centro de la controversia que terminó con su salida de las fechas restantes de la gira estadounidense de Ed Sheeran.

En el extremo político opuesto aparece Kid Rock, conocido por su respaldo público a Trump y al movimiento MAGA. El músico ha estrechado sus vínculos con el entorno republicano y ha participado en actividades musicales relacionadas con esa corriente política.

Los tres casos muestran que la relación entre música, política y propaganda no pertenece a una sola ideología. La discusión planteada por Hetfield, por tanto, no se limita a quienes defienden causas de extrema izquierda o ultra conservadoras, sino que alcanza una cuestión más amplia: hasta qué punto un concierto debe ser un espacio para la expresión política del artista o permanecer dedicado exclusivamente a la música.

Para Metallica, según lo expresado por su vocalista, la prioridad es ofrecer al público un espacio de encuentro, energía y desconexión de los conflictos externos. Otros músicos, en cambio, consideran que su popularidad les otorga una plataforma para pronunciarse sobre asuntos políticos y sociales. Dos maneras distintas de entender el escenario que mantienen abierto un debate recurrente en el mundo del espectáculo donde la posición de Herfield y Metallica parace la menos tóxica para quienes buscamos evadir la polarización ideológica y la propaganda extremista.


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Zarko Pinkas-Ramírez
Zarko Pinkas-Ramírez
Periodista y publicista chileno. Egresado de Magíster en Ciencias Políticas de la Universidad de Chile y licenciatura en Periodismo y Comunicaciones de la Universidad Centroamericana, José Simeón Cañas.

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