Por Francisco (Chico) Campos
En el marco del Día Mundial del Libro, mientras las grandes vitrinas de los centros comerciales en las zonas exclusivas de la capital visten sus mejores galas y ofertas, una realidad más silenciosa y cruda se vive en el corazón de la ciudad. Las librerías de viejo, aquellos refugios de sabiduría accesible, están librando su última batalla contra el olvido y la extinción.
La mayoría de estos espacios fueron desalojados durante las últimas dos décadas y media; otros no sobrevivieron al embate de la pandemia. Hoy, los viejos libreros del Centro Histórico han ido desapareciendo, dejando apenas una media docena de puestos sobrevivientes en la periferia del microcentro de San Salvador. Con ellos, no solo se van los locales, sino la oportunidad de una “segunda lectura” económica para quienes tienen escasos recursos.
Un inventario de la nostalgia
A principios de siglo, los alrededores del Parque San José eran un hervidero cultural con una veintena de establecimientos. Destacaban nombres que hoy son ecos en la memoria: “La Casa del Libro”, “El Garage” y “El Barco”. Otros se resistían al sol sobre las aceras de la Avenida Monseñor Romero o la Primera Calle Poniente. Recordamos también a “El Quijote” en la calle Arce y “La Segunda Lectura” sobre la Monseñor Romero.
Esta galería fotográfica es un homenaje a esos rostros —muchos de ellos ya fallecidos— y a sus templos de papel. Es un recordatorio con cariño y respeto para los hombres y mujeres que hicieron de este emprendimiento una forma de vida, llevando conocimiento y entretenimiento a su fiel clientela.
Tesoros entre el polvo: Lo que aún se podía encontrar
En estos puestos, la diversidad no tiene límites. Desde revistas de moda, cocina y costura, hasta chistes y suplementos para todas las edades, las librerías de viejo ofrecen un catálogo que las grandes cadenas suelen ignorar:
- Joyas de Texto: Libros escolares y especializados a precios humanos. En “El Garage”, frente al Parque San José, todavía se puede encontrar el Álgebra de Baldor por 10 dólares o la Aritmética por 15.
- Lectura Juvenil: Sagas modernas, como las de vampiros que cautivaron a los adolescentes, se cotizan entre los 5 y 8 dólares.






















