Por Alonso Rosales
El presidente de Donald Trump confirmó en la madrugada del sábado 28 de febrero que Estados Unidos llevó a cabo importantes operaciones militares contra Irán, en el marco de una escalada de tensiones en Medio Oriente que también involucra a Israel.
De acuerdo con reportes difundidos por France 24 y la agencia EFE, el mandatario estadounidense detalló que las fuerzas armadas ejecutaron ataques dirigidos contra instalaciones estratégicas iraníes, incluidas oficinas cercanas al entorno del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei.
Trump aseguró que la operación fue coordinada y defendió la acción como una medida necesaria para frenar las capacidades militares de Irán. “Irán nunca tendrá un arma nuclear”, reiteró el presidente, subrayando la postura firme de Washington frente al programa nuclear iraní.
Irán responde con misiles y drones
En respuesta, Irán lanzó una primera ola de ataques con misiles y drones contra territorio israelí, intensificando el conflicto. Las autoridades israelíes confirmaron que se activaron los sistemas de defensa aérea ante la ofensiva.
En la capital iraní, Teherán, se escucharon explosiones durante la noche, mientras se desarrollaban los bombardeos. Según las autoridades iraníes, el líder supremo no se encuentra en la capital, sino en un lugar seguro, como medida preventiva ante posibles ataques adicionales.
Por su parte, Israel decretó el estado de emergencia en todo el país y lanzó lo que describió como una campaña de ataque preventivo contra objetivos iraníes, en medio del intercambio de fuego que ha elevado la tensión regional a uno de sus puntos más críticos en los últimos años.
Escalada regional
La confirmación del ataque conjunto por parte de Trump marca un nuevo capítulo en la confrontación entre Estados Unidos e Irán, con Israel como actor central en el conflicto. La comunidad internacional sigue con preocupación el desarrollo de los acontecimientos, temiendo que la situación derive en una confrontación de mayor alcance en Medio Oriente.
Hasta el momento, no se ha confirmado un balance oficial de víctimas, mientras continúan los ataques y las declaraciones cruzadas entre las partes involucradas.


