Por Redacción ContraPunto
La preocupación ciudadana en El Salvador no se limita a un solo ámbito. Los problemas económicos y las decisiones que afectan el medio ambiente convergen hoy como dos de los principales focos de inquietud social. Así lo revela un estudio reciente realizado por el Instituto Universitario de Opinión Pública (IUDOP) de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), presentado en diciembre de 2025, que expone con claridad el sentir de la población frente a la deuda pública y a proyectos de alto impacto ambiental.
Una deuda que pesa sobre la percepción ciudadana
La deuda pública se ha consolidado como una de las mayores preocupaciones económicas para los salvadoreños. Según el estudio de la UCA, 7 de cada 10 ciudadanos manifiestan inquietud por el nivel de endeudamiento del país, una cifra que refleja el temor generalizado sobre la sostenibilidad fiscal y el futuro económico nacional.
Este sentimiento encuentra sustento en los datos oficiales. El Banco Central de Reserva (BCR) reporta que la deuda pública total de El Salvador supera los 33 mil 600 millones de dólares, un monto que representa una carga significativa para las finanzas del Estado. Economistas advierten que el crecimiento sostenido de la deuda limita la capacidad gubernamental de invertir en áreas estratégicas como salud, educación, infraestructura y protección ambiental, además de aumentar la vulnerabilidad ante choques económicos externos.
La percepción ciudadana, según el estudio, no solo se centra en la cifra absoluta, sino en las consecuencias a largo plazo: mayores impuestos, reducción del gasto social y un posible deterioro de las condiciones de vida para las futuras generaciones.
Rechazo ciudadano a la construcción del circo en finca El Espino
En el ámbito ambiental, el estudio de la UCA también revela un rechazo mayoritario a proyectos percibidos como una amenaza para los pocos espacios verdes que aún subsisten en el Área Metropolitana de San Salvador. El 68.8 % de los salvadoreños se opone a la construcción del denominado “CIFCO ” en la finca El Espino, una de las zonas de recarga hídrica y pulmones ecológicos más importantes de la capital.
Finca El Espino ha sido históricamente un símbolo de resistencia ambiental frente al avance urbano desordenado. Organizaciones ambientalistas y sectores académicos han advertido que cualquier intervención en esta zona podría agravar problemas como la escasez de agua, la pérdida de biodiversidad y el aumento de la vulnerabilidad ante desastres naturales.
El rechazo expresado en el estudio no responde únicamente a una oposición puntual al proyecto, sino a una preocupación más amplia por la falta de una política de ordenamiento territorial y desarrollo sostenible que priorice el bienestar colectivo sobre intereses económicos de corto plazo.
Dos temas, una misma exigencia ciudadana
Aunque la deuda pública y la defensa del medio ambiente parecen problemáticas distintas, el estudio de la UCA evidencia un punto en común: la demanda ciudadana de decisiones responsables, transparentes y orientadas al futuro. Para amplios sectores de la población, el manejo de las finanzas públicas y la protección de los recursos naturales están estrechamente ligados a la calidad de vida y al desarrollo sostenible del país.
Los resultados del estudio reflejan una ciudadanía cada vez más consciente, crítica y atenta a las políticas públicas, que exige no solo crecimiento económico, sino también equilibrio fiscal y respeto al entorno natural. Un mensaje claro que las autoridades no pueden ignorar.




