Por Alonso Rosales
El martes y miércoles marcó otra jornada de violencia en la Franja de Gaza cuando al menos 11 personas fueron asesinadas por fuego del ejército israelí, entre ellas dos niños de 13 años, una mujer y tres periodistas que cubrían labores humanitarias, según reportes oficiales de hospitales en el enclave palestino.
Las muertes, reportadas por las autoridades sanitarias locales, ocurrieron a pesar de un alto el fuego vigente desde octubre, acordado como parte de un plan de paz impulsado por Estados Unidos. La tregua, que en teoría debería haber calmado las hostilidades tras años de conflicto, “no ha impedido la repetición de acciones militares”, según la agencia Reuters.
Los niños murieron en incidentes separados: uno de ellos mientras recogía leña al este de Bani Suheila y otro tras un ataque con drones israelíes junto a su padre en el campo de refugiados de Bureij, indicaron fuentes hospitalarias. La mujer falleció tras recibir disparos en Khan Younis.
En el centro de Gaza, tres periodistas —Mohammed Salah Qashta, Abdul Raouf Shaat y Anas Ghneim— fueron abatidos cuando filmaban en un campamento de desplazados, en un vehículo que, según testimonios locales, era conocido por las fuerzas israelíes por su vínculo con un comité de ayuda egipcio.
Una tregua rota mientras se negocia la paz
La muerte de civiles y trabajadores de prensa se produce en un momento en el que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, participa en una nueva “junta de paz” internacional para discutir el futuro de Gaza, lo que ha generado fuertes críticas por lo que distintos sectores consideran una contradicción entre diplomacia y ofensivas militares.
A pesar de los esfuerzos internacionales, la tregua pactada no ha logrado detener la violencia de fondo, y las tensiones persisten tanto en el campo como en las negociaciones diplomáticas.
Reacciones de Hamás y otros actores
Hamás, el movimiento islamista que controla Gaza, emitió duras declaraciones calificando los ataques como “crímenes de guerra” y denunciando una violación flagrante del alto el fuego. La organización afirmó que el bombardeo que mató a los periodistas constituye una escalada peligroso y deliberada contra trabajadores de los medios y humanitarios, buscando intimidar y sabotear esfuerzos de reconstrucción y documentación.
Por su parte, otros grupos armados, como Yihad Islámica, señalaron que estos ataques no son “errores de campo”, sino indicativos de una política de ocupación que rechaza avanzar hacia una paz real.
Organizaciones de derechos humanos y la ONU exigen rendición de cuentas
Diversas organizaciones de derechos humanos, internacionales y regionales, han condenado estos hechos y exigido investigaciones independientes. Aunque no siempre se refieren específicamente al incidente de hoy, el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha reiterado en múltiples declaraciones que toda acción militar debe respetar el derecho internacional humanitario y proteger a la población civil, sin excepciones.
Un vocero de la ONU en Ginebra destacó que, incluso bajo un alto el fuego, la protección de civiles debe ser innegociable, subrayando que eventos como estos “complican aún más las posibilidades de una paz duradera”.
Organizaciones como Human Rights Watch y Amnistía Internacional han señalado en informes previos que las cifras de civiles muertos y la destrucción masiva podrían equivaler a violaciones graves del derecho internacional, e incluso han usado términos como “genocidio” para describir el impacto global de la campaña militar en Gaza.
Impacto en la población civil
Este nuevo brote de violencia ocurre en un contexto humanitario extremadamente frágil. Desde el cese de hostilidades en octubre, cientos de civiles han muerto por violencia directa, falta de acceso a servicios básicos, condiciones extremas de frío, desnutrición y escasez de atención médica adecuada.
La muerte de niños en Gaza no es un hecho aislado: según informes desde finales del año pasado, decenas han fallecido por frío intenso y falta de suministros básicos, destacando la vulnerabilidad de la población civil, especialmente los más jóvenes y las mujeres.
Mientras líderes internacionales se reúnen para “buscar la paz”, en el terreno los civiles siguen pagando el precio más alto. La muerte de 11 personas, incluidos niños y periodistas, el 21 de enero de 2026 —precisamente en medio de esfuerzos diplomáticos— pone de relieve la contradicción entre la retórica de la paz y la realidad de la violencia continua.
La comunidad internacional, los organismos de derechos humanos y la población civil de Gaza reclaman, una vez más, que las conversaciones de alto nivel se traduzcan en medidas concretas que detengan de una vez por todas las muertes y el sufrimiento en el enclave.
Fuentes
- Reuters: Israeli fire kills 11, including journalists, Gaza health officials say
- Associated Press: Israeli fire kills 11 Palestinians in Gaza, including 2 children
- France24: Israel asesina a 11 personas en Gaza
- EFE / Infobae: Hamás denuncia crimen de guerra tras muerte de periodistas
- ONU Ginebra Press Briefing: Protección de civiles y derecho humanitario
- Reportes adicionales sobre contexto humanitario y genocidio en Gaza.


