Por Alonso Rosales
Desde finales de diciembre de 2025, Irán vive una de las oleadas de protesta más intensas y sangrientas de las últimas décadas. Lo que comenzó como una protesta social por el desplome de la moneda, la inflación galopante y la crisis económica, ha evolucionado hasta convertirse en un desafío directo al régimen de los ayatolás y al liderazgo del Líder Supremo, Ali Jamenei. Las calles de Teherán y de más de 80 provincias han sido escenario de manifestaciones multitudinarias, enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y una represión que —según grupos de derechos humanos— ha dejado más de 2 000 muertos y miles de heridos y detenidos. El Gobierno iraní controla la información con apagones de internet y narrativas que atribuyen el desorden a “terroristas” o a interferencias extranjeras.
La escalada de violencia y el hartazgo social
Las protestas surgieron, en gran parte, por motivos económicos: la depreciación extrema del rial, la escasez de productos básicos y una recesión persistente que golpeó duramente a los trabajadores, comerciantes y jóvenes. Sin embargo, a medida que la represión estatal se intensificó —con uso de fuerza letal, arrestos masivos y apagones de comunicaciones— el reclamo se transformó en demandas políticas más profundas: libertad de expresión, fin de la represión y cuestionamientos al poder religioso que domina la vida pública desde la revolución de 1979.
Donald Trump y su retórica sobre los “patriotas iraníes”
En este contexto convulso, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha emitido mensajes directos tanto a los líderes iraníes como a los manifestantes. A través de su red social Truth Social, Trump escribió: “Iranian Patriots, KEEP PROTESTING — TAKE OVER YOUR INSTITUTIONS!!! Save the names of the killers and abusers. They will pay a big price.” y aseguró que “HELP IS ON ITS WAY” (“La ayuda está en camino”), al tiempo que canceló todas las reuniones con funcionarios iraníes hasta que no cese la represión.
El término “patriotas” aplicado por Trump a los manifestantes no es casual: forma parte de una narrativa que los presenta como agentes de libertad y autodeterminación frente a un régimen autoritario. En la lógica de la política exterior estadounidense contemporánea —especialmente bajo administraciones de corte más confrontativo— este tipo de retórica busca legitimar el apoyo a movimientos populares frente a gobiernos considerados represivos. No obstante, varios analistas advierten que este enfoque puede alimentar percepciones de injerencia externa, algo que el régimen iraní ha denunciado con fuerza, atribuyendo parte de las protestas a la intervención de potencias extranjeras.
Cuando Trump anuncia que la “ayuda está en camino”, no detalla qué forma tendría tal apoyo. Reportes de prensa señalan que dentro de la administración se estarían estudiando diversas opciones —desde sanciones económicas adicionales hasta posibles acciones militares o ciberoperaciones— aunque aún no hay decisiones formales confirmadas.
La postura oficial de Washington
La Casa Blanca ha elevado el tono con respecto al Gobierno iraní en respuesta a la violencia, imponiendo aranceles del 25 % a países que mantengan relaciones comerciales con Irán y evaluando sanciones más amplias contra figuras vinculadas a la represión. Trump ha cancelado el diálogo directo con Teherán hasta que cese la violencia contra los manifestantes, aunque previamente había habido indicios de negociaciones después de amenazas de ataques estadounidenses.
Al mismo tiempo, portavoces oficiales han señalado que la administración contempla opciones diplomáticas como prioritarias, aunque la posibilidad de respuestas militares “figura entre las debatidas”, según informes de prensa.
La respuesta del régimen iraní

Desde Teherán, el régimen ha rechazado las amenazas e insinuaciones de intervención. El canciller Abas Araqchi afirmó que Irán “no busca la guerra, pero está totalmente preparado” para responder a cualquier agresión externa, y al mismo tiempo aseguró que también está abierto a negociaciones que respeten la soberanía del país.
La narrativa oficial persiste en calificar a los manifestantes influidos por fuerzas externas, advirtiendo que aquellos que buscan socavar al Estado pagarán un alto precio. Sin embargo, estas explicaciones compiten con un descontento social genuino que no sólo cuestiona las políticas económicas, sino también el modelo político teocrático vigente desde hace décadas.
¿Hacia dónde va el conflicto?
El rumbo de este conflicto es incierto y depende de múltiples factores:
- Internamente, si la represión continúa con alta violencia, es probable que el descontento social se profundice, llevando a una mayor polarización y posible fragmentación dentro del aparato de seguridad y político.
- Externamente, la presión de Estados Unidos —combinando sanciones económicas, aislamiento diplomático y la amenaza implícita de acciones militares— busca debilitar al régimen, aunque corre el riesgo de intensificar tensiones regionales y provocar represalias. China, Rusia y otros actores han criticado fuertemente cualquier amenaza de intervención exterior, subrayando que esto podría desestabilizar aún más la región.
Finalmente, la insistencia de Trump en vincular el destino de los manifestantes con el término “patriotas” y prometer ayuda sin describir su naturaleza concreta refleja una estrategia de presión máxima, que combina respaldo moral y político con coerción económica y militar implícita. El desafío para la comunidad internacional es equilibrar la defensa de los derechos humanos sin desencadenar una escalada que convierta a Irán en un nuevo epicentro de confrontación regional abierta.
Fuentes
- Reuters / Reuters via Geo.tv: Trump urges Iranians to keep protesting, says ‘help is on its way’ (13 ene 2026)
- Al Jazeera: Iran protests live: Trump tells Iranians ‘keep protesting, help on the way’ (13 ene 2026)
- Associated Press / multiple outlets summarizing: Trump cancels meetings… ‘help is on its way’ (13 ene 2026)
- The Guardian: Trump promises help and urges protests amid deadly crackdown (13 ene 2026)
- EMOL: Protestas en Irán… amenazas de Trump (13 ene 2026)
- EMOL: Irán afirma estar preparado para guerra/negociar (12 ene 2026)


