Por Alonso Rosales
La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) defenderá a Groenlandia frente a cualquier amenaza externa, al tratarse de un territorio que forma parte del Reino de Dinamarca, afirmó este lunes el ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Johann David Wadephul, en un contexto de creciente tensión geopolítica en el Ártico y tras las reiteradas declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre su interés en controlar la isla.
Durante una rueda de prensa celebrada en Vilna, capital de Lituania, Wadephul fue tajante al subrayar el estatus jurídico y estratégico de Groenlandia dentro de la alianza atlántica.
“Sólo puedo decir que Groenlandia es como las Islas Feroe, parte del Reino de Dinamarca. Y dado que Dinamarca pertenece a la OTAN, Groenlandia también tendrá que ser defendida por la OTAN”, declaró el jefe de la diplomacia alemana, en su primera visita oficial a Lituania como ministro.
Las palabras de Wadephul se producen después de que el mandatario estadounidense volviera a manifestar su interés por Groenlandia, un territorio autónomo danés de enorme valor estratégico por su ubicación en el Ártico, su cercanía a rutas marítimas emergentes y su potencial en recursos naturales, elementos que han convertido a la isla en un punto clave de la competencia entre las grandes potencias.
Debate en el seno de la OTAN
El ministro alemán añadió que cualquier ajuste o refuerzo en los mecanismos de defensa relacionados con Groenlandia deberá discutirse de manera colectiva.
“Si se plantean más requisitos para reforzar los esfuerzos de defensa en relación con Groenlandia, tendremos que debatirlo en el marco de la alianza”, señaló, dejando claro que la seguridad del territorio no puede abordarse de forma unilateral.
Desde Vilna, Wadephul estuvo acompañado por su homólogo lituano, Kęstutis Budrys, quien reiteró el respaldo de su país a Dinamarca y calificó a Copenhague como un aliado “muy valioso” dentro de la OTAN. Budrys subrayó además la importancia de la cohesión aliada ante los desafíos de seguridad en el flanco norte y oriental de Europa.
Respuesta y postura de Dinamarca
Las declaraciones del ministro alemán fueron bien recibidas por autoridades danesas, que han insistido en que Groenlandia no está en venta y que su futuro debe decidirse dentro del marco del Reino de Dinamarca y del derecho internacional.
La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, ha reiterado en ocasiones anteriores que “Groenlandia pertenece a los groenlandeses” y que cualquier debate sobre su estatus debe respetar la autonomía del territorio y la soberanía danesa. Asimismo, ha enfatizado que Dinamarca asume seriamente su responsabilidad en materia de defensa en el Ártico, en coordinación con sus aliados de la OTAN.
Por su parte, el ministro danés de Asuntos Exteriores, Lars Løkke Rasmussen, ha advertido que las declaraciones sobre una posible adquisición o control de Groenlandia “no contribuyen a la estabilidad internacional” y ha defendido que la cooperación, y no la presión, debe guiar las relaciones entre aliados.
“El Reino de Dinamarca está plenamente comprometido con la seguridad en el Ártico y con la OTAN. Groenlandia es parte integral de ese compromiso”, ha señalado Rasmussen en declaraciones previas, en respuesta a los comentarios procedentes de Washington.
Groenlandia y el nuevo tablero geopolítico
El interés internacional en Groenlandia ha aumentado de manera notable en la última década debido al deshielo progresivo del Ártico, que abre nuevas rutas marítimas y facilita el acceso a minerales estratégicos. Este escenario ha intensificado la competencia entre Estados Unidos, Rusia y China, y ha elevado la relevancia de la isla dentro de la arquitectura de seguridad euroatlántica.
En este contexto, las palabras de Wadephul refuerzan la posición de que la defensa de Groenlandia no es solo una cuestión bilateral entre Dinamarca y Estados Unidos, sino un asunto colectivo que compete a toda la OTAN. Para Copenhague, este respaldo público de uno de los principales países europeos supone una señal clara de unidad aliada frente a cualquier intento de cuestionar el estatus del territorio.
Con información de EFE, el mensaje desde Vilna es inequívoco: Groenlandia está amparada por la alianza atlántica y cualquier amenaza a su integridad territorial será considerada una amenaza a uno de los miembros de la OTAN.


