Por Redacción ContraPunto
En 2025 las autoridades de El Salvador han intensificado los operativos de control vial en el marco de la política de Cero Tolerancia al consumo de alcohol al volante, impulsada por las reformas a la Ley de Tránsito Terrestre, Transporte y Seguridad Vial que prohíben conducir bajo cualquier nivel de alcohol en sangre.
De acuerdo con datos oficiales recopilados por el Observatorio Nacional de Seguridad Vial y publicados por Diario El Mundo, las cifras acumuladas hasta finales de noviembre reflejan que cerca de 1,900 personas han sido detenidas por conducción peligrosa en lo que va del año. Esta cifra corresponde a conductores que fueron capturados por manejar en estado de ebriedad o bajo la influencia de sustancias y constituye parte de un total que podría superar los 2,100 arrestos durante 2025, según las estadísticas preliminares que difunde el medio local.
La política de Cero Tolerancia establece que cualquier persona sorprendida conduciendo con alcohol en el organismo es tratada como un caso de conducción peligrosa, lo que implica sanciones que van desde la suspensión de la licencia de conducir hasta procesos penales, dependiendo de las circunstancias de cada caso. Estas medidas forman parte de un esfuerzo del gobierno para incrementar la seguridad vial y reducir los accidentes causados por conductores ebrios.
Las autoridades han enfatizado que los controles aleatorios y la combinación de pruebas de alcoholemia con sanciones más severas son herramientas clave para disuadir esta conducta. Durante los puntos de control vehicular, además de la detención de conductores en estado de ebriedad, se realizan pruebas de alcoholemia que determinan si el nivel de alcohol en sangre supera los límites permitidos por la ley vigente.
Este incremento en las detenciones se produce a pesar de que las cifras reflejadas a mediados de año señalaban variaciones en los registros con respecto a periodos similares previos, lo que muestra un contexto dinámico en la aplicación de la normativa y en las tendencias de comportamiento vial.
Las autoridades salvadoreñas insisten en la importancia del cumplimiento de las normas de tránsito y reiteran el llamado a los conductores a no combinar el consumo de alcohol con la conducción para evitar poner en riesgo la vida propia y la de terceros.


