Por Guillermo Rivera
Alguien, yo no sé quién
Con mucho ahínco
En protocolario acto
A la tiara, a estirado cetro
Como a broche de chatarrera
Los pulían como digno dote
Para dejarlos cual diamante
Simultáneamente aquel
Con cepillo de crin equino
Espantando barro en calzado
De zapatillas, bosta de campesino
A alguno de la grey, oficio a la ley
Siguiendo orgulloso,
Un beso natural al suelo
Acurrucado, lustrando pisadas
Al nombre de mi país;
Ah, las ascuas, hacen dominio
Entres beldades, en tierra criolla,
Ansiosas, lucen, pacen,
Brillante, súper brillante
Esperan el día de la asunción
Danzando sobre erigido
Escenario, obra de arte
Recordarlo es punto aparte
Mal describirlo es reproche
Como la estampa del parque
De norte a sur, a ras de piso
Culebreada hilera de betunes
Sin falla de lunes a lunes
Parque Rafael Campos
Un frío telón de bancas
de concreto, cemento Cessa
Escoltadas por los curvos
Los engramados arriates
Marciales años setenta y cinco
Antesala de un encono…
Para entonces no existía
En la ciudad de los cocos
Su catedral todavía,
Pero era más que capilla…
En tanto en guanacolandia,
Era boom el famoso estéreo
Sin embargo, la realidad
Guanaca en cada oreja
Difería en el parietal…
No me olvido y no me detengo
en el canon y y sus menjurjes
Vinculado a la belleza, o,
Definición de hermosura
Más en postreros momentos
Pase gripe y padecí calentura
Y un universo de cosas,
Gran variedad, como el color
De la piel y sonrisas de dignas
Aquellas, infartantes, concursantes
Del concurso, al me aboco,
No supe, desconozco toda regla
Revelarlo no me apena y,
Creo que adelantándome
A tiempo virtual,
Sin romperme el coco
El coronamiento lo conocí
En tiempo y a control remoto…!


