Por: Alessia Genoves


97 feminicidios registró la Policía Nacional Civil (PNC), durante el mes de enero a agosto de éste año. La cifra supone un incremento de hasta el 15.5% respecto al mismo período del año 2020. Al mismo tiempo, 6,938 casos de niñas y adolescentes embarazadas se cuantificaron en ese período por el Ministerio Salud (MINSAL); y, hasta el mes de septiembre, 107 fue el número de mujeres desaparecidas, hasta el mes de noviembre, constata la Fiscalía General de la República (FGR).

Las cifras alertaron a centenares de organizaciones sociales de mujeres. Se tomaron las calles de la capital, para exigir justicia a las autoridades salvadoreñas, y eliminar la incidencia delictiva en contra de la mujer. Las protestas responden a la conmemoración del Día Internacional Contra la Violencia hacia la Mujer, que se prolongaron desde el 25 al 28 de noviembre.

En el marco del 25 de noviembre estamos llevando ésta marcha a cabo para poder apoyar o respaldar a las víctimas de desapariciones de violencia sexual y feminicidio”, dijo la activista de la Asociación Comunicando y Capacitando a Mujeres Trans (Comcavis) Amalia Leiva a ContraPunto.

¡Chalchuapa Nunca Más!”, “¡Porque te amamos, te seguiremos luchando!”, “¡Vivas se las Llevaron y Vivas las Queremos!” fueron algunas de las principales consignas que se movilizaron desde el Monumento al Divino Salvador del Mundo hacia Parque Libertad de San Salvador, un recorrido aproximado de 4 kilómetros de distancia, que tuvo presencia de millares de mujeres organizadas, familiares de las víctimas y simpatizantes.

Desde la Asamblea Feminista, convocamos a una marcha para denunciar la violencia machista. Marchamos por las desaparecidas, porque vivas se las llevaron y vivas las queremos. Estamos aquí, porque estamos hartas que se invisibilice una realidad tan dolorosa: La desaparición de niñas, de mujeres”, explicó la activista de la Organización Ciudadana para la Despenalización del Aboto, Sara García Gross.

46 asesinatos de mujeres trans también fueron motivos de preocupación. La cifra se cuantifica desde la última década, y se suma a los más de 600 casos de personas LGBT asesinadas desde 1993, por organizaciones como la Asociación Solidaria para Impulsar el Desarrollo Humano (ASPIDH) y la Federación Salvadoreña LGBT (FESLGTB).

En lo que va de éste año, hemos visto una alza en desplazamientos forzados y también de migración; pero también hemos visto suicidios de parte de la población trans. Y también ésto es ridiculizado, es in-visibilizado y no se toma en serio la vida de las mujeres diversas. Venimos a demandar que deshumanice el tema de la impunidad, y el tema de las desapariciones, violencia sexual y feminicidio hacia las mujeres”, explicó Leiva.

La demanda de garantías sociales al Estado fue una propuesta para paliar las condiciones arbitrarias contra las mujeres. Ante la violencia obstétrica y la criminalización de complicaciones obstétricas, reiteraron su demanda por la des-penalización del aborto. Al mismo tiempo, exigieron la aprobación de la Ley Especial por la Igualdad y la No Discriminación, en favor de minorías excluidas; así como la aprobación de la propuesta por una Ley de Identidad de Género, en favor de las mujeres y hombres transgénero y transexuales del país.

Demandamos de una ley que garantice del cuido de nosotras las mujeres salvadoreñas, porque que Estados es el obligado en garantizar la seguridad de las mujeres salvadoreñas. Exigirle a éste gobierno que cese de esas violaciones”, fue una de las declaraciones a la prensa de la representante del Bloque de Rebeldía Popular, Sonia Urrutia.

Participe con su comentario