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miércoles, 27 de octubre del 2021

Willy, no quiero el cuatro

No pude evitar sentir una indignación helada corriéndome por las venas, al enterarme que en el programa de TCS “Viva La Mañana”, se presentó hace algunos dí­as una discusión dirigida por cuatro hombres hablando sobre el consentimiento femenino. Cuestionando si el “NO” es realmente un “NO” o un “Tal vez”.

Es alarmante la situación de misoginia que vive actualmente El Salvador. La idea de que una persona (sin importar su identidad de género) rechace una interacción sexual de manera puntual (“NO ES NO”, Juan, entendé), y el otro piense que es una broma, o una invitación, es EXACTAMENTE lo que nos tiene viviendo en un ciclo de violencia sexual implacable, interminable y sistemática.

Absolutamente TODOS los medios de comunicación están embarrando la alfombra con los temas de igualdad de género y violencia sexual/doméstica. Es imposible hablar sobre los cuerpos de las mujeres, el consentimiento de las mujeres, los problemas que enfrentan las mujeres, SI NO HAY MUJERES PRESENTES EN LA DISCUSIÓN.

Por favor comprendan que, para hacer las cosas diferentes, tienen que REALMENTE hacer los espacios más inclusivos, y escuchar, escuchar, escuchar los testimonios de las mujeres. ¿Por qué? Porque somos nosotras las que navegamos esta sociedad machista. Porque somos nosotras las que tenemos que callarnos los abusos, el acoso sexual callejero y laboral, el desprestigio (por ser mujer y por denunciar el abuso), las dudas, las etiquetas, los estándares ridí­culos que la sociedad salvadoreña nos impone. Es a nosotras a las que tienen que escuchar y hacernos preguntas. Porque, seamos serios, ¿Hombres hablando de experiencias femeninas?… No, no tiene sentido. Lo siento.

Ahora, no nos confundamos. Yo aplaudo a los aliados, les agradezco profundamente, y por eso mismo, como mujer, como feminista, como activista, les pido, les exijo, y les quiero enseñar que, la única manera de mejorar como sociedad es dejando que las mujeres compartan sus experiencias, escuchando, siendo respetuosos, y quedándose más bien como espectadores y aliados, NO como predicadores del “cambio”.

Y finalmente, hablemos de consentimiento. El consentimiento es algo que debe ser siempre MUTUO; y así­, como las interacciones sexuales, el consentimiento puede cambiar. El consentimiento debe ser continuo. Porque el sexo es continuo. Porque las interacciones sociales/afectuosas/sexuales no son una imagen estática, una fotografí­a. Son Experiencias.

Cuando una mujer, o un hombre, o una persona no binaria dice que NO, siempre es NO. Aprendamos a comunicarnos de manera efectiva y honesta. Ese juego de “galanteo” machista y retrógrada, ya no tiene espacio en este dos mil dieciocho. Fomentemos relaciones sanas, de consentimiento, de empatí­a. Escuchemos a nuestrxs compañerxs, amigxs y parejas. Escuchémonos y respetémonos.

Dejemos de romantizar el maltrato y el abuso de poder en las relaciones. Y finalmente, a los medios de comunicación, les digo: “Willy, no quiero el cuatro”. No quiero a esos cuatro hombres cis hablando sobre mis experiencias como mujer. No quiero que sólo publiquen a hombres criticando lo que pasó. Y por eso escribo esto hoy. Porque soy mujer, porque soy persona, porque soy escritora, y porque YO, al igual que ustedes, también merezco que me escuchen. 

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