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domingo, 09 de mayo del 2021

Una oportunidad para iluminar con conocimiento

Lo único constante es el cambio. Nadie vio venir esta pandemia que nos tiene esclavizados en nuestras casas y con restricciones en los lugares de trabajo, calles y supermercados. Ante lo que estamos viviendo hay dos opciones; o vemos el vaso medio lleno o medio vacío. Quedémonos con el vaso medio lleno, en el sentido de sacar lecciones aprendidas. Pese a existir un cúmulo amplio de lecciones me quiero quedar con una: lo importante que es el acceso a internet. Gracias a esta herramienta podemos pagar cuentas, trabajar, estudiar o asistir a clases virtuales y contactarnos con nuestra familia. Antes de esta pandemia todo lo enunciado anteriormente tenía una importancia relativa, sin embargo, hoy se ha vuelto fundamental para facilitar nuestras vidas, ahorrar tiempo, pero sobre todo para protegernos de esta pandemia.

Internet es un mundo de información, educación y entretenimiento. Es una herramienta que en buenas manos se puede sacar bastantes y buenos dividendos.

Según un estudio de la Subsecretaria de Telecomunicaciones de Chile, en 2017 el 83% de la población total tenía acceso a internet. Nueve de cada diez teléfonos móviles contaba con accesibilidad a este instrumento. En los sectores más apartados y rurales, el 67% ya contaba con internet, donde las redes sociales más ocupadas eran facebook y whatsapp.

Bajo este contexto, un estudio efectuado en la región de Los Ríos justamente daba cuenta que en los sectores rurales, la radio ya estaba compartiendo su reinado respecto al consumo mediático con la televisión e internet. En este escenario los diarios digitales sostenidamente están ganando espacio.

 Esta misma indagación constataba que en los sectores rurales los pobladores utilizaban internet para informarse sobre noticias nacionales y locales, pero también para comunicarse en casos de emergencia, convocar a reuniones o sencillamente para traspasar información de interés local.

Hace diez años era poco probable encontrar este tipo de penetración de internet en los sectores rurales.

Por lo anterior se hace necesario la democratización de internet y su respectivo subsidio para las zonas más apartadas o vulnerables. Si a comienzos del siglo pasado la lucha de los gobiernos era por estrechar la brecha de analfabetismo, cien más más tarde la pugna debería ser por la alfabetización digital.

Enrique Corvetto Castro
Enrique Corvetto Castro
columnista internacional

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